Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   El arte de la guerra   -   Sección:   Opinión

Anda que...

Santi Benítez
Santi Benítez
miércoles, 7 de noviembre de 2007, 23:51 h (CET)
Este fin de semana me he dado cuenta de lo enganchado que estoy a internet – en el buen sentido de la expresión–. Me he ido a una reunión familiar en Lanzarote, y en Playa Blanca, un sitio precioso y tranquilo donde los haya, no pillaba wifi en ninguna parte. Por no haber, no hay ni TDT. Así que desde el viernes por la tarde me he quedado colgado de echar un vistazo en la red, y no con poco mono, para que voy a decir lo contrario. Ahora mismo escribo este artículo desde aquí, Playa Blanca – es posible que logre publicarlo mañana lunes desde algún cyber, pero no me hago ilusiones–. La cuestión es que para informarme, por primera vez desde hace mucho – y puedo asegurar que he estado en sitios donde, casi con toda seguridad, Cristo perdió la chancla–, he dependido en exclusiva de la televisión (analógica, con mucho canal local), la radio y los periódicos autóctonos. Y, como yo, miles de millones de personas en todo el mundo. Es decir, es una situación que a mi se me hace extraña, pero que una inmensa masa de seres humanos vive con toda normalidad día a día. Lo acojonante del tema es que en esos periódicos de por ahí se pueden leer cosas como las escritas por Francisco José Ramiro, un cura que habla de Bioética y Sociedad. En este caso me pude leer un artículo suyo, cuando menos sorprendente, titulado “Ética y cambio climático”.

El buen hombre viene a decir que existen cosas que solucionar más importantes para el ser humano, que el cambio climático. Me imagino que por eso de que dios proveerá. Aunque yo siempre he sido de los de a dios rogando y con el mazo dando. Y no me parecería mal que lo expusiera de esa forma, lo que me ha puesto de mal humor es que apoye lo que dice poniendo en duda los datos existentes sobre el tema. Por ejemplo, uno de los argumentos que ha empleado es que los datos sobre el agujero de ozono están “completamente” desacreditados (¿...?). Miedo me da preguntar en que se basa este buen cristiano para hacer una aseveración de tal calibre. Es posible que del primo de Rajoy. Que se le va a hacer, según él, resulta que la dignidad de las personas está amenazada por la existencia del aborto, y urge más solucionar tamaña barbaridad que un cambio climático que ya, ahora mismo, produce migraciones masivas, pobreza y auge de enfermedades, la extinción de miles de especies, la desertización, la desaparición de los hielos árticos y antárticos que regulan la temperatura de las corrientes marinas y, por lo tanto, gran parte de la vida marina, y, por ende, la vida de todo organismo vivo sobre la tierra.

Mi preocupación va por el camino de toda esa gente que ni tiene internet, ni acceso a información veraz y seria. No me es muy difícil imaginar a una persona que vive en las chimbambas, leyendo artículos como el que mento, y deshaciéndose del aceite del motor del tractor tirándolo en un descampado, aunque sea de su propiedad. En el caso de Lanzarote la cosa tendría más crimen dado que los acuíferos subterráneos son contados, y parte de ellos terminan en el mar. No es de recibo que a esa persona se le diga que el cambio climático es una menudencia. Y aquí, además, me gustaría denunciar que la isla de Lanzarote tiene uno de los servicios públicos de guagua más horripilantes, creo que la palabra horripilante le va como anillo al dedo, que he tenido la desgracia de usar. No sólo porque su uso se hace imposible por la escasez de dicho servicio, sino también porque el escaso servicio no respecta los horarios y, en ocasiones, obvia el propio servicio. La culpa es de la Autoridad Única Insular de Transportes, pero también habrá que achacárselo al Cabildo Insular de Lanzarote. De nada sirve la concienciación de la población sino se ponen los instrumentos necesarios para que esa población haga uso de la misma.

Antes de terminar me gustaría invitar a Don Francisco José Ramiro a darse una vuelta por la isla del Hierro, en donde sí se está afrontando el tema del cambio climático y la defensa del medio ambiente como un problema de primer orden. Es más, me gustaría que todos los españoles, si tienen oportunidad, se dieran un salto por allí.

Ah, y Don Francisco, el aborto no es un problema de defensa de la dignidad de las personas, y no lo es porque hace tiempo que es un derecho reconocido por nuestro ordenamiento jurídico. Sino fuera así, sí que sería un problema de defensa de la dignidad de las personas, de las mujeres para ser más exacto. A buen entendedor...

Suena de fondo “Sensing the spheres”, de Enigma.

Buenas noches, y buena suerte...

Noticias relacionadas

Borrell en retirada o táctica del PSOE

Pátina de sensatez capaz de equilibrar unos nombramientos en su momento tomados como extravagancias

Plagscan desmiente a la Moncloa y R.Mª.Mateo censura la TV1

Un gobierno enfocado únicamente a conseguir mantenerse en el poder

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida

Y vuelta a las andadas

Golpean el hierro en frío
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris