|
A 'comernos' lo que nos digan
Daniel Lázaro
Una vez más han sido los espectadores los mayores perjudicados con la denominada 'guerra del fútbol'. En las guerras nunca hay vencedores, pero siempre hay vencidos. Y luego están los daños colaterales, nosotros, los espectadores, en este caso.
¿Que por qué digo esto? Pues porque por primera vez, en los diez años con vigencia de la ley que regula el interés general en el deporte, no se ha visto un partido de la jornada de liga en abierto. Las dos partes implicadas en el conflicto tienen su parte de razón, pues Mediapro eligió el que pensaba que era el mejor partido de la jornada, el Real Madrid-Betis, y así pasó el encuentro al jueves. Pero también es cierto que de mucho más 'interés general' podría haber sido el Barcelona-Zaragoza o la que fue una final de la Copa de la UEFA, el Sevilla-Espanyol. A priori, mejores partidos, ¿no creen?
Que si lo doy yo, que si lo das tú, que si no te dejo meter las cámaras, que si búscate la vida... ¿El resultado? Nos quedamos sin fútbol. Ni gratis ni en pago por visión, pues la avalancha colapsó las centralitas.
No se puede permitir esto. Tan difícil no puede ser vivir en convivencia y quedarse de acuerdo en qué partido retransmitir en abierto. Un día cede uno, otro día cede el otro. No sé, no soy abogado. Quizá no sea tan fácil. Por lo pronto, Mediapro ya ha anunciado su intención de prestar a laSexta la señal de cuatro partidos de la próxima jornada. Más madera. Es bueno para el aficionado, pero esto no garantiza cuatro partidos por semana. Es más, puede que después tengamos jornadas sin fútbol gratis. Menudo 'cacao' nos han montado.
Y todo esto viene por lo que viene, por una mala gestión de la LFP. A mi entender, tenía que ser ésta la propietaria de todos los derechos de la liga, que para algo es la única competición que organiza. Ella tenía que ser quien vendiese, en conjunto para todos los clubes, los derechos del torneo. Nada de negocios unilaterales hacia cada club. Y al que le parezca mal, que se borre.
Pero esto no sirve ahora mismo de nada. Las cosas ya se han hecho mal y no se pueden arreglar. Nos tocará 'comernos' lo que nos digan, como siempre. Si nos dan fútbol, lo veremos como posesos, y si no lo dan, ya tiraremos de radio como antaño. Qué tiempos aquellos en los que el 'Estudio, Estadio' y similares batían récords de audiencia...
|