Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Con el telar a cuestas   -   Sección:   Opinión

Sapientium octavus

Ángel Sáez
Ángel Sáez
domingo, 7 de octubre de 2007, 00:20 h (CET)
(EL OCTAVO DE LOS SABIOS)

“Sapiens, audiens, sapientior erit”. (“El sabio, oyendo, será más sabio”). Proverbios de Salomón, 1, 5.

Hoy, sábado, 6 de octubre de 2007, me apetece un montón trenzar, sin ironía, por supuesto, unas cuantas líneas a propósito de quien conozco más de oídas que de roce y trato directo, aunque, en verdad, éstos, esporádicos, nunca han faltado, Ignacio (“Natxo”), que hoy, precisamente, se (nos) casa (por lo tanto, a ambas familias, mi más sentida y sincera ¡enhorabuena!).

Tengo para mí que, de cuanta información he acopiado sobre el hodierno contrayente por el momento, se colige, sin esfuerzo, que a “Natxo” podría considerársele el octavo sabio (itero, sin ironía), pues lo tomo por lo que los demás lo tienen, un humanista que cura a sus pacientes (y es que Ignacio ejerce como médico de familia, la carrera que estudió, Medicina General y Cirugía) más por el excelente trato que dispensa a cuantas personas acuden a su consulta en el centro de salud que por la posología de los principios activos de los fármacos que les prescribe y receta y ellos toman.

Ergo, a los célebres y consabidos siete sabios de la antigua Grecia, cuyos nombres aparecían escritos en el templo de Apolo en Delfos (y que, si no marro, eran Bías, de Priene; Cleóbulo, de Lindos; Periandro, de Corinto; Pítaco, de Mitilene, Quilón, de Lacedemonia; Solón, de Atenas; y Tales, de Mileto), si nadie aduce razones en contra que vengan a refutar la tesis que sigue, habría que agregar, sin demora, el nombre de Ignacio y su patria chica, Algaso (trasunto de Tudela). Y es que, como le escuché decir en cierta ocasión a Félix Unamuno, los conocimientos que posee de Medicina no vienen a entorpecer los muchos que tiene en otros campos del saber, que son, básicamente, los que pone en práctica para sanar a sus pacientes.

Nota bene (Observa bien):

Seguramente, quienes opinan que los renglones torcidos, urdidos por servidor, son un panegírico hiperbólico en toda la regla no desconocen que todo ello tiene que ver bastante con el hecho de que el otro día me topé en la Plaza Nueva (o de los Fueros) y crucé algunas palabras con Javier, un deudo o familiar cercano del contrayente, que no comete ningún delito ni a nadie daña por poner y/o tener a su hermano “Natxo” en un altar.

Noticias relacionadas

Trampantojos esperpénticos

Quiero una democracia como la sueca, no una dictadura de izquierdas demagógicamente mal llamada democracia como la que tenemos en España

Ministra de Justicia, Garzón, un comisario, Sánchez e Iglesias

¿Pero qué pasa aquí?

¿Son útiles las religiones?

El sincretismo religioso conduce a no creer en nada

El día de…

Nos faltan días en el año para dedicarlos a las distintas conmemoraciones y recordatorios

Como hamsters en jaula

​Hermanos: estaréis de acuerdo conmigo de que los acontecimientos políticos están pasando a una velocidad de vértigo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris