Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   El arte de la guerra   -   Sección:   Opinión

Contra la extrema derecha, ley de Memoria Histórica ¡Ya!

Santi Benítez
Santi Benítez
domingo, 23 de septiembre de 2007, 22:06 h (CET)
Cientos de sentencias condenatorias, más de cincuenta asesinatos, más de cien juicios pendientes, cientos de imputaciones... No, no estoy hablando de ETA, hablo de la extrema derecha española. Hablo de unos descerebrados que, aún estando organizados, armados, aún habiendo asesinado a personas, destruido mobiliario urbano y aterrorizado a los ciudadanos, no existe ninguna sentencia que los condene por connivencia con banda armada y terrorismo. ¿Por qué? No lo sé. Desde hace cuatro años he estado publicando artículos con pruebas de dicha connivencia – no he tenido que ir muy lejos para conseguirlas, porque tampoco es que se escondan para demostrar lo que son–, he estado publicando artículos sobre la connivencia de partidos políticos “legales”, como FE/La Falange, con lo más granado y detestable de la extrema derecha europea. Partidos políticos que alientan y aventan en sus panfletos a la xenofobia, exhibiendo una clara apología de la violencia racial y haciendo gala de la más absoluta homofobia. Sin embargo, en estos cuatro años, poco o nada se ha hecho para ilegalizar a estos descerebrados y a las ideologías que los representan; el nazional catolicismo, el fascismo y el neonazismo.

Tenemos un instrumento estupendo para hacerlo; el Estado de Derecho. Un Estado de Derecho que ha esgrimido toda su capacidad y peso para ilegalizar partidos políticos por connivencia con banda armada, ha demostrado su capacidad para destruir el aparato de financiación de esas bandas armadas y llevar ante la justicia a aquellos que utilizan y respaldan la violencia dentro de nuestra Democracia con el único interés de sembrar el terror. ¿Por qué no se está haciendo en el caso de la extrema derecha? ¿Es que, acaso, es menos terrorista aquel que golpea y mata con una esvástica tatuada en el brazo que el que grita “Gora ETA” mientras quema un autobus? ¿Es necesario que llegue el caso en el que las circunstancias superen la capacidad de respuesta de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y las agresiones y los asesinatos se conviertan en el pan nuestro de cada día? ¿Hasta dónde ha de llegar el sin sentido de la violencia de extrema derecha para que “partidos políticos” como España 2000 o Alianza Nazional sean ilegalizados y sus dirigentes encausados por apología e incitación a la violencia racial?

Este ejecutivo que ahora nos gobierna ha demostrado en estos cuatro años su capacidad de compromiso para con los derechos y el futuro de sus ciudadanos. Hace muy poco lo hizo con un proyecto de ley sobre la defensa de la Memoria Histórica. Es necesario que esa ley sea aprobada ya. Y es necesario porque se hace imprescindible demostrar que el Estado no comulga, ni comulgará jamás, con aquellos que se dicen representantes de los que perpetraron el sangriento golpe de estado de 1936, de aquellos que se dicen herederos de George Menguelle, de aquellos que se arrogan representar los valores patrios mientras incitan a la violencia racial. Eso tiene que acabar, y acabar a las claras empezando con la aprobación de la ley.

Sé que hay mucho paleto de izquierdas – si lo hay de derechas, no sé porque no lo iba a haber de izquierdas, ERC los primeros– que no entienden que la deslegitimación de todos los juicios del franquismo implica la misma deslegitimación de los mal llamados “juicios populares” de guerra republicanos. No se preocupe, Señor Zapatero, yo sí lo entiendo, y como yo muchos más. Le ruego, le suplico desde este humilde artículo que lleve al Parlamento la ley y la defienda hacia los dos lados de la cámara con la misma valentía de la que ha venido haciendo gala a lo largo de estos cuatro años. Con eso es suficiente, porque, aunque la responsabilidad de gobernar pertenece en exclusiva al ejecutivo – por mucho que a Rajoy no le entre en la mollera–, la responsabilidad artística de lo posible recae en todos y cada uno de los parlamentarios que hay en el hemiciclo, porque ellos nos representan a todos, porque, como bien dice Eva Hache, no sólo existe la izquierda y la derecha, también está el pa'lante y pa'trás, y hay que demostrar que esto va pa'lante, no pa'trás.

Sé que pedir valentía, una vez más, a alguien que viene demostrándola día tras día desde hace cuatro años no tiene ningún mérito, pero permítame la prebenda. Y ya que estoy montado en el burro, hombre de dios, mire a ver si se les puede meter mano a estos majaderos de la extrema derecha, que cuando vi al impresentable de Ynestrillas en un programa de máxima audiencia, un sábado por la noche, me vinieron a la cabeza aquello de las marchas de los “soldados de cristo rey” por las calles de Madrid, enarbolando bates de beisball cuando Paco, el del Ferrol, murió. Y tal y como está la susodicha Comunidad Autónoma no sería de extrañar que les dieran permiso de manifestación... Esperanza Aguirre al frente, junto a dos obispos, Alcaraz, la plana mayor del foro de la familia y las 15.000 familias que quieren objetar la asignatura de Educación por la ciudadanía... bueno, estos últimos no, que al final alguien se daría cuenta de que en realidad son tres pelagatos, y no es cuestión.

Suena de fondo “Kiss you off”, de Scissor Sisters.

Buenas noches, y buena suerte...

Noticias relacionadas

Memoriosos caprichosos

Convertimos en caprichos peligrosos, lo que debieran ser ayudas documentales

Para reforzar relaciones comerciales

V. Abelenda, Girona

El Estado se lava las manos

G. Seisdedos, Valladolid

Educación trasvasada... Educación utilizada

A. Alonso, Madrid

Cataluña, cromos y culpa

V. Rodríguez, Zaragoza
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris