Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Agua: Entre dos fracasos

Alberto Vázquez-Figueroa
Redacción
sábado, 29 de diciembre de 2007, 22:02 h (CET)
La legislatura concluye, lo que no se haya hecho hasta ahora ya no se hará, y en lo referente al grave problema de la carestía de agua no se ha hecho nada.

A poco de tomar posesión de su cargo la Ministra de Medio Ambiente, señora Narbona, decidió anular el proyecto del Trasvase del Ebro prometiendo a cambio seiscientos millones de metros cúbicos de agua desalada al año.

Tan solo ha proporcionado treinta: es decir, el 5% de lo prometido.

Quien dentro de cuatro meses ocupe su puesto, sea del partido que sea, se enfrentará por tanto a una difícil decisión: elegir entre dos enormes fracasos.

Tras casi treinta años de fratricidas enfrentamientos regionales el controvertido Trasvase del Ebro no progresó ni un solo metro, y con las autonomías limítrofes cada vez más radicalizadas el proyecto carece de futuro. Pese a contar con todo el apoyo institucional y una multimillonaria campaña publicitaria alabando sus méritos la desalación ha fracasado en su 95% por lo que carece igualmente de futuro.

Mientras tanto la tierra se recalienta, España se desertiza, los agricultores y empresarios se desesperan y el ciudadano de a pié mira al cielo preguntándose si vamos caminos de convertirnos en una parte del África tercermundista.

Creo que ha llegado la hora de intentar reflexionar sin acritud.

Pese a que a lo largo de su mandato la señora Narbona errara en su empeño, hay algo que no puede negársele: ordenó a una de las empresas de su Ministerio “Acuamed”, que invirtiera un millón de €uros en aplicar una nueva tecnología desarrollando el ambicioso proyecto: “Planta Desaladora Reversible de Presión Natural no Contaminante para “El Palmer”, en el termino municipal de Enix, en el Poniente de Almería.

Según “Acuamed” - que financia, firma y sella el proyecto- dicha planta, capaz de desalar treinta y dos millones de metros cúbicos anuales, consume energía en “Horas Valle” y devuelve energía en “Horas Punta” contribuyendo a equilibrar la desfasada curva eléctrica nacional cosa que interesa especialmente a Red Eléctrica Española.

Acogiéndose a las estrictas reglas del mercado energético, la diferencia de precio entre tarifas diurnas y nocturnas que proporciona ese “reciclaje” de la energía genera unos cuantiosos beneficios, lo que permite que el metro cúbico de agua desalada tenga un coste de producción final, incluida la amortización de capital, de 0,067 €.

Según Medio Ambiente el coste final de producción en las desaladoras tradicionales con idéntico período de amortización es de 0, 52 € M3.

Entre distribución, impuestos y beneficios el precio de venta al consumidor suele duplicar esos precios de coste.

A principios de Julio del 2006, el Ministerio había decidido construir la planta de “El Palmer” pero al parecer cayó en la cuenta de de que si proporcionaba a Almería agua muchísimo mas barata que al resto de la cuenca mediterránea se plantearía un claro caso de favoritismo, discriminación e incluso competencia desleal.

Lo lógico hubiera sido optar por proporcionar a todos por igual agua abundante a bajo coste con plantas semejantes, pero como se encontraban en juego seis mil millones de €uros, que es la diferencia de facturación en diez años entre uno y otro sistema, las grandes empresas desaladoras “tradicionales” presionaron con el fin de que no se llevara a cabo al proyecto de “El Palmer”.

Estaban convencidas de que se iban a repartir la gigantesca tarta de los seiscientos millones de metros cúbicos anuales, pero al final de la legislatura se han encontrado con la enorme decepción de tener que disputarse entre todos un miserable hueso de treinta millones. A menudo la avaricia rompe el saco.

Sus dirigentes deberían haber comprendido que nadie- especialmente los agricultores que consumen el 80%- podría comprar tanta agua a tan alto precio, y ello ha acabado perjudicándoles debido a que la suelen ser parte de grupos económicos con grandes intereses en los sectores de la construcción, agricultura, ganadería y turismo.

Tiraron duros por recoger pesetas porque quien no entienda que sin agua no hay futuro carece de futuro.

Lo acontecido con la planta de Almería hubiera caído en el olvido de no ser por el hecho de que el Ministerio había hecho entrega a personas ajenas a la administración de todos sus estudios y documentos, incluido el “confidencial” “Aprovechamiento energético de una Central de Bombeo de Agua de Mar en El Palmer”.

Dichos estudios, conformados por tres mil doscientas páginas de planos y detalles técnicos, incluido un informe de setecientas referido al impacto ambiental, se encuentra recogido en un CD que se ha puesto a disposición de cuantos deseen comprobar la exactitud de sus datos.
Basta con solicitarlo a: vazquezfigueroa@telefonica.net

Cualquier empresa que pretenda resolver sus problemas hídricos puede copiar el proyecto de “El Palmer” ya que resulta aplicable a unos treinta puntos de la costa Mediterránea, así como a Baleares y Canarias.

Y ni siquiera deberá pagar por él; Medio Ambiente lo desarrolló basándose en una patente que no le pertenecía, no tuvo la precaución de solicitar el permiso correspondiente a la hora de llevarlo a cabo y por lo tanto carece de derechos sobre algo en lo invirtió el esfuerzo de sus mejores técnicos y muchísimo dinero.

Pero no es momento de recriminaciones: la legislatura ha concluido y debemos confiar en que nuevas mentes analizaran con nuevos ojos un angustioso problema cada vez más acuciante dejando a un lado presiones políticas y económicas y sin tener en cuenta más que el hecho indiscutible de que si carecemos de agua acabaremos careciendo de todo.

Regresar a la vieja polémica de querer elegir entre dos costosas opciones inviables es tanto como conducir al país a la ruina.

Es tiempo de enfrentamiento en las urnas pero también debe ser tiempo de consenso en cuanto se refiere a las soluciones hídricas porque de lo contrario unos y otros se encontraran con un país ingobernable.

Si existe un sistema factible, técnicamente garantizado por el propio gobierno y gratuito, ¿por qué no aplicarlo aunque tan solo sea por una vez, en lugar de continuar con bizantinas discusiones sobre el sexo de los ángeles otros treinta años?

Parafraseando a Mao: “Ni gato blanco ni gato negro; aunque sea a rayas con tal de que cace ratones…”

Noticias relacionadas

Heroínas antifascistas de ayer y hoy

Irracionalismo independentista

El ejecutivo ha hecho valer su legítimo poder para parar el incumplimiento del ordenamiento jurídico

El otoño de la vergüenza. España amenazada

La excesiva tolerancia y el desconocimiento de la verdadera amenaza que representa para España el separatismo catalán, atenazan al Gobierno

Al sol y a solas

Patios o cómo está el patio (I)

Disyuntivas crueles

¡Nos asaltan a mansalva! ¿Encontraremos el seso suficiente para afrontarlas?
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris