Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Las relaciones entre Chávez y España

Roberto Esteban Duque
Redacción
jueves, 29 de noviembre de 2007, 05:15 h (CET)
Como comprendo que ninguna empresa española en Venezuela se verá ni a corto ni a largo plazo amenazada por la estrechez, sometida o privada del pan nuestro de cada día (más bien advierto enriquecimiento personal y familiar), me acerco a la crisis diplomática abierta por Chávez contra España sin el rudimento del primum vivere. La fácil descripción de quien es denominado Gorila Rojo pasará después al análisis del famoso gesto del Rey en la Cumbre Iberoamericana, con la pretensión final de lo que debe hacer el Gobierno de una Nación cuando se produce la injerencia arbitraria del insulto y la ofensa hacia el alma humana de un pueblo.

Stuar Mill dijo que la disposición de los hombres a imponer a los demás como regla de conducta su opinión se halla tan enigmáticamente sustentada por algunos de los peores y mejores sentimientos inherentes a la naturaleza humana que casi nunca se contiene más que por falta de poder. A Chávez, una parte sustantiva del pueblo venezolano le ha otorgado el poder, y él lo corrompe con su autoritarismo. Chávez es uno de los grandes estranguladores de las civilizaciones. Su peligro está en las ideas que maneja, que, además de no ser suyas, no sabe qué hacer con ellas. Es un degenerado intelectual que exige dignidad sin ofrecerla, un indecente que se siente soberano de sí mismo sin saber serlo del pueblo que desgobierna, un rastrero que hace buena la expresión de Goethe, cuando afirmaba: “vivir a gusto es de plebeyo: el noble aspira a ordenación y ley”. No hay modo de desalojar al tonto de su tontería. El tonto no se sospecha a sí mismo, ni hace el esfuerzo de escapar de su propia estulticia. De ahí la envidiable tranquilidad en que el necio se instala y asienta en su propia torpeza. ¿Para qué escuchar si es sólo mi voz la que resuena? El necio sólo sentencia, decide, juzga, vocifera, impone. Los sórdidos esquemas mentales de Chávez no aspiran a más horizontes que aquellos que sean el resultado de su propio afán expansionista.

Las grandes naciones se hacen desde fuera. Sólo una acertada política internacional posibilita una digna política interior. El gesto del Rey de España en su afán enojoso por acallar al tirano abrió el camino de la auténtica actuación de un Gobierno. El gesto del Rey sólo puede calificarse como la manifestación de un Gobierno pusilánime, ciego y sordo, acomplejado, un gesto de dominio y de inflexión ante la servidumbre de un Gobierno que no gobierna. Una prueba más de la debilidad del Gobierno español es el paso de la ironía al hermetismo hostil ante la Nación Española en que se ha instalado el dictador irreflexivo. Con su gesto, el Rey hizo recuperar a España su prestigio nacional e internacional, encontrando la respuesta debida al torrente grotesco, la intransigencia y el lenguaje represivo de Chávez. Si el Gobierno de España no manda, no defiende ni protege la Nación Española, es el Rey quien tiene que hacer callar. Lo contrario sería obedecer a un necio, que es algo así como envilecerse y estimar al estúpido más que a uno mismo.

La actitud del Gobierno, agravada últimamente por Trinidad Jiménez, al señalar que las palabras de Chávez de congelar las relaciones con España sólo son un “añadido comparativo” en su fracaso de mediación del conflicto colombiano, es de una torpeza tan extraordinaria que cualquier español sólo puede sentirse náufrago ante la situación de la vida política española en el interior, y su desprestigio en el exterior. La “mirada positiva” de Rodríguez es una mirada trágica por indolente, por falta de veracidad y autoridad. César puso a su vera una magnífica cabeza de intelectual, la de Cicerón, dedicada durante su existencia a confundir las cosas. Rodríguez (en las antípodas de la mejor cabeza política del mundo antiguo, como era la de César) no contempla poner cerca de él la virtud (no vaya a ser que eclipse su mediática sonrisa), sino el despropósito y el encanallamiento de la reclusión silenciosa, el asombro de hacer creer al ciudadano que la virtud es él.

Cuando la subversión moral contra el tirano de turno llega a la política, es decir, se concreta en la instancia y la imposición del silencio, ha recorrido ya todo el cuerpo social. La indocilidad moral y política a Chávez es la única dignidad de España. La obligación del Gobierno es instar a Chávez a no suplantar la idea de lo que tiene que ser una nación. El fracaso de la Nación Española está en la amistad con lo peor, en la simpatía hacia lo ruin y mezquino. Ese es el gran fracaso hispánico. La perversión de los instintos sociales está en amar lo que destruye la libertad, en la ausencia de una respuesta adecuada ante la agresión exterior. La misión de una nación consiste en seguir a los mejores, no en la porosidad política a lo peor. España no puede elevarse al nivel que le ofrece el caudillo Chávez, sin caer al mismo tiempo en la complicidad ante lo arbitrario y evitable. La distancia espiritual que se debe poner ante Chávez es mayor en la medida en que su enfermedad contagia con su veneno todo lo que encuentra a su alcance. A mayor alejamiento, mayor grandeza nacional, mayor liberación y elevación sobre la miseria.

Noticias relacionadas

El huracán Florence expone la dura realidad de la desigualdad en Estados Unidos

El huracán de categoría 4 avanzó a una velocidad de varios kilómetros por hora inundando las Carolinas estadounidenses

La Cataluña imaginaria y autosuficiente de los separatistas catalanes

“La autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que carecen de humildad o aquellos que la pierden, no pueden aproximarse al pueblo” Paulo Freire

Dos debates, dos Españas

La crispación general y el estilo bronco, zafio y chulesco del diputado Rufián representaba el nivel de descrédito que ha alcanzado el debate parlamentario

La distopía del Máster Casado

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris