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Etiquetas:   Relato   -   Sección:   Revista-zonajoven

El ligue de Míster Word

Manuel Alcón
Redacción
domingo, 30 de septiembre de 2007, 22:00 h (CET)
Mi nombre es mr. Word y voy a contarles una experiencia erótica que tuve.

Estaba aburrido en mi escritorio, era sábado noche y la habitación me parecía una celda.
Mi libreta de direcciones no me alentaba a llamar a nadie.
Me miré al espejo y viendo mis imágenes pensé: "Tienes que cambiar de Outlook".
Me puse unos calzoncillos (mis favoritos) y ya elegante, cogí mi portapapeles con mis documentos y salí a la calle.
Mi Explorer estaba aparcado en la esquina.
Pensé en ir de caza a mis sitios de red habituales, pero al final decidí ir a la disco local.
Comencé a ejecutar el programa.
Entré en el restaurante y pedí el menú.
Escuché mi música y corrí a la macro disco.
Llevaba la chaqueta y pregunté dónde la dejaba.
¡GUARDAR COMO!, ME DIJERON
Eché una vista preliminar, pero me había olvidado las gafas y todo eran vistas en miniatura, bordes y sombreados.
Mi estado de conexión era el idóneo, pues llevaba dos tragos y me veía capaz de todo.
Divisé una churri en la barra y me produjo admiración, estaba rodeada de moscones.
Hice un paréntesis y me dirigí a ella.
¿De dónde son estos pesados?
Son troyanos, dijo ella.
Le invité y le dije si bailaba. Fuimos a la pista y nos hicimos espacio.
Dejamos a varios elementos eliminados que estaban pretendiéndola.
La gachí en cuestión tenía un par de teclas de impresión y el vínculo no se quedaba atrás.
El formato del vestido dejaba traslucir una combinación Perfect, resaltando sus propiedades.

Mientras bailábamos iba analizando mis opciones y calculaba que herramientas utilizaría para ligar con ella, no era cuestión de pedir ayuda.
Su nombre era un interrogante que me rondaba, y al darse cuenta me dijo que se llamaba consola.
"Con este ruido no nintendo, ¿nos vamos a mi casa?", dije.
Sólo de pensar lo que podía pasar ya tenía el disco duro.
En casa, tomamos otro par de copas y horrorizado vi que tenía la flecha abajo.
"No problem", dijo ella.
Y subiéndose la falda dijo.
¿Te gusta mi PC?
¡Madre mía!
El ratón se comenzó a expandir y busqué la disquetera intentando abrir.

"Ponte la protección hoy mismo", dijo ella.
"¿Control?", pregunté.
"¿Qué hago ahora?", dije.
"Insertar, tonto del java", me dijo ella.
¡¡Vaya bandeja de salida! pensé.
Intro ya ¡Gilipollas!
Comenzamos a sincronizar todo y no parábamos de enviar y recibir
¡Descarga! , ¡soemule!
¡Escape! ¡escape! ¡escape! ¡escape!
¡Vaya tamaño de fuente! Dijo ella
Después de vaciar los elementos eliminados tiré la protección a la papelera de reciclaje
No creo , ya no tengo el disco duro.
No te preocupes, en el bolso tengo una unidad externa, y recuerda que me llamo Consola.

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