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Etiquetas:   Entrevista   -   Sección:   Entrevistas

'Ella y La orgía perpetua es un canto a la libertad en estado puro trasladado a todos los terrenos'

Ana Muñoz de la Torre, escritora
Redacción
miércoles, 20 de febrero de 2008, 01:00 h (CET)
Estamos ante un fenómeno que cada vez tiene más adeptos en Internet. Quiérase o no, el formato del blog es un arma poderosísima para la creación y el debate. Uno de los blogs más visitados en España es el blog literario “La orgía perpetua” de la cordobesa Ana Muñoz de la Torre . En este blog nos encontramos con Ella, quien nos cuenta a manera de susurro lo que le va pasando en la vida. Tanto fue el éxito del blog que la editorial Gens le propuso a Muñoz de la Torre llevarlo al formato del libro, cuyo resultado es “Ella y La orgía perpetua”, novela de atmósferas y detalles que nos permite descubrir a una narradora de férreo talento.




Ana Muñoz de la Torre.

Gabriel Ruiz-Ortega / SIGLO XXI

Dentro de la literatura, no sorprende que muchos escritores administren un blog. Sin embargo, aún existe un gran prejuicio con el alcance que tiene.

Dudar a fecha de hoy del peso de los blogs, Internet y las nuevas tecnologías es algo parecido a cuestionarse las ventajas de los trenes de alta velocidad frente a las máquinas de vapor. Mantener una bitácora literaria supone un trabajo considerable que no suele estar remunerado, y comprendo que no todo el mundo esté dispuesto a realizar semejante esfuerzo. No obstante, existen escritores de renombre que mantienen blogs pertenecientes a grupos de opinión, periódicos digitales, etc. que sí cobran por dicho trabajo. Yo distinguiría entre esas bitácoras usadas como columnas periodísticas y los blogs literarios, utilizados por sus autores para volcar en los mismos toda su creatividad a cambio del reconocimiento de un grupo más o menos amplio de lectores.

Leyendo tu blog y viendo la edición del libro, queda clarísimo que lo que escribías en tu blog no es lo mismo en su edición de papel, no es como se dice un “copia” y “pega”. ¿Cuánto tiempo te demandó darle forma literaria a los posts que escogiste para la edición de tu novela “Ella y la orgía perpetua”?

Me llevó tiempo, la verdad, pero no sabría precisar una cifra exacta. Sé que fueron varios meses. Desde que mi editor me comunicó que quería trasladar al papel “La orgía perpetua” tuve muy claro que, por respeto a mí misma y a mis lectores, no podía realizar un corta y pega del blog. No le veía mucho sentido a editar en papel un calco de mi bitácora, y me hacía ilusión experimentar con el material existente. En cuanto a la novela, no contiene todos los posts del blog, pero como contrapartida sí incluye algunos que, por una razón u otra, no publiqué en su momento. Asimismo, incorpora partes escritas en exclusiva para la edición impresa. Algunos de esos textos los fui colgando en la Red conforme los escribía, a modo de regalo para quienes llevaban años siguiendo las andanzas de Ella. Otros jamás verán la luz en la blogosfera por respeto a las personas que deciden acercarse a una librería a comprar el libro y que, en mi opinión, se merecen ese detalle.

Tu libro tiene la estructura de una novela no - convencional sustentada en la anécdota, como el corpus de un story board en el que Ella, la protagonista, enhebra el conjunto.

No soy una persona convencional en ningún sentido, y supongo que eso también determina mi obra. Con la estructura que he dado al libro mi intención ha sido colocar a los lectores como frente a un cuadro en el que las pinceladas, el trazo, importan más que la escena en sí misma. Me aburren las novelas lineales, acomodaticias, en las que el autor no se ha molestado en estudiar nuevas posibilidades narrativas.

Puedo notar influencias literarias en tu libro, pero la manera cómo está armado me lleva a pensar en una posible influencia del cine. Al cine tipo Jim Jarmusch, “Café y cigarrillos” por ejemplo, donde interesa más el concepto y la atmósfera que el argumento.

Acabas de realizar un inteligente análisis de mi obra que me halaga y me abruma por esa comparación con el maestro Jarmusch. En efecto, a la hora de dar forma a “Ella y La orgía perpetua”, he realizado algo parecido al montaje de una película en el que el orden de las secuencias es un factor clave. Tengo una concepción muy visual de la literatura, quizá porque disfruto lo mismo abriendo un libro que adentrándome en una sala.

“Ella y La orgía perpetua” no es para nada pornográfico, pero sí muy erótico.

En “Ella y La orgía perpetua” no existe sexo explícito, pero en cambio sí hay mucha sugerencia, mucho juego, mucha insinuación. Digamos que me ha interesado vestir a Ella con unas transparencias en lugar de mostrar su desnudez más descarnada. Y sí, supongo que tanto en el blog como en el libro existe cierta carga de erotismo, lo cual no los convierte en obras eróticas, porque su última intención no es la de calentar al personal.

La sensualidad de Ella está en el detalle, en lo no - dicho.

Ella es una mujer sensual sin proponérselo, de ahí que una mirada, una sonrisa, el más mínimo gesto suyo adquieran connotaciones sexuales frente a sus interlocutores. Aún así, creo que lo que de verdad llama la atención de los hombres que la desean es su ingenuidad, su dulzura, su ternura, incluso su humanidad, mezcladas con su parte más carnal y un carácter bastante marcado. La mirada de Ella contiene una hoguera más grande que la que pueda arder en cualquiera de las curvas de su anatomía. El sexo forma parte de nosotros, está presente en nuestras vidas, es algo cotidiano, y Ella ejerce el suyo con absoluta naturalidad. Le encanta y lo disfruta con los cinco sentidos, como una forma de expresión y goce.

También las alusiones al sexo se presentan en la misma concepción de tu blog.

Yo abrí un blog llena de inocencia y desconocimiento. Lo llamé “La orgía perpetua” en honor a Flaubert y a esa cita fabulosa suya que asegura que la única manera de soportar la existencia es aturdirse en la literatura como en una orgía perpetua. Luego, con el paso del tiempo, me di cuenta de que tenía dinamita literaria entre las manos, que el tema de la orgía podía dar mucho juego, y Ella estuvo a la altura de las circunstancias desde un principio. De pronto me encontré ante un personaje poderoso que, sin pretenderlo, despierta pasiones allá adonde se dirige, una verdadera encantadora de serpientes.

Claro, al punto que a tus posts los llamas Lametazos y a los comments Gemidos.

Denominar los posts Lametazos y los comentarios Gemidos forma parte del juego. De igual modo, las categorías que recogen los posts reciben el nombre de Perversiones y los visitantes son Viciosos. Se trata de crear cierta complicidad con los lectores, de hacerlos partícipes de ese universo orgiástico. Estoy convencida de que la escritura, la literatura, han de tener un componente lúdico. Me niego a concebir la creación como una experiencia traumática. Yo no quiero vivir castigada. Si sufriera muchísimo escribiendo me dedicaría a plantar orquídeas, a tocar el clavicordio o a cualquier otra actividad que me llenase por completo y me hiciera mínimamente feliz.

Como sabes, un libro puede someterse a diversas lecturas, he allí su riqueza. Seguramente no faltarán quienes vean tu libro bajo una óptica trasnochada del feminismo.

Pues quienes quieran verlo así se estarán equivocando de todas todas, aunque están en todo su derecho de realizar la lectura que les plazca. Ella jamás consideraría al sexo contrario su enemigo natural, como hacen algunas feministas radicales. Se queja de los hombres como podría lamentarse de un inoportuno día de lluvia, casi siempre con sentido del humor, y en ocasiones con el poso de amargura que le deja la sospecha de que jamás encontrará el amor definitivo, pero en el fondo (y en la forma) siente devoción por ellos. De todas maneras, creo que las mujeres de hoy le debemos muchísimo a las feministas de ayer, a todas las mujeres que a base de dolor y esfuerzo consiguieron que las de nuestro género dejáramos de ser consideradas ciudadanos de segunda.

Yo lo noto como un canto a la libertad, en todos los aspectos.

Me alegra que lo veas así, porque para mí “Ella y La orgía perpetua” es ante todo un canto a la libertad en estado puro trasladada a todos los terrenos. Sin libertad para expresar lo que siente, sin libertad para amar cómo, cuándo y a quien quiere, sin libertad para hablarle con sinceridad a sus amigos, Ella se marchita. El ejercicio de dicha libertad, ese sentimiento de saberse dueña absoluta de su existencia, es lo que la hace irradiar vida por los cuatro costados. Sucede que Ella es libre, y el hecho de que una mujer se exprese y viva libremente sigue levantando ampollas en cierto sector de la sociedad.

Seguramente muchos no dejarían de asociar a tu personaje Ella contigo.

Pues sí, es algo que sucede todo el tiempo y a lo que no me ha quedado más remedio que acostumbrarme. Si soy sincera, te diré que incluso me parece algo lógico. Al principio me molestaba, pero ahora hasta me hace gracia, tanta que ya no me esfuerzo en sacar a nadie de su posible error. Por otra parte, cualquier mujer con dos dedos de frente sólo podría sentirse halagada si la relacionasen con Ella.

Muchos que se animan a administrar un blog parten del mero acto de diversión, pero en tu caso como que siempre hubo una intención literaria de administrarlo.

Totalmente. En mi caso crear un blog fue un acto de plena consciencia con el que intentaba abrir una ventana al mundo desde la cual exponer mis creaciones, contactar con los lectores y, por supuesto, captar la atención de algún editor al que pudiera interesarle mi obra, algo que acabó ocurriendo.

No son pocos los que están convencidos del alcance de los blogs, pero también hay de los otros que acrisolan las bajezas de los anónimos, en ese sentido, ¿eres partidaria de que deben existir, al menos, ciertas medidas legales contra las infamias que se destilan en ciertos blogs?

Deberían existir medidas legales contra cualquier tipo de agresión y con independencia del ámbito en el que ésta se produzca, y la Red es un espacio en el que, cada vez más, proliferan los acosadores. Resulta tan fácil levantar calumnias contra una persona desde el anonimato... La mayoría de las ocasiones se trata de casos de envidia manifiesta, provenientes de gentuza mediocre.

Y para finalizar. ¿Estás avanzando otro libro?

Avanzando en estricto sentido no, pero estoy en ello. Nada más publicar “Ella y La orgía perpetua” todo el mundo me preguntaba para cuándo el siguiente libro, y eso me agobiaba muchísimo. Ahora, pasado el lógico período de depresión posparto creativo, vuelvo a estar entusiasmada con un nuevo proyecto, de momento el pequeño germen de algo, ya que el trabajo y el blog me dejan menos tiempo del requerido para abordar una obra en las condiciones idóneas.

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