Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

¿Odio al Rey?

Wifredo Espina
Wifredo Espina
@wifredoespina
miércoles, 19 de septiembre de 2007, 21:49 h (CET)
Nos lo recuerda, muy oportunamente, el admirado escritor Josep Maria Espinás, nacionalista con seny, juicioso. Oportunamente, porque seguramente es aplicable a los disturbios antimonárquicos ocurridos en Girona, aunque él lo refiere a las recientes algaradas en el País Vasco.

Espinás cita a Bertolt Brecht, insobornable intelectual de izquierdas, al que seguramente ninguno de los autores de los disturbios ha leído, cuando dice que "el odio no genera honestidad, bienestar o convivencia, sino que destruye todo aquello a que se aplica, pero también a quién lo aplica".

Se podrá discutir, académicamente, si quemar en público unas fotografías del Rey traspasa los límites de la libertad de expresión y hasta dónde, pero si eso no es un simple rechazo a la forma monárquica del Estado, sino que, además, va acompañado de frases como "cortar el cuello" al rey y otros por el estilo, está claro que va más allá de una legítima preferencia por la forma republicana y entra en el terreno del odio.

No estamos ya en una disquisición acadèmica, sinó en el campo de los insultos, de les amenazas, de la violència punible En el terreno del odio. Del odio que –como nos dice Brecht y nos recuerda Espinás- no solamente destruye “tot aquello a què se aplica” (com “la honestidad, bienestar o convivència”) , sinó que destruye “también a quién lo aplica”.

El odio no és política, ni libertad de expresión. El odio és un sentiment primari, rastrero, destructor. Y, principalmente, denigrante para el que odia.

Más que el Código penal, le és aplicable el menosprecio total.

Noticias relacionadas

¿Una Constituyente?

La Constitución de 1978 no prevé el caso de la reciente sentencia del caso Gürtel que pone en duda la veracidad de las declaraciones del presidente en sede parlamentaria

La jungla urbana

​No se dan cuenta los señores políticos que han perdido por completo la credibilidad para el común de los mortales

No es lo mismo predicar que dar trigo

La demagogia es la hipocresía del progreso

Los pronósticos se cumplieron. España sumida en el desconcierto

“Acepta. No es resignación pero nada de hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar” Dalai Lama

A vueltas con la justicia

Desde el Código de las Siete Partidas a nuestro sistema punitivo actual han pasado siglos pero, a mi entender, sigue siendo bastante deficiente
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris