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Etiquetas:   Escultura   -   Sección:   Revista-arte

El valor de la obra de Julio González

Daniel Alonso Safont
Redacción
martes, 30 de octubre de 2007, 16:51 h (CET)
Exposición en el Centro Pompidou de París recorre parte de obra de Julio González

En 1989 fue inaugurado el Centro Julio González en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) en ella se muestra de forma temporal la obra del escultor catalán, síntesis entre el cubismo, el surrealismo y el naturalismo; y que a su vez sirve para hacer un repaso por los orígenes del arte moderno –el IVAM posee más de 300 obras del artista.
Julio González nació en Barcelona en el año 1876 y murió en Arcueil (Francia) en 1942. Según pasa el tiempo la importancia se acrecienta como demuestra la exposición retrospectiva de su obra en el Centro Pompidou de Paris en la que se encuentran 250 piezas entre joyas, cuadros, dibujos y esculturas. En ésta se hace un recorrido por parte de su obra en la que se observa el paso del tiempo y por lo tanto, la evolución y trayectoria del artista.
El “padre de la escultura de hierro” como se le ha denominado al influenciar en la obra de David Smith, Chillida, Martin Chirino o Jean Tinguely o César, ha permanecido unida a la figura de Picasso. Cinco años mayor que éste se instalaron en París al mismo tiempo pero su relevancia es radicalmente distinta. González sobrevivió con modestia, pero nunca dejo su actividad productiva, es en este momento donde se descubren cosas nuevas: diseño de joyas, pinturas y dibujos; que poseen en una vital importancia en su trabajo escultórico.




Sala de exposiones del Centro Pompidou en París.



Muchas de las obras que se exponen en Paris provienen de donaciones directas de la hija del artista aunque muchas otras fueron compradas por el Estado francés.
Un trabajo, en cierta medida contradictorio, que se mueve entre el naturalismo y la abstracción, pero que en esencia y se analiza con mayor detalle vislumbra una actitud coherente aunque si tensionada entre lo clásico y lo moderno. El problema se soluciona cuando cada obra por separado refleja unas sensaciones inequívocas de la fatalidad de la historia, particularmente de las guerras.



Montserrat de Julio González.




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