Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Libros
Etiquetas:   Crítica literaria  

'Algo que nunca serás', de Guillermo Niño de Guzmán

Gabriel Ruiz-Ortega
Gabriel Ruiz-Ortega
martes, 19 de febrero de 2008, 04:17 h (CET)
Si tengo que rendir cuentas con mi condición de reseñista que sólo escribe de libros que le gustan, pues se lo debo íntegramente al escritor peruano Guillermo Niño de Guzmán (Lima, 1955). A Niño de Guzmán lo leo desde siempre, y es por medio de lo que él escribe sobre literatura que aprendí lo que es el rigor generoso.

Basta citar los libros “Caballos de medianoche” y “Una mujer no hace un verano” para darnos cuenta de que su género natural es el cuento. A la fecha, estos títulos son de una referencia obligada para todo aquel que desee saber cómo va este género en Latinoamérica. Niño de Guzmán tiene la sana costumbre de sólo presentar a la imprenta libros cuajados, por ello, no es nada raro que los títulos mencionados hayan sido publicados en las décadas del ochenta y noventa, del siglo pasado, respectivamente. No exagero si cuento que conozco a más de uno que se siente sumamente agradecido con “Caballos de medianoche”, el cual es, hoy por hoy, un clásico de las letras peruanas.

Hace unos días salió a la venta su tercer libro de relatos, “Algo que nunca serás”, lo que significa todo un acontecimiento signado por una actitud que veo pocas veces: la solidez del libro, muy lejos de la inmediatez en la que parecen estar imbuidos muchos narradores con tal de estar presentes en la boca de todos, muchas veces ofreciendo libros patentados por la falsedad.

Con este tercer libro de relatos, el autor comprueba el por qué el cuento debe tomarse su tiempo para cuajar, como el buen vino que adquiere calidad bajo la supervisión del tiempo. Los nueve cuentos de “Algo que nunca serás” se dejan leer de manera lineal y clara, pero a diferencia de sus dos libros anteriores, estos tienen la característica de la búsqueda de nuevos tópicos relacionados a la categoría de lo fantástico, pero que parten de la ambigüedad sensorial caracterizada por las alucinaciones y el desequilibrio. Por ello, es posible toparnos con relatos como “La cometa”, “Historia del Zoo”, “Montblanc” y “El desierto celeste”, donde lo que “no es” termina siendo cierto, en clara sintonía con el pulso de desazón de sus personajes, la mayoría de ellos arropados de una fortísima impotencia existencial de la que parecen no poder salir. Como también abordar la realidad cotidiana con finales inesperados, como sucede con “Sombras nada más”, “Café y cigarrillos” y “Desnudos”; y claro, lo autobiográfico en “Viejo ángel de la medianoche”, y una veta temática poco explorada sobre el autor de “El Aleph” en “La vida sexual de Borges”.

Pueda que suene un tanto contradictorio, o sea, celebro a más no poder la publicación de este libro que reafirma mi fanatismo por este autor, pero tampoco puedo pasar por alto que después de más de diez años sin publicar, hubiera sido perfecto que el presente volumen tenga tres o cuatro cuentos más.

De los títulos de “Algo que nunca serás”, pues difícilmente abandonarán mi memoria “La vida sexual de Borges”, “Historia del Zoo”, “Sombras nada más”, “Desnudos” y “Viejo ángel de la medianoche” (el mejor de todo el libro, en éste vemos un genuino viaje a los infiernos del autor cuando visitó San Francisco y conoció a los poetas Gregory Corso y Lawrence Ferlinghetti, insignes representantes de la famosa Beat Generation). Dicen los entendidos en cuento, que dicho sea, es el género más difícil de amalgamar, que un libro de relatos se justifica cuando tiene uno o dos de buena factura. Pues bien, el presente libro tiene más de … En líneas generales, tremendo librazo. Certero y contundente.

Guillermo Niño de Guzmán es responsable también de un par de libros que me han servido de joven como bitácoras de lecturas: “En búsqueda del placer” y “Relámpagos sobre el agua”, en estos es patente la pasión del autor por los autores que lo han marcado. Pasión que sólo debe tenerse con los libros que valen la pena, puesto que ésa es la mejor manera de afianzar un compromiso sólido con la literatura.

Editorial: Planeta.

Noticias relacionadas

Mucho gusto en conocerte…

Un poema de Aurora Peregrina Varela

Gilbert Keith Chesterton. Ensayos escogidos. Acantilado

«Desde la aurora del hombre todas las naciones han tenido gobierno, y todas se han avergonzado de sus gobiernos». Chesterton

Luis Bacigalupo: “No hay historias buenas per se, sino buenas narraciones”

Escritor y editor, Luis Bacigalupo para nosotros reflexiona, entre otros tópicos, sobre “la comedia”, ese género derivado del ditirambo, el que estaba asociado a los dramas satíricos y al mimo

Libro de estilo para los profesionales del protocolo

​La segunda parte del libro está destinada a la gramática y ortografía

Luna Sullyr: « Con el tiempo, me fui dando cuenta que no creía en las creencias que me habían inculcado»

"Me he ido dando cuenta que los debates ideológicos me motivan, me llenan. Replantearme lo establecido. ¿Por qué esto es así?"
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris