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Y el éxtasis nos quitó la tensión
Daniel Lázaro
En España estamos acostumbrados a quejarnos de los árbitros... generalmente cuando perdemos. Hoy nos podemos volver a quejar, pero algo ha cambiado. Hemos ganado. Aunque... ¡menuda mierda de arbitraje! Hablando mal y pronto.
Ayer se demostró que se puede fastidiar a un equipo, el mejor del mundo, con pequeños detalles arbitrales. Los griegos dan, los españoles reciben. Los griegos dan, los españoles reciben. Así durante todo el partido. Y antideportiva para Rudy. ¿por qué? ¿por recibir? ¿por caer de una forma poco ortodoxa? ¿por qué? Este fue, probablemente, el hecho más inverosímil del arbitraje de ayer en las semifinales del Eurobasket. Yo no creo que quisieran eliminarnos desde la FIBA, pero... algo raro hubo.
Y tras la queja que nos hizo estar en tensión durante casi dos horas, el éxtasis. El éxtasis de ganar pese a todas las trabas que nos pusieron, el éxtasis de ver a España en una final, el éxtasis de ver a un campeón como Rafa Nadal vibrando como el que más en la grada, el éxtasis de demostrar que somos los mejores, el éxtasis de 'meterle donde más duele' a los 'Espanulis, Caquiucis, Papa Lucas' y todo griego que se pusiera por medio. Hablo siempre en primera persona, pero es que el éxtasis me obliga a inmiscuirme.
Y hoy, a por el oro. Que bien lleva diciendo Montes todo el campeonato: 'mi cabeza da vueltas persiguiéndote'. Ya es nuestro. Nadie podrá con los 'júniors de oro' porque no hay nadie mejor que ellos. Y porque el nombre ya lo dice. Son de oro. Y el oro se volverán a colgar –ya que ese si que no me lo darán a mi- en la Casa de Campo.
Como diría Federer, ¡saque y volea! O la traducción al baloncesto: defensa y contraataque (en versión Rudy), mate y tapón (en versión Pau) o defensa, contraataque, mate, tapón, asistencia y demás (en versión Garbajosa). Con todas las versiones, paliza, con alguna, victoria holgada y sin ninguna, victoria por los pelos. En fin, el oro ya está aquí. Por si acaso, animamos: ¡A POR ELLOS!
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