Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Transparencias

Francisco Scolaro (Buenos Aires)
Redacción
domingo, 14 de octubre de 2007, 22:01 h (CET)
Ya es costumbre -de la administración Kirchner- la política de esconder bajo la alfombra toda cuestión que se refiera a corruptelas.

Seguimos siendo uno de los países con mayor nivel de corrupción en el universo, según un informe de la organización Transparencia Internacional. Sobre casi 180 computados, figuramos en el "cómodo" 105 y en zona de "descenso".

En América Latina no alcanzamos los tres puntos sobre un nivel de diez (la excelencia); lo que en la jerga nos ubica como aplazados dentro de la calidad institucional que pregona la candidata oficial, que parece vivir en otro lugar.

Estos índices, que tienen sustento en otras organizaciones similares, marcan el riesgo con que se ve nuestra Nación, especialmente para inversores.

La acumulación de poder, Constitución ignorada, gestión pública dudosa, organismos de control manejados a "gusto" y conveniencia, "versos desde atriles" a contramano de los hechos, informalidad, alaridos para la "tribuna", etc. nos han llevado a este nivel de corrupción registrado y que se logró con el estilo "tero" ( discurso por un lado y acción por el otro).

Quienes nos gobiernan, deben pensar que se trata de meras percepciones de este organismo, que se nutre de opiniones de expertos y de realidades que todos conocemos (Bolsitas de billetes en baños, valijas de paseo, cometas, medio ambiente,dibujos del Indec, etc.).

La senadora impostada en Buenos Aires -hoy candidata a Presidente- se cansó de exponer que "sólo desde la coherencia, sólo desde el respeto a las propias convicciones se puede respetar las de los demás por una cuestión básica: quien no se respeta a sí mismo, poco puede respetar a los demás."

Le faltó decir que no nos respetan porque no tenemos una administración sana y pregonamos una argentina "seria", que suena en el mundo (que ella recorre en tours) como humorada y líder de incoherencias.

Los argentinos aprenderemos a respetarnos con la mejor herramienta: EL VOTO.

Noticias relacionadas

Borrell en retirada o táctica del PSOE

Pátina de sensatez capaz de equilibrar unos nombramientos en su momento tomados como extravagancias

Plagscan desmiente a la Moncloa y R.Mª.Mateo censura la TV1

Un gobierno enfocado únicamente a conseguir mantenerse en el poder

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida

Y vuelta a las andadas

Golpean el hierro en frío
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris