Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Análisis internacional   -   Sección:   Opinión

Cae otro socio de Bush: los laboristas ganan un continente

Isaac Bigio
Isaac Bigio
miércoles, 28 de noviembre de 2007, 01:54 h (CET)
Las elecciones australianas del Sábado 23 sacaron a John Howard del poder, en el que estaba desde hacía casi 12 años. A pesar que este país-continente queda a miles de kilómetros de UK, Europa y de las Américas este hecho va a tener implicancias para todos éstos.

Desde que Bush inició hace 7 años su gobierno siempre contó con un gran aliado en el primer ministro australiano. Howard era el último de los mandatarios de una potencia que le acompañó en la invasión a Iraq. El también le secundó en su oposición a firmar el acuerdo medio-ambientalista de Kyoto.

Howard es quien diseñó el sistema de restringir a los inmigrantes del ‘Tercer Mundo’ por cuotas favoreciendo a los que tienen altas calificaciones e ingresos. Este sistema quiere ser imitado en UK tanto por el gobierno como por su principal oposición. Su dureza anti-inmigratoria es algo que inspiró a Bush a proponer el muro ante México.

El nuevo primer ministro australiano ha de ser Kevin Rudd. El es el líder del partido laborista hermano al que está en el poder en Reino Unido. Al igual que sus camaradas británicos, los laboristas australianos han ido zanjando con su pasado de promover el intervencionismo estatal y los beneficios sociales para irse adaptando al monetarismo global en boga. Rudd, al igual que Blair, volvió a traer a su partido al poder tras haber perdido 4 elecciones generales consecutivas planteando tener un ‘nuevo’ liderazgo, el mismo que no rompía con el pasado conservador y sus reformas privatizadoras (sino que, más bien, le rejuvenecía).

Con Rudd ahora todos los países importantes del Pacífico sur (Australia, Nueva Zelanda, Chile y Perú) tienen gobiernos alineados con la Internacional Socialista. Estos mandatarios difieren de los izquierdistas más radicales de Bolivia, Ecuador, Venezuela, Nicaragua o Cuba pues tienden, al igual que el de Reino Unido, a buscar incentivos para los grandes inversionistas privados y a distanciarse de proclamas socializantes y anti-EEUU.

Sin embargo, el laborismo australiano tiene sus diferencias con el británico. Por una parte Rudd, al igual que el español Zapatero, ha prometido que retirará a todas sus tropas de Iraq. Con ello se debilita a la coalición bushista, se presiona para un mayor repliegue de los soldados británicos y se afecta a los intentos de Washington, Londres y París de preparar un posible ataque sobre Irán (de lo cual querrán sacar provecho presidentes latinoamericanos pro-persas como Chávez u Ortega)

Por otra parte, el laborismo australiano contempla el llamar a un referendo para que su país rompa con la monarquía británica y se constituya como una república soberana. Mientras que en Londres ningún rey se ha atrevido a remover a un gobierno laborista, en Australia 1975 la actual reina Elizabeth II remplazó a un gobierno laborista que ganó las elecciones por uno de derechas.

Para la monarca inglesa este año se le ha presentado con dos novedades que no son de su total agrado. Por una parte debe aceptar que en su segundo mayor dominio ultramarino (tanto en población como en territorio, pues el primero es Canadá) gobiernen quienes quieren sacar a Australia de su reino. De otro lado en momentos en que se ha cumplido 300 años desde la unión de las coronas de Inglaterra y Escocia, ahora en este último país hay un gobierno nacionalista que abiertamente promueve la independencia y un referendo que decida sobre ello.

La mejor votación que haya sacado el laborismo australiano en 14 años se ha dado justo en el mismo fin de semana en el cual sus pares británicos han tenido el peor porcentaje en las encuestas en todo ese mismo lapso. Gordon Brown está hoy a 8 puntos debajo de su rival David Cameron en los sondeos, una caída estrepitosa desde los más de diez puntos de ventaja que él tenía hace menos de dos meses y que se aceleró con el desplome del banco Northern Rock y con la pérdida de la base de datos de 25 millones de británicos.

Mientras en Australia el laborismo se potenció buscando diferenciarse de la derecha, en Reino Unido éste trata de evitar caer más mimetizándose más y más con los conservadores. Esta estrategia, empero, no ha logrado su objetivo de detener el crecimiento de sus rivales y, más bien, ha hecho que éstos aparezcan como más originales y capaces de ejecutar las medidas que ellos mismos han propiciado.

El cambio de gobierno en Australia tendrá incidencias sobre la campaña electoral norteamericana. En menos de doce meses la mega-potencia elige al sucesor de Bush. Si la tendencia australiana se impone en EEUU esto implicaría la derrota de los republicanos y el ascenso de quienes planteen críticas similares a las que formuló Ruddy que se basan en promover la salida de Iraq, proteger al medio ambiente y renovar al poder.

Noticias relacionadas

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.

El acto del reconocimiento de gobiernos

Las principales doctrinas sobre reconocimiento de gobiernos

Alcoa y el abandono de Asturias

El presente y el futuro industrial y económico de Asturias están en el aire

Hacia la caverna

El oscurantismo sigue siendo demasiado moderno

Equidistancia

Entender la vida como una confrontación permanente es algo terrible. Supone enfrentarse a cada una de las facetas de la realidad con un pensamiento dicotómico
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris