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Metropolitano, II parte
Daniel Sanabria
Dicen que cuando el río suena, agua lleva. Y el Manzanares llevaba sonando demasiado tiempo, el suficiente para asimilar que el Vicente Calderón ya tiene fecha de caducidad. Ayer se llegó al acuerdo entre todas las partes: Ayuntamiento, Atlético de Madrid y Mahou, que posee una fábrica en los terrenos que van a ser recalificados.
Dentro de cuatro veranos, cuando ese pequeño genio apodado “Kun” tenga 23 años, el Atlético de Madrid empezará la Liga en la Peineta, o en el Estadio de Madrid, nombre oficial que le han puesto los que van de corbata y que no gusta para nada a los que renuevan los abonos.
Será un estadio moderno, por su complexión; grande, por su mayor aforo en la grada; cómodo, seguramente de cinco estrellas, como las habitaciones de los mejores hoteles; y frío, muy frío. Y no precisamente porque esté más al norte que el Calderón. Frío porque habrá unas pistas de atletismo por las que no correrán los jugadores rojiblancos, ni los aficionados. Unas pistas que sólo servirán para dos cosas: para ganar una medalla si Madrid es elegida ciudad olímpica, y para enfriar el ambiente de la afición más caliente de España.
Puede ser, y será, la operación que marque el futuro del Atlético de Madrid. Y por eso hay que detenerse a ver las ventajas y los inconvenientes. Ventajas: más amplio, más moderno, más lujoso y mejor equipado. Además, muy beneficiosa económicamente. Inconvenientes: pérdida de un símbolo histórico como es el Calderón, lejanía para la mayoría de los abonados, y sobre todo, nostalgia por parte de la afición. Hay quien llorará cuando las grúas empiecen la demolición.
Entre la afición rojiblanca hay confusión, incertidumbre y preguntas que siguen buscando respuesta. Una de ellas: ¿habrá que cambiar el himno? “Yo me voy al Manzanares, al estadio Vicente Calderón...”. Por la salud del hincha colchonero, esperemos que no. Bastante han sufrido ya con la marcha de Torres, la venta de su estadio y ver jugar a su equipo de azul en su propia casa en la vuelta de la Intertoto.
Hay una camiseta que se vende en la tienda oficial del Atlético de Madrid y que reza “Bendita afición”. No sé a quién se le ocurrió la idea pero con dos simples palabras resumió mejor que nadie lo que es la grada del Vicente Calderón (de momento y hasta el 2010).
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