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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

El Impuesto Revolucionario de Microsoft

Albert Carrasco (Tarragona)
Redacción
sábado, 3 de noviembre de 2007, 00:30 h (CET)
Actualmente no es posible comprar un ordenador portátil que no lleve instalado Windows Vista, sistema que no está terminado ya que el dia antes de su salida al mercado ya aparecieron 5 actualizaciones, las primeras de una larga serie. Actualización, para Microsoft, es un eufemismo de reparación, ellos no actualizan, tapan agujeros. Una táctica inteligente la de Microsoft, obligarte a comprar su sistema incluso antes de que esté terminado y completamente operativo.

A la mayoría de usuarios nos serviría de sobras un sistema basado en Linux, ya que son más sólidos, gratuitos y tienen toda la oferta de software que necesitamos: Navegadores web, correo electrónico, reproductores de mp3, vídeo y multimedia, procesadores de texto, hojas de cálculo, archivos powerpoint... todo esto igual de bonito y facil de usar que en windows o más, ya que el sistema está muy avanzado, pero sin colgarse cada dos por tres y completamente gratis.

El mayor conflicto de Windows, aparece cuando estrenamos el ordenador portátil, y lo primero que aparece es el Contrato de Licencia de Usuario Final, que prácticamente nadie lee ya que la única opción que ofrece es continuar, con lo que se acepta el contrato y a partir de ese instante el usuario es oficialmente propietario de Windows de forma irreversible. El segundo párrafo de la licencia cita (textualmente):

"Al hacer uso de este software, usted estará aceptando estos términos. Si usted no los acepta, no
use el software. En su lugar, póngase en contacto con el fabricante o instalador para conocer su
directiva de devoluciones para ofrecer un reembolso o crédito"/

Si se acepta el contrato, termina la instalación y se consigue que Microsoft se salga con la suya: implementar su sistema a la fuerza obligando a los usuarios a pagarlo, lo que en los foros de internet empieza a conocerse como el "impuesto revolucionario", si no se acepta un contrato tan restrictivo (léan y decidan) la opción que queda es eliminar el contenido del disco duro e instalar un sistema operativo libre o del que se posea licencia (¿para qué pagar dos veces si ya se tiene una licencia?) y reclamar la devolución del importe al fabricante del ordenador, que dará tantas largas como pueda, argumentando que el ordenador y el sistema forman parte de una unidad indivisible y poniendo el ejemplo de que si se compra un coche no se puede pedir el abono de las ruedas, aunque legalmente están obligados a abonar el importe de la licencia y que la han cobrado y están sujetos a su contrato tanto como el usuario, y si no es así, que no hagan aparecer el contrato y dejen Windows definitivamente instalado, hecho que es ilegal.

Llevo bastantes llamadas al fabricante de mi ordenador para conseguir la devolución del importe de la licencia, 50€ en mi caso, pero hemos llegado a un punto en que no se trata de mis 50€, se trata de que no debemos permitir estos abusos, la competencia desleal y las campañas monopolistas. Ya han habido casos en Francia en que un juez ha ordenado la devolución del dinero de la licencia, pero claro, Francia es un país civilizado y las leyes qe protegen al consumidor están más evolucionadas que en nuestra España, el borde sur de Europa... Por favor, no nos dejemos pisar así...

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