Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Revista-musica

Etiquetas:   Crítica Disco   -   Sección:   Revista-musica

El grupo británico Radiohead vuelven a 'dar la nota' con In Rainbows

Joaquín Álvarez Martínez
Redacción
miércoles, 31 de octubre de 2007, 23:00 h (CET)
El nuevo disco de Radiohead, en un principio sólo estará disponible en su web al precio que el comprador desee pagar (si decide pagar 0€, también podrá hacerlo).




Fotografía de los componentes del grupo.



Cuatro años han hecho falta para que el quinteto británico Radiohead ponga en la calle su último trabajo de estudio tras Hail to the Thief (2003). Estos cuatro años, y los 39 recientemente cumplidos por su vocalista Tom Yorke, se notan, dejándonos un disco que suena muy maduro, aspecto en el que también influye, que los temas editados ya habían sido tocados en numerosos directos de la banda. Entre ellos se encuentran algunos ya muy conocidos por sus seguidores, como Nude o Arpeggi, aunque éstos nunca habían sido incluidos en un álbum. De hecho sólo dos canciones son totalmente desconocidas para el público. Fieles a su estilo de ambientes que atrapan y melodías hipnóticas, este disco contiene matices de cada uno de sus cuatro últimos LPs, dejando quizás lejano el sonido más rockero de sus dos primeras entregas. Un buen disco, como ya nos tienen acostumbrados, aunque no alcance la maestría de su tan aclamado OK Computer (1997), elegido hace unos meses por la revista estadounidense Spin, como el mejor disco de rock de los últimos 20 años.

Fuera de lo estrictamente musical, Radiohead también parecen empeñados en sorprender. Su constante lucha en contra de las millonarias discográficas y la industria del disco, tiene un nuevo e importante capítulo con la entrega de In Rainbows el cual no se podrá adquirir en las tiendas, sólo se podrá descargar a través de su página Web, y por el precio que el cliente desee pagar, (sí, también es posible teclear 0€ y descargar el disco). Una fórmula sorprendente e inesperada tras la larga incertidumbre que ha sufrido la edición del séptimo trabajo del grupo en los últimos meses, tanto en la fecha de salida como en su formato. Aún así, para aquellos que quieran tener este disco en formato físico, In Rainbows se puede encargar también desde la página Web, (en Diciembre de este año estará en las tiendas presumiblemente), en una edición especial con caja de lujo y doble vinilo de 12’’, que incluye 8 temas más de los 10 actualmente disponibles en la Web. El 'pack' también incluye el artwork del disco y las letras. De esta forma, una vez más, anteponen la música a cualquier otro aspecto relacionado con ella y su comercio, el cual tanto desprecian los chicos de Oxford.




Edición Especial de 'In Rainbows'.



Tras las primeras escuchas, In Rainbows nos sumerge en un constante baile de ritmos y melodías, que parecen trasportarte de una canción a otra como si de un tren musical se tratara, saltando de vagón a vagón, y con una linealidad que quizás sea lo más característico de este disco respecto a anteriores trabajos de la banda. No hay grandes saltos entre canciones, sobre todo a las hora de sacar las uñas, siendo la característica de los temas más potentes en este disco su base rítmica (como en Bodysnatchers y Jigsaw falling into place) y dejando de lado poderosos riffs de guitarra de las canciones con más fuerza de discos anteriores. Las guitarras llevan si duda el sello de su guitarrista principal Jonny Greenwood, con arpegios bellos, intensos y con un grado de psicodelia que tanto caracterizan a este grupo. Los ritmos son muy elaborados y progresivos, combinando las cajas de ritmos con las baterías acústicas. Una gran dosis de sonidos de sintetizador envolventes, en fragmentos incluso caóticos, dan el toque de electrónica que sólo Radiohead son capaces de introducir en el rock como si de un elemento nativo de este estilo se tratase. Las voces de Tom Yorke, como siempre con bastante reverb y a veces incluso desdobladas, también están muy en la línea del británico, con melodías estiradas, y largos falsetes para sumergirnos aún más en el complejo flujo de armonías. Una vez escuchado el disco como un todo, nos queda pulsar el play, e introducirnos en las entrañas de cada uno de los cortes del álbum.

01.- 15 Steps: Un ritmo de beat a los que se une la voz de Tom Yorke cantando rítmicamente, dan comienzo a este tema y al disco. El arpegio de guitarra se introduce para completar la melodía, junto con un bajo muy acertado. Una canción que incita al movimiento, para después quedarse suspendida en sonidos de sintetizador y rematando con un final a lo Massive Attack. Un buen reflejo de lo que será el resto del disco para empezar.

02.- Bodysnatcher: Otra canción muy rítmica y la única en la que podemos encontrar guitarras distorsionadas, con un sonido muy 'roto' y una melodía de voz que sube de tono progresivamente. Es la canción más potente del disco, y la más cercana a su último trabajo Hail to the Thief (2003).

03.- Nude: Es una composición en la que el grupo lleva trabajando 10 años y que había sido interpretada numerosas veces en directo. Melancólica, con batería acústica combinada con cajas de ritmos y tiempos lentos para la primera balada del disco, rematada con arreglos de cuerda y una subida de intensidad en la que los coros de voz se entremezclan creando un gran ambiente.

04.- Weird fishes / Arpeggi: Otra de las más conocidas entre sus seguidores por sus interpretaciones en directo. Es la que más llama la atención a las primeras escuchas. En ella destacan los dos arpegios de guitarra entremezclados que discurren durante toda la canción (de ahí su título Arpeggi). El tema se intensifica paulatinamente, aumentando el número de ecos, llegando a dar la sensación de estar escuchando gran cantidad de guitarras y todo un coro de voces a la vez. Toma un respiro para dejar sonar claramente el estribillo “Picked over by the worms, weird fishes” y rearrancar hasta el final.

05.- All I need: Canción contradictoria. Su ritmo lento y su ambiente de sonidos de sintetizador junto con una voz muy reverberizada, contrastan con el sonido 'rajado' de otro sintetizador distorsionado, debatiéndonos entre la relajación y la incomodidad, muy al estilo de la islandesa Björk. Es algo monótona, pero rescatada al final con un piano a medio tiempo y una explosión de platos de batería que nos rescatan del sopor.

06.- Faust Arp: Es un tema, que nada más empezar, nos trae inevitablemente a la mente a The Beatles, en discos como Revolver o The White Album. Una guitarra acústica muy folk combinada con cuarteto de cuerda a lo Eleanor Rigby y pocos arreglos más, hacen de esta canción la más digestiva y orgánica del disco.

07.- Reckoner: Comienza con una percusión que parece sacada de un gran fábrica a golpe de martillo y la voz en falsete de Tom sobre un riff de piano. La canción se detiene y estalla en una inmensidad de coros vocales con arreglos de cuerda entregando uno de los momentos más bellos del disco. El final también rebosa belleza y grandiosidad hasta que la canción se extingue lentamente. Una de las más bonitas.

08.- House of cards: Un medio tiempo que nos incita a la meditación. Muy melódica, y con muchos arreglos electrónicos y de ruidos que aparecen y desaparecen tras la constante y acertada guitarra que marca el sino de toda la canción. Una bella canción que es otra de las que más captan nuestra atención tras las primeras reproducciones del álbum.

09.- Jigsaw fallen into place: Tras un gran rato de calma en el disco, llega el turno para otra canción muy rítmica, con un bajo trepidante y guitarras más sueltas, a la que se van sumando infinidad de coros y arreglos de sintetizador que la elevan hasta alcanzar uno de los niveles de intensidad más altos del disco, aunque siendo, como en todo el trabajo, más 'movida' que 'dura'.

10.- Videotape: Cierra con un tema muy en la línea de Pyramid song de su disco Amnesiac (2001). La canción circula, al igual que su predecesora, alrededor de una melodía de piano muy cadente, aunque si una complejidad rítmica tan alta como la anterior. Es una balada que pone un precioso broche al último trabajo de la banda.

Así, In Raibows es un gran trabajo fruto de canciones muy elaboradas y maduradas con el tiempo como si de buenos vinos se tratase. No es quizás el disco más significativo de Radiohead, dejando aparcadas ciertas facetas anteriores de su sonido, que algunos puede que echen en falta. Lo nota más negativa del disco es sin duda su linealidad. Cuestionarse si será el comienzo de la nueva forma de sonar de Radiohead es aventurarse demasiado, ya que la banda nos tiene acostumbrados a constantes cambios de rumbo en sus trabajos musicales, aunque siempre con gran calidad y con su sello característico que tan buenos resultados de crítica y público le han dado hasta ahora.

Para descargar el disco visita:
In Rainbows.
Noticias relacionadas
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris