Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

En Cataluña lo mismo

Josefina Albert (Tarragona)
Redacción
jueves, 27 de septiembre de 2007, 11:52 h (CET)
En 1946 Víctor Klemperer publicó un libro (desde 1933 había estado recopilando material), titulado Lingua Tertii Imperio (versión castellana: La lengua del tercer Reich, 2004), que trata del papel decisivo que jugó el uso del lenguaje en la configuración del pensamiento nazi y en el establecimiento del nacionalsocialismo, llegando incluso a crear un término, Sprachregelung, que significa el ‘uso del idioma para los fines del régimen’.

El nazismo desarrolló un sistema de organización del discurso como productor y reproductor de la ideología del Tercer Reich, apropiándose del idioma para quebrar la relación entre significante y significado. El código lingüístico que crearon estaba plagado de eufemismos, que ligaba directamente con la ideología nazi. Así, por ejemplo, se hablaba de tratamientos especiales para referirse a los «asesinatos»; de solución final en lugar de «exterminio»; o bien, trapos o muñecos designaban a las «víctimas», palabra esta, por cierto, que no se podía pronunciar so pena de ser apaleado, como señala el propio Klemperer en la obra citada. Lo mismo en Cataluña: se habla de normalización lingüística para imponer la dictadura de la lengua y la vulneración de derechos fundamentales; de estado español para evitar decir «España». Como la lengua debe penetrar en todos los ámbitos de la vida, los nazis germanizaron casi tres mil topónimos, tratando de borrar cualquier rastro, como las terminaciones eslavas por pertenecer, según ellos, a una raza inferior. Hitler encargó a Joseph Goebbels la dirección del Ministerio de Propaganda, cuya función era la elaboración de la comunicación social y política, que machaconamente repetía el gesto y, sobre todo, la palabra adecuada a la situación. Lo mismo en Cataluña, donde todo el gobierno (presidido por un socialista de Córdoba) insistentemente repiten expresiones como el nostre país, som catalans (claro, frente a los españoles) y, sobre todo, la nostra llengua o la llengua propia, como dice el Estatuto. Los nazis contaban con oficinas para delatar las casas judías. En Cataluña lo mismo: anónimamente se puede denunciar a un restaurante que tenga la carta en castellano, y ahora –estos días ha saltado la polémica, pero no es nueva- los niños en el patio del recreo sólo pueden hablar catalán y delatar a quienes utilicen el castellano, porque hay que vivir en catalán, como rezaba un cartel en la Universidad o aquel otro que decía acolliment lingüístic. ¿Qué es eso de vivir en catalán? También en la Alemania nazi se castigaba a los disidentes. En Cataluña lo mismo: si un niño no pronuncia bien una palabra o no la sabe se le da el testigo (un palito, una pelota, etc.) para que se ponga a la cola de los que «más saben». Es la misma dictadura, con la única diferencia de que en España vivimos en democracia, pero, ¿de qué sirve? Es cierto que con la palabra se pueden crear mundos de libertad y de ensueño, pero no es menos cierto que en boca de las dictaduras pueden retorcerse hasta crear mudos perversos. Esa doble cara, visible en unas más que en otras, lo recoge el refranero cuando dice que «Hay palabras torcidas que a una parte miran y a otra tiran».

____________________

Josefina Albert Galera es profesora de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona.

Noticias relacionadas

La conciencia, un instrumento muy útil para la vida

Cuando el ser humano fallece, la energía que ha estado emitiendo no se destruye

Maduro, Sánchez y el desmadre separatista

“Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño” Napoleón Hill

Arte sacro

El arte sacro sirve para neutralizar la gravedad de la idolatría

La amenaza de una proposición de ley

La ideología de género es un ataque a nuestras mismas raíces

Campaña independentista en Cataluña

Ya ha comenzado el pasado jueves la campaña por el sí a la independencia
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris