Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   El crisol   -   Sección:   Opinión

Leales y rebeldes

Pascual Mogica
Pascual Mogica
sábado, 25 de agosto de 2007, 06:03 h (CET)
Mal premiados van a ser aquellos que en cualquier circunstancia se mantenga leales y respetuosos con la legalidad vigente en cada momento de su vida.

Lo anteriormente dicho viene a colación por que hace pocos días leí en El Plural que la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo ha denegado la revisión de la condena a muerte impuesta al capitán de Infantería Luís Casado, que fue fusilado en Melilla en Junio de 1936 por negarse a secundar la rebelión contra el Gobierno de la II República. Según informa El Plural, la Sala ha decidido por tres votos a favor y dos en contra, que no puede revisarse esta condena porque se llevó a cabo al margen de la legalidad y no existe ningún proceso judicial que pueda ser estudiado por el Tribunal. Saben en el Tribunal que la condena y posterior ejecución fue ilegal, pero parece ser que no es motivo suficiente para revisar el asesinato del capitán Luís Casado. Vistas así las cosas, desde mi punto de vista de lego ciudadano en materia jurídica, no entiendo porque se juzga a un individuo que le ha pegado un tiro a otro causándole la muerte y se le juzga y condena, cuando el disponer de una pistola es ilegal y además ha quitado la vida, que también es ilegal, a una persona, y se le condena cuando se han dado un cúmulo de ilegalidades como en el caso del capitán fiel al legítimo Gobierno de la II República. Lo peor del caso es que a los jueces que han votado a favor de esta resolución no se les debe haber caído la cara de vergüenza.

Dice el fallo del caso que “no hubo una sentencia propiamente dicha para la ejecución de Casado y tampoco un consejo de guerra, sino que fue fusilado por sus compañeros de armas en base a una decisión tomado por un grupo de catorce jefes militares”. Seguro, seguro que se saben los nombres y apellidos de esos catorce jefes militares rebeldes que actuaron de forma tan arbitraria como condenable. Seguro, seguro que durante la “Gloriosa Cruzada” algunos de ellos habrían sido condecorados. Seguro, seguro que cobraron sus pensiones al jubilarse. En estos supuestos y de haber existido todos ellos, lo procedente sería retirarles esas condecoraciones y a ellos, si viven, o a sus familiares beneficiados retirarles sus derechos militares. Eso sería lo justo, como justo sería juzgar los hechos que llevaron al capitán Casado, ante el pelotón de ejecución. Pero no, y es no porque en este país tenemos unos “servidores” de la Justicia que en muchas ocasiones no sabemos a quien sirven. Lo cierto y verdad es que un militar honesto, fiel y leal a un Gobierno legalmente establecido, pagó su honestidad, su fidelidad y su lealtad con su vida, mientras catorce asesinos, rebeldes e indeseables se jubilaron con su correspondientes derechos, claro está, y murieron en sus camas rodeados de sus familiares.

Lo único que han dejado claro los tres jueces de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo que han apoyado esta decisión, es que han hecho bueno aquel refrán que dice: “El muerto al hoyo y el vivo al bollo”. Con todo esto nos vamos a tropezar a la hora de aplicar lo que resulte aprobado en la Ley de la Memoria Histórica. Porque ejecuciones “porque sí”, es decir “ilegales”, acabada la Guerra Civil las hubo a montones. Y con estos precedentes ya me contara usted.

Noticias relacionadas

Gobernantes y gobernados

De la adicción a los sobornos, a la adhesión de los enfrentamientos: ¡Váyanse al destierro ya los guerrilleros!

Borrell en retirada o táctica del PSOE

Pátina de sensatez capaz de equilibrar unos nombramientos en su momento tomados como extravagancias

Plagscan desmiente a la Moncloa y R.Mª.Mateo censura la TV1

Un gobierno enfocado únicamente a conseguir mantenerse en el poder

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris