Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Reales de vellón   -   Sección:   Opinión

Qué haya de cierto en torno al Cambio Climático

Sergio Brosa
Sergio Brosa
lunes, 10 de diciembre de 2007, 07:41 h (CET)
Dice el profesor Nir Saviv, del Institute of Physics de la Universidad de Jerusalén que no hay evidencia directa que relacione el calentamiento global del siglo XX con los gases de efecto invernadero de origen antropogénico.

Tim Ball, profesor del Departamento de Climatología de la Universidad de Winnipeg, Manitoba (Canadá) sí cree en el cambio climático, pero no que lo produzca el hombre.

El Dr. Piers Corbyn, astrofísico, experto en cambio climático, de dilatada experiencia en predicción del tiempo, afirma que ninguno de los principales cambios climáticos de los últimos 1000 años puede ser explicado por el CO2.

El movimiento del cambio climático lo lidera el IPCC (International Panel on Climate Change) que es un organismo gubernamental de la ONU, que se instituyó como fuente de información para los que "toman las decisiones" y otros interesados en cambio climático.

El IPCC no dirige ningún tipo de investigación, como tampoco verifica datos o parámetros relativos al clima. Su papel se circunscribe, al decir del propio IPCC, a valorar, sobre una base completa, objetiva, abierta y transparente, la reciente literatura científica, técnica y socioeconómica que produce el mundo relevante para la comprensión del riesgo de cambio de clima inducido por el hombre, sus impactos observados y proyectados y las opciones para su adaptación y atenuación. Los informes del IPCC deberían ser neutros con respecto a la política, aunque tengan que tratar objetivamente con la política, los factores científicos, técnicos y socioeconómicos principales.

Pero si recelamos de natural propio de todos los organismos gubernamentales hasta el extremo de crear las ONG porque no nos fiamos de aquellos entes en los que interviene la política o los políticos, como el Banco Mundial, el Banco Interamericano para el desarrollo, la OCDE, el Fondo Monetario Internacional, la OTAN, la ONU o el G-7 ¿Por qué habremos de creer a pies juntillas lo que emana del IPCC? ¿Por qué motivo no podemos ser críticos con el IPCC? ¿Porque no sabemos nada de cambio climático? Tampoco sabíamos nada del VIH y desde que enfermó el pobre Rock Hudson de sida, aprendimos de lo que se trata. Tampoco sabíamos lo que era el petróleo Brent hasta que la Guerra del Golfo puso su precio por las nubes.

John Christy, profesor de Ciencia Atmosférica, director del Earth System Science Center, de la Universidad de Alabama, en Huntsville, uno de los autores principales del informe de 2001 del IPCC y del informe del Climate Change Science Program (CCSP) creado por el gobierno de los EE.UU. en febrero de 2002, afirma que el IPCC se presenta en los medios como si tuviera el sello de la autoridad de una organización internacional impresionante. Y sigue diciendo Christy: “a menudo he oído decir que hay un consenso de miles de científicos sobre la naturaleza del cambio climático y que los humanos estamos causando cambios catastróficos en el clima y yo soy un científico y afirmo que eso no es verdad”.

Por su parte, el profesor Philip Stott, del Departamento de Biogeografía de la Universidad de Londres, dice que el IPCC, como cualquier otro organismo de la ONU es político y todas sus conclusiones finales están dirigidas políticamente.

Asimismo, el profesor Paul Reiter, del Instituto Pasteur, de Paris, que participó con el tercer grupo de trabajo del IPCC (Working Group II; Impactos, adaptación y vulnerabilidad) dice que la afirmación del IPCC de que en él están los mejores 1500 o 2500 científicos, mirando sólo la bibliografía de la gente se ve que no es verdad. Hay un número importante de no científicos.

Y según el profesor Richard Lindzen, profesor de Física Atmosférica y profesor de Meteorología en el prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT) que fue uno de los autores del Capítulo 7 (procesos físicos) de la Tercera Declaración del IPCC sobre el calentamiento global (2001), afirma del IPCC que para llegar a la cifra de 2500 científicos empezaron a coger comentaristas y gente del gobierno y cualquiera que en algún momento dado se acercara a ellos y a ninguno de ellos se le ha pedido que estuviera de acuerdo. Muchos no lo están.

Hay especialistas a quienes no les gusta la polémica; que dimitieron del IPCC y simplemente fueron colocados sus nombres en la relación de autores y forman parte de esa lista de los mejores 2500 científicos del mundo.

¿Se disfraza de ciencia la alarma del calentamiento global o es solo propaganda?

El propio Richard Lindzen afirma que hay gente que ha decido que tiene que convencer a otras personas de que, puesto que ningún científico está en desacuerdo, el resto tampoco deberíamos estarlo. Por eso, por mucho que se oiga que es ciencia es pura propaganda.

Patrick Michaels, profesor del Departamento de Ciencias Medioambientales, de la Universidad de Virginia, y ex-presidente de la American Association of State Climatologists, su tesis doctoral versaba sobre la climatología ecológica (Universidad de Wisconsin, en Madison, 1979), dice que el CC se ha convertido en un carro burocrático al que todos quieren subirse. Y es que decenas de miles de puestos de trabajo dependen ahora del calentamiento global. Es un gran negocio. Se ha convertido en una gran industria en sí misma. Y si todo el lío del CC se derrumbara, habría una desagradable cantidad de gente sin empleo y buscando trabajo, concluye Michaels.

No hay más que ver al santón por excelencia del CC : Al Gore, que viaja en jet privado sin importarle lo que contamine y parece haber encontrado un filón más que rentable, para ganarse la vida holgadamente, por si anteriormente le faltara de algo. Y ha ganado un Oscar por su verdad incómoda que hubiera sido más incómoda aún, más real y actual si hubiera tratado de los millones de niños que mueren de hambre anualmente en el mundo; hoy, no dentro de 300 años. Le han dado el Premio Nobel, a medias con el IPCC y, para redondear, el Príncipe de Asturias que siempre se decanta por lo más mediático.

Bill Clinton quiere imitarle y ya ha conseguido que ZP lo contrate como asesor. Ahora, Manuel Marín, destronado audazmente y con vergonzosa antelación por el mismo ZP de la presidencia del Congreso de los Diputados, ya ha dicho que va a dedicarse al CC. En qué aspecto no se sabe, pero Marín ya ha visto que es un generoso modus vivendi para personas de gran visibilidad.

Pero por qué razón los científicos disidentes de que el calentamiento global sea debido a la acción del hombre y a sus emisiones de CO2, son tan denostados por el IPCC, con el que muchos han colaborado y por los vocingleros generalmente desinformados del CC, es un misterio. O no.

El IPCC representa la corriente oficial de las teorías del CC; por qué los medios no dedican su atención también a los contrarios a la teoría oficialista en esos mismos medios es otro misterio. Se dedicaron formidables esfuerzos informativos para mostrar a los anti-globalización, por ejemplo, que van a contracorriente del G-9, el G-10 o del G que toque. ¿Por qué no se presta similar dedicación a los contrarios del IPCC si es un ente tan gubernamental como el G-9?

Al resto de los mortales nos sería de utilidad poder atender a la confrontación de teorías para saber a qué atenernos, pues a parte de no disponer los gobiernos del dinero necesario para cumplir con el Protocolo de Kyoto, los países en vías de desarrollo son los que están saliendo peor parados, pues se les niega el sueño del desarrollo si han de conseguirlo sobre la base de las energías renovables, más caras y mucho menos eficientes que las convencionales que han permitido el desarrollo del hemisferio norte. Y así lo están poniendo de manifiesto en la actual reunión del IPCC en Bali.

La Dra. Josefina Castellví, oceanógrafa, profesora de investigación del CSIC, pasó diez años, entre 1984 y 1994 dedicada a las expediciones antárticas; fue la directora de la base científica Juan Carlos I, la primera mujer que dirigía una base antártica. Afirma que la ciencia exige rigor, esfuerzo y tenacidad, además de emoción. Josefina Castellví fue la pregonera de las Fiestas de la Merced de Barcelona de este año.

En diversas comparecencias en medios de comunicación, la profesora Castellví ha afirmado siempre que para aseverar científicamente los motivos del actual calentamiento global, son precisos muchos estudios e información fidedigna, antes de poder teorizar sobre la influencia decisiva de la mano del hombre en esta cuestión.

Definitivamente quien calienta la Tierra es el Sol y las manchas solares afectan enormemente a la temperatura del planeta. Los océanos al calentarse expiden gran cantidad de CO2 a la atmósfera. Y al enfriarse absorben grandes cantidades de CO2. Y la Tierra está cubierta de agua en sus tres cuartas partes. Por no hablar de las emisiones de CO2 de los volcanes.

No hay duda de que el hombre contamina. Pero de eso a considerar que es el causante del calentamiento global por sus emisiones de CO2 a la atmósfera, parece exagerado; o del todo falso, al decir de una serie de científicos especializados en esta materia, de reconocida solvencia internacionalmente y que se exponen a perder las subvenciones que les dan de comer y perder sus empleos universitarios, por contradecir al IPCC.

Patrick Moor, cofundador de Greenpeace afirma que esta es la historia de cómo una teoría sobre el clima se convirtió en una ideología política. A mi ya no me gusta ni siquiera llamarlo movimiento medioambientalista, dice, porque realmente es un movimiento de activismo político. Y se han vuelto enormemente influyentes a nivel global.

¿Desconcertante, no?

Noticias relacionadas

Los oráculos se cumplen. El independentismo enfrentado al Estado

“El nacionalismos es la extraña creencias de que un país es mejor que otro por virtud del hecho de que naciste ahí” G.B.Shaw.

La realidad de los profesores

Parece que los docentes tenemos mala fama, pero no está justificada

Nada dura para siempre

Evitemos el dolor. Podemos hacerlo

Sting y la táctica de Rajoy en Cataluña

La táctica de Rajoy en Cataluña es rock. Puro rock

Diesel

El exceso de emisiones de los motores diésel está causando 5.000 muertes anuales en Europa
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris