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Etiquetas:   A pie de calle   -   Sección:   Opinión

Fernán Gómez... se nos murió el abuelito Alfit

Paco Milla
Paco Milla
sábado, 1 de diciembre de 2007, 01:47 h (CET)
¿Qué hay de malo en mostrase como un viejo cascarrabias, si tienes ochenta años y eres un viejo cascarrabias?

¿Acaso no se lo ganó a pulso?

¿Qué problema hay en soltar un “a la mierda” como prueba de que la irascibilidad humana es la reacción natural ante la estupidez humana?

¿Por qué tanto comentario ante un enojo puntual? ¿Volvemos a recordar a una persona, a resumir una vida de creador, en una sola frase? ¿TAN simples somos?

No hace mucho (en agosto) era… ¿y cuándo hablamos de mi libro?

¿Para eso tanta lucha?

Se ha muerto un maestro… ¡no nos quedemos en un mero…¡a la mierda! que cualquier octogenario, tiene derecho a escupir, aunque solo sea por llegar a ello.

El “Alfit” Fernan Gomez, no era conde como en la película de Garci, pero casi podríamos decir que “afortunadamente”, porque ningún conde que se sepa, (incluyendo Drácula) poseyó jamás talento igualable, ni fue mas promiscuo, en la mas amplia extensión de la palabra.

Actor, escritor, paridor, creador. Siempre “mosca cojonera” con el poder y con su frase preferida en sus labios… ¡se puede hacer mejor… intentadlo!

Hoy, en frío, ya pasados muchos días desde que el abuelo murió y fue convertido en cenizas, por la principal cualidad del dios fuego, me aplicaré aquel famoso dicho chino que reza así:

“Si todas las palabras que eres capaz de pronunciar no van a ser mejores que tu silencio…entonces ¡cállate”! o aquello que está mas de moda…¿por qué no te callas?

Solo permítanme en un leve susurro: “escuchen esto”:

Imagínense a dos monstruos de la interpretación, rozando los “muchos años” enzarzados en un dialogo, que mas que otra cosa, emana paz interior y que como solo nos estamos fijando en este momento en la interpretación, nos vamos a olvidar por quien fue escrito (solo por esta vez, lo prometo). Lo saco de la película “el abuelo” de Garci:

“Te ha faltado valor para quitarte la vida ¿eh?. Hay que luchar, luchar, sin desmayo.

Eso no es para mi señor conde…¡que luche quien pueda! Perdone que me alabe, pero soy el hombre mas bueno del mundo, tan bueno, tan bueno que he llegado a despreciarme por ello. Señor conde: ¡QUÉ MALO ES SER BUENO!

Anda vamos, que me parece que los dos necesitamos una botella de licor de arandanos”.

Ambos ancianos renqueantes, marchan desde la costa llanisca, al chigre mas cercano a “mojar las penas”. Pónganle a esta secuencia la música adecuada (la que tiene) y grabaran en sus cerebros estas imágenes y estas palabras mientras vivan. Rescaten esta escena, si tienen en casa la película y ya me contarán. Yo, al menos es el minuto sagrado que succiono, es mas esta noche volveré a verlo.

No más palabras. Solo respeto.

Adios, maestro. Y si es posible… no tardes en reencarnarte y si allá donde estés no te lo conceden… mándalos… mándalos… mándalos… ¡a la mierda!

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