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Sobre la deportividad…
Antonio Álvarez Rodrigo
La temporada pasada la polémica sobre el llamado “Fair play” surgió en un Valencia-Getafe, cuando los de Quique Sánchez Flores, con un jugador madrileño en el suelo, lograron un gol. Entonces, todos los azulones bramaron contra la antideportividad de su rival. Como no, fue la comidilla en el mundo futbolístico, causando opiniones a favor y en contra del equipo ché. Ya por entonces, en Segunda División, el Valladolid había impuesto la denominada “Ley de Mendilíbar”, que consistía en que ningún jugador pucelano tiraría el balón fuera en caso de que hubiera un rival en el suelo. “Mendi” argumenta que en el 90% de las ocasiones el jugador, presuntamente lesionado, se levanta en quince segundos, o si es atendido, en menos de un minuto regresa al campo.
La medida fue entendida entre la mayoría de sus rivales, pero no compartida. Sin embargo, en ningún partido del Valladolid hubo polémica por el “Fair play”. Lo que pasa es que con esta regla de tirar el balón fuera para atender a un jugador que está en el suelo se está haciendo demagogia, ya que muchos profesionales fingen lesiones, igual que fingen penaltis o fingen agresiones. La picardía se ha convertido en insolencia.
Recuerdo que una vez Luís García, ahora jugador del Atlético de Madrid, dijo que en su primer partido con el Liverpool en Anfield simuló una lesión. Entonces, todo el campo, toda su afición, le comenzó a pitar. Acciones como ésta, demuestran lo lejos que está la deportividad española del verdadero “Fair play”. Son los aficionados, los que pagan las entradas, los que admiran a su ídolos, los que, al fin y al cabo, hacen estrellas a los futbolistas y al balompié en el deporte rey, quienes deben de comenzar a aplicarse el “Fair play” y pitar, tachar y reprochar cuando un jugador, sea de su equipo o del contrario, simule e intente engañar a todos.
Sin reacciones como las de Anfield o leyes como las de Mendilíbar, no habrá solución, y polémicas como las del Ciudad del Levante empañarán más de una jornada.
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