Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Contar por no callar   -   Sección:   Opinión

Un ave que vuela bajo

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
viernes, 2 de noviembre de 2007, 03:56 h (CET)
El pasado domingo mientras un autobús me llevaba hasta la estación del AVE en “Camp de Tarragona” para, ya desde allí, seguir mi viaje hacia Zaragoza, el Presidente del Gobierno, José Luís Rodriguez Zapatero, acompañado por esa alegría de la huerta que es Josep Montilla, el President de Catalunya, giraba una visita relámpago a la zona cero de los desastres ferroviarios sucedidos en Barcelona y alrededores. El Sr. Rodriguez Zapatero ha querido con este gesto dar la cara ante los sufridos ciudadanos de Barcelona y su cinturón industrial pero ha elegido el día equivocado. El Presidente del Gobierno en lugar de venir un domingo debía haber realizado su visita al lugar de los hechos un lunes cuando la madrugada comienza a dar paso al nuevo día.

Así hubiera podido comprobar “in situ” cómo, cada día, miles de barceloneses dejan el lecho más temprano de lo que en ellos era habitual hasta hace diez días para adentrarse en la procelosa aventura de llegar a tiempo al lugar de trabajo, cuestión esta bastante difícil de conseguir. El Presidente del Gobierno debería, después de haber guardado el turno correspondiente, haber tomado uno de los más de doscientos autobuses que se dedican a acercar a los pasajeros hasta el tren. Entre las caras de sueño habría visto las de muchos niños a los que sus padres deben dejar en la guardería antes de acudir al trabajo, tiernas caras infantiles con toda la sorpresa en sus rostros al no comprender aquella nueva manera de viajar. También habría visto algunas personas con discapacidades físicas o ancianas arrastrando las maletas del autobús al tren o viceversa. Pero claro el Sr. Rodriguez Zapatero llegó a Barcelona puntualmente y vía aérea, ni tan sólo fue capaz de tomar el AVE hasta el “Camp de Tarragona”, y en una jornada dominical distendida, descorbatada y rodeado de los alcaldes de su partido constatar que el desastre llevaba al caos sin paliativo alguno. Llegó, vio y se fue dejando tan sólo palabras de ánimo y un artículo en “La Vanguardia” pidiendo perdón a los usuarios del ferrocarril.

La Ministra sigue “desparecida” en su combate contra las malditas vías del tren y las estaciones fantasma como la que estaba construyendo en El Prat sin que nadie, ni siquiera Víctor Morlan, su hombre en Barcelona, lo supiera. El apellido Álvarez parece ser gafe en el mundillo ferroviario, primero fue Álvarez Cascos y ahora es Magdalena Álvarez, dos “álvarez” para olvidar. Cuando los ciudadanos nos preguntamos si todavía nos queda mucho tiempo de seguir padeciendo este transvase viajero (bus-tren) el más estricto silencio es la única respuesta que obtenemos. Nadie sabe nada, la Ministra calla, también permanece mudo y desaparecido Víctor Morlan, el hombre que llegó de Madrid para arreglar todo el desaguisado, y el único que habla es Zapatero para envolverse en la bandera de la seguridad olvidando todo lo demás, especialmente las chapuzas que durante años, primero el Partido Popular – que no se pongan medallas- y después los socialistas han dejado hacer, sin control alguno, a las empresas concesionarias de las obras.

Dentro de unas horas tendré que volver a la estación de Sants, con un billete de tren en el que dice Sant Barcelona- Delicias Zaragoza, y como desde hace diez días atravesaré toda la estación de Sants detrás de una azafata que me llevará al trote hasta un autobús que me depositará en “Camp de Tarragona” desde donde un tren me llevará hasta Zaragoza donde llegaré, con toda seguridad, con más de una hora de retraso. Hoy, y mientras yo preparaba mi maletas aventurera, en el Congreso de los Diputados, Rodriguez Zapatero tampoco se ha atrevido a dar fechas para la reanudación del servicio de los trenes de Cercanías de Barcelona pero algunos expertos ya hablan de quince días más de caos y excursión en autobús. Me temo que llegará la época de comernos los turrones y todavía andaremos los ciudadanos de Barcelona con las maletas a cuestas entre el autobús del desencanto y el caos y el tren del nunca llegar. Dentro de unos meses nos llamarán a las urnas y no sería de extrañar que en la circunscripción barcelonesa se llegue a altas cotas de abstención, será nuestra manera de protestar ante tanta incompetencia. La verdad es que si hasta la fecha votar al PSOE era optar por el menos malo, con la esperanza de que con ellos en el poder se resolvieran de una vez por todas las deficiencias de infraestructuras a las que nos habían llevado ocho años de prepotente poder aznarista, esta vez la mejor papeleta tal vez sea un boleto en blanco y que así y de una vez los políticos, todos, aprendan que no se puede andar jugando con la ciudadanía y con sus derechos. Y el AVE, un tren bandera de una política ferroviaria clasista, seguirá volando bajo o aparcado en la vía muerta de la desidia y la chapuza nacional mientras miles de ciudadanos de Barcelona y su área metropolitana seguirán madrugando cada mañana para subir, con el sueño reflejado en su rostro, a los autobuses del desatino, la desidia y la falta de respeto a la ciudadanía.

Noticias relacionadas

Por fin

Ya era hora. Por fin han valorado el buen hacer de los malagueños

La dictadura de Amazon

Nueva York y Virginia serás las dos ubicaciones de la sede

De idiotikos y politikois

En la antigua Grecia los asuntos de Estado concernían a todos los habitantes de la “polis”

La vieja heroína del barrio

La Policía da la alarma, y varias instituciones que combaten la drogadicción y asociaciones vecinales lo corroboran: la heroína ha llegado de nuevo a los barrios

Marx y los vacíos por colmar

El marxismo-leninismo malogró, y continúa haciéndolo, todo cuanto de acertado propusiera Marx
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris