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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Responsabilidad social de los ciudadanos

Mª Helena Vales-Villamartin (Almería)
Redacción
lunes, 3 de septiembre de 2007, 16:56 h (CET)
Y es que la educación es la primera responsabilidad social de los ciudadanos. Pues, sin duda en la educación nos jugamos la continuidad de la sociedad misma, debemos tomárnosla más en serio.

La educación no es aquella que se imparte con más medios y produce jóvenes más competitivos o en impartir conocimientos, es aquella en la que se hace diana: Consiste en formar personas.

La educación es una actividad que se retroalimenta, tanto negativa como positivamente. La mala educación genera mala educación, y la buena educación genera buena educación. La gran cuestión que nos planteamos los docentes es cómo corregir un planteamiento educativo que está mal encaminado como el que nos encontramos.

No podemos apelar a soluciones técnicas, se trata de comenzar desde la base, desde la familia, desde los centros educativos, desde los propios estudiantes y, en definitiva, desde la sociedad, todos deben tomar ahora la palabra y procurar no la eficacia, lo importante no es lo que se logra externamente, sino el mejoramiento de quien lo consigue.

Potenciar el esfuerzo, el trabajo bien hecho, el estudio profundo, el gusto por el saber, la búsqueda de la verdad y no caer en una pseudoeducación de raíz ideológica. Sacar, en definitiva lo mejor de uno mismo y esto no se consigue fácilmente, implica una gran exigencia y disciplina, desgraciadamente vemos que ni las leyes ni las administraciones están en esta línea.

Personalmente no soy partidaria de lo que propugnan estas nuevas leyes educativas que pasan del "atender a todos por igual" al "que todos queden igualmente desentendidos".

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