Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Por qué se fió de Dios

Pilar Mariscal (Málaga)
Redacción
jueves, 6 de diciembre de 2007, 12:26 h (CET)
Esta tarde he asistido a la novena que en honor de la Inmaculada Concepción, se está celebrando en la Basílica de la Esperanza, de Málaga. Mis lectores probablemente se estén preguntando ¡y a mi qué! Pues en primer lugar les diré que me he quedado sorprendida por la cantidad de familias, compuestas por abuelos, padres con hijos pequeños y adolescentes, parejas de jóvenes… ¡Claro! Es que en esta celebración, los cristianos recordamos cómo vivió María, Madre de Dios, la primera Navidad.

Y, ahora paso a contarles, una reflexión que nos ha contado el sacerdote que oficiaba la santa Misa y, que a mi me ha calado. Nos decía, que a él se lo habían contado con el ruego de que lo transmitiera y, a su vez hiciéramos nosotros lo mismo.

“Cuando una persona nace, Dios nos hace un regalo, sí, nos da las llaves de un coche para que nosotros cuando tengamos la mayoría de edad lo utilicemos. Empezamos conduciendo con la L, después transcurrido un tiempo nos la quitan, ya tenemos experiencia. Un día vamos por la carretera y nos encontramos con una persona que nos hace unas señas para que nos paremos –es el Señor-. Hay algunos que ante la llamada se paran y le invitan a subir, en cuánto cometen un error o infracción, el Señor le corrige: “mira que te has equivocado esto no es así”. La reacción de muchos, ¡a mí! Que soy mayor de edad ya se que tengo que hacer, soy el dueño de mi vida y puedo hacer lo que quiera. Otros a pesar de los consejos se callan, pero luego hacen lo que ellos creen conveniente, por que dicen: soy mayor de edad ya se que tengo que hacer, soy el dueño de mi vida y puedo hacer lo que quiera. Pero, hay un tercero que cuando el Señor sube al coche y le corrige una y otra vez se da cuenta que el solo no llega a ninguna parte y le dice al Señor: “Toma las llaves y conduce Tu por mi.” Se ha dado cuenta de lo verdaderamente cierto, que la vida no es nuestra. La vida, es ese coche que Dios nos regala cuando nacemos para que nos lleve a un destino seguro. El destino es el cielo”.

La humilde muchachita de Nazaret que se fió de Dios, con su “fíat” hágase Tu Voluntad, se convirtió en la Madre de todos, y a Ella acudimos siempre porque es nuestra Madre. Por qué se fió de Dios.

Noticias relacionadas

Canta y no llores

Tenemos aun latente un tremendo suceso al que no se le está dando la importancia que tiene, perdido entre tanto dolor e incomprensión

Cuando los filósofos caen en el separatismo

Algunas personas venderían su alma al diablo por un minuto de fama

Heroínas antifascistas de ayer y hoy

Irracionalismo independentista

El ejecutivo ha hecho valer su legítimo poder para parar el incumplimiento del ordenamiento jurídico

El otoño de la vergüenza. España amenazada

La excesiva tolerancia y el desconocimiento de la verdadera amenaza que representa para España el separatismo catalán, atenazan al Gobierno
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris