Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Ver   juzgar y actuar  

La debilidad de los cristianos

Francisco Rodríguez Barragán
Francisco Rodríguez
jueves, 29 de noviembre de 2007, 04:55 h (CET)
El programa laicista del gobierno avanza imparable en una sociedad cada vez más secularizada, en la que las realidades humanas, incluida la vida y la familia, se piensan como realidades cerradas a la trascendencia, como realidades meramente terrenales. El designio de construir una sociedad sin Dios se vuelve siempre contra el hombre. El crecimiento de la violencia lo demuestra.

Para los que nos decimos cristianos, este embate laicista nos encuentra en una situación bastante débil ya que estamos tocados de secularismo, aceptando el lenguaje y los planteamientos agnósticos y ateos en nuestra vida diaria, acomodando nuestra moral y nuestra fe a los imperativos del ambiente cultural y perdiendo el horizonte trascendente de Dios.

Decimos que los tiempos han cambiado y aceptamos el divorcio, el aborto, la degradación de la familia, las uniones de hecho, las relaciones sexuales sin responsabilidad. Son cristianos los que se divorcian y se vuelven a casar, son cristianos los que abortan y los que practican sexo seguro para mantenerse “libres de hijos”, los que creen que casarse “para siempre” es cosa del pasado. Son cristianos los que especulan y se enriquecen, los que se corrompen y los corruptores, los que defraudan y los que abusan.

Si nos vanagloriamos que la mayoría de los españoles se confiesan cristianos, tenemos que apenarnos por el hecho de que su conducta no concuerde con las exigencias de ese mismo cristianismo. Incluso muchos han interiorizado la idea de que es la Iglesia, a la que dicen pertenecer, la que tiene que cambiar, reconocer las nuevas situaciones, someterse a lo políticamente correcto, dejar de hablar de pecado y de conversión, de renuncia y de sacrificio, para que sea aceptada y no combatida. En suma hacer una lectura laicista del Evangelio.

Pienso que nuestra Iglesia en España cuenta con magníficas catedrales, primorosas imágenes, impresionantes procesiones, pero le faltan cristianos que vivan su fe con radicalidad, que hayan dado sentido a su vida mediante una opción fundamental por Dios. No se puede ser cristiano a tiempo parcial, ni a fe parcial, ni a evangelio parcial. Ser cristiano “no practicante”, es una incoherencia total. Habrán sido bautizados pero ¿son realmente cristianos?

Es necesario que los cristianos afiancemos nuestra propia identidad y creamos en nuestros valores. Seguros de que Dios es la mejor garantía para el hombre y la sociedad, tenemos el deber de anunciarlo en toda ocasión, aunque ello comporte riesgos. No tenemos que imponer a nadie nuestra verdad ni nuestra moral, pero tampoco debemos aceptar que se nos impongan verdades ni éticas oficiales. La democracia no es un mecanismo para definir lo que es verdadero o falso, bueno o malo, justo o injusto. El pluralismo político no exige, como se nos dice, un relativismo ético. Tenemos el derecho y la obligación de defender lo bueno y lo verdadero ante la sociedad. La ética del cristiano no es de mínimos sino de máximos: sed perfectos como Dios es perfecto.

Las fuerzas que nos combaten son poderosas pero no hay que tener miedo. Lo importante es que nuestra conducta pública y privada sea coherente. Si no nos diferenciamos en nada de los que no creen es que hemos dejado de creer.

No podemos caer en la tentación de que un partido, el que sea, va a facilitar la vivencia de nuestra fe. Los partidos están marcados por la búsqueda del poder y siempre intentarán instrumentalizarnos si ello favorece sus estrategias electorales. Recordemos las sombras de la Democracia Cristiana o la de Cristianos por el socialismo.

Noticias relacionadas

La Gloria de Nanawa, ochenta y seis años después

Hace ochenta y seis años, un soldado de nombre e historia prohibida cambió el curso de la última guerra sudamericana

¿Qué nos habrá ocultado Sánchez de sus pactos secretos?

Desde Bélgica creen que podrán tumbar al Estado español manejando a sus peones de la Generalitat catalán

El mundo feliz

El libro de Luisgé Martín plantea en sus páginas un enfoque virtual de la realidad humana

La gran tarea

La Junta de Andalucía va a ser gobernada por el pacto que ha llevado a cabo el PP con Ciudadanos y con Vox

Navidad antigua

La Navidad actual no tiene nada que ver con la original
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris