Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Ecología humana

Juan García Inza
Redacción
martes, 16 de octubre de 2007, 23:13 h (CET)
Admiro a los amantes de la naturaleza, yo soy uno de ellos, pero hecho en falta en muchos ecologistas algo muy esencial. Los que militan en estas organizaciones naturalistas son capaces de todo por defender un paisaje, una especie en peligro, un animal en concreto, el oxígeno que respiramos... Los hemos visto hacer huelgas de hambre, hacer grandes manifestaciones, lanzarse valientemente contra buques y submarinos en defensa de pureza ambiental. Todo me parece muy positivo. Pero tengo que decir, y lo he dicho muchas veces en los medios de comunicación, que echo en falta algo: UNA DEFENSA AUDAZ, VALIENTE, RADICAL DEL SER HUMANO DESDE SU CONCEPCIÓN HASTA SU MUERTE NATURAL. No he visto a estos ecologistas manifestarse, o hacer huelgas de hambre, ante las clínicas abortistas, o en las campañas contra el hambre y la injusticia en el mundo, o con motivos de las frecuentísimas violaciones de los derechos humanos, los atentados contra la vida, la violencia contra la mujer o los niños, las aberraciones de tantos padres sin escrúpulo que marcan a sus hijos/as para siempre con la brutalidad de sus impulsos obscenos. No observo tampoco que los activistas de estas organizaciones protesten ante los colegios por la violencia que se está generando en las aulas, o en las calles de cualquier pueblo o ciudad, o contra el terrorismo, o los crímenes que muchas veces se cometen por pura ambición o diversión. Estoy a favor del respeto más exigente a la naturaleza. Pero como nosotros los humanos también somos naturaleza, quiero unir mi voz a los que piden socorro para salvar a la especie humana en peligro de extinción.

A este respecto el Papa Juan Pablo II hablaba de una NECESARIA "ECOLOGÍA HUMANA" PARA HACER MÁS DIGNA LA EXISTENCIA DEL HOMBRE. Defendía el señorío del ser humano frente a la creación, explicando que el hombre está prestando más atención a la calidad de vida pues "no sólo está en juego una ecología 'física', sino una ecología 'humana' que haga más digna la existencia del ser humano. Sólo así el hombre podrá pasear nuevamente por el jardín de la creación".

En esa ocasión l Pontífice de feliz memoria afirmó que "en esta reencontrada armonía con la naturaleza y con sí mismos, los hombres y las mujeres vuelven a pasearse en el jardín de la creación, tratando de hacer que los bienes de la tierra estén disponibles a todos y no sólo a algunos privilegiados, tal como sugería el Jubileo bíblico (cf. Lv 25,8-13.23). Entre aquellas maravillas descubrimos la voz del Creador, transmitida por cielo y la tierra, de día y de noche: un lenguaje 'sin palabras, sin que se oiga el sonido', capaz de traspasar todas las fronteras".

¡Que impresionantes son estas sabias palabras! El hombre debe defender ese jardín del mundo, ese lugar de encuentro con la vida, y poder de este modo pasearse por él con toda libertad, contemplando sus maravillas, disfrutando del color, el olor, el sonido de la naturaleza, y también del silencio de una tierra que continuamente está dando a luz nuevas criaturas sin hacer ruido.

Yo me invito a mí mismo a levantar la cabeza, o a cerrar los ojos, y descubrir ese mundo que llevo dentro, y esa maravilla que me rodea. Es nuestro gran tesoro. Es bonito el mundo, y parece que los humanos nos hemos propuesto ensuciarlo. El planeta tierra es la casa de todos, y cada uno hemos de barrer y ordenar nuestra parcela, devolviendo la armonía que el ajetreo de la vida perturba. Son sabias estas palabras de Tagore: No porque arranques sus hojas a una flor, cogerás su hermosura. Esa belleza es de la flor y la ofrece para todos. Un valor que hay que educar en niños y jóvenes es el asombro y el respeto por el jardín del mundo, y en especial por el hombre

___________________

Juan García Inza es doctor en Derecho Canónico, sacerdote y presidente del Tribunal Eclesiástico de la Diócesis de Cartagena.

Noticias relacionadas

Trampantojos esperpénticos

Quiero una democracia como la sueca, no una dictadura de izquierdas demagógicamente mal llamada democracia como la que tenemos en España

Ministra de Justicia, Garzón, un comisario, Sánchez e Iglesias

¿Pero qué pasa aquí?

¿Son útiles las religiones?

El sincretismo religioso conduce a no creer en nada

El día de…

Nos faltan días en el año para dedicarlos a las distintas conmemoraciones y recordatorios

Como hamsters en jaula

​Hermanos: estaréis de acuerdo conmigo de que los acontecimientos políticos están pasando a una velocidad de vértigo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris