|
¿Por qué no Arbeloa?
Daniel Sanabria
Llevamos tiempo quejándonos de que no tenemos laterales para la Selección. Los últimos años nos hemos dedicado a poner retales, no laterales. Así, hemos llegado a ver imágenes no recomendadas para menores de 18 años, como Puyol en la banda izquierda. Para no llegar a la Eurocopa falto de ideas y tener que buscar soluciones esperpénticas, le lanzo un órdago a Luis Aragonés para que se lleve a Arbeloa a Austria y Suiza.
No es un jugador con nombre, ni con palmarés, ni siquiera con experiencia en grandes competiciones, pero es un buen defensa y de eso se trata. Como tantos otros, nació de la cantera del Real Madrid, lo que significa tener que emigrar para buscarse el pan en otros lares. Y ahí estuvo como siempre astuto Lendoiro para llevárselo al Depor. Ni seis meses le duró. En diciembre, Rafa Benítez le llamó y le dijo las cosas claras: te quiero para el Liverpool.
Pero no fue un ‘te quiero’ como esos que a veces dicen los entrenadores (véase Capello a De la Red). Fue un ‘te quiero’ de ‘te quiero para el once titular’. Y otra cosa no, pero está demostrado que Benítez mentir, no miente. El año pasado Arbeloa fue entrando poco a poco en el equipo, no es fácil pasar del Castilla al Liverpool en apenas una temporada. Arbeloa cumplió. Y así se fue fraguando esta historia de amor.
Este año, el joven salmantino ya se ha hecho dueño de la banda derecha de Anfield, e incluso sirve como comodín para el centro de la zaga, posición en la que se hizo fuerte en el Castilla. Está en plena fase de ebullición y a su favor juegan su juventud, su valentía y su personalidad.
El único ‘contra’ es la poca experiencia a nivel internacional, pero si no le pesa la camiseta de un equipo que acumula cinco Copas de Europa podemos predecir que no le pesará la de una Selección que lleva más de cuarenta años sin ganar nada. En la apuesta está el riesgo, y sólo quien apuesta, gana.
|