Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Políticamente incorrecta   -   Sección:   Opinión

Lo que mal empieza, mal acaba

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
lunes, 9 de julio de 2007, 22:38 h (CET)
Después del debate sobre el Estado de la que antaño fuera nación y ahora no se sabe qué es –ZP en dos tardes nos lo explicará el día en que tenga a bien contarnos qué ha estado negociando por ahí- y de la “crisis” de gobierno sin importancia abierta por el Presidente del Gobierno está claro que la legislatura ha terminado. Cuestión de meses. Que Carmen Calvo Pixit y María Antonia Trujillo Kelifinder dejen de ser ministras no es algo que importe al común de los españoles. Ni se va a notar. Que la enjuta Elena Salgado no tenga ya entre sus competencias el decirnos qué debemos comer y qué no, qué es sano y qué no, el tabaco, las hamburguesas o el vino, es una buena noticia. Más libres que seremos todos. Que Jordi Sevilla haya sido expulsado por sorpresa del Gobierno –dicen los del PP que ha sido sacrificado en la pira del nacionalismo-, psé. Los nuevos ministros trabajarán, como mucho y si las elecciones generales no se adelantan, dos meses. Y luego a cobrar toda su vida los privilegios del cargo ostentado tan poco tiempo. Total, pagan los españolitos.

Así pues, esto se termina. Y como cuando las cosas empiezan mal suelen acabar peor, esta no iba a ser la excepción. Pensaba yo ingenuamente que era difícil que el PSOE cayera más bajo en el pozo de la indignidad. Me equivoqué.

El próximo martes, 10 de julio, se cumplirá la primera década sin Miguel Ángel Blanco, el mártir de Ermua, el mártir de España. Su hermana Mari Mar, símbolo de la dignidad frente a los malnacidos, lleva semanas recorriendo España a bordo de un autobús. El lema: “retorno a Ermua”. ¿No lo sabían? No, claro. Ni PRISA ni TVE ni ningún medio de los cercanos al Gobierno, esto es, casi todos, ha tenido a bien informar a los españoles acerca de este homenaje en recuerdo y memoria del edil vasco y español asesinado por Txapote, la novia de éste, miembro de una saga de etarras, y algún hombre de la paz más que tuvo a bien irse por su propio pie al otro barrio. Lo suyo, debió pensar, era demasiado asqueroso. Demasiado miserable. Desde el infierno, observando cuanto está aconteciendo en estos últimos ¿3 años? estará arrepintiéndose. Un poco menos de dignidad, alguna almorrana, una huelga de hambre y algunos lo tacharían de “hombre de la paz”.

Un dato: ni un solo cargo público del PSOE ha estado presente en ningún momento en ninguna de las ciudades por las que ha pasado el autobús para arropar a la hermana del edil del PP asesinado a cámara lenta. No les interesa.

No sólo eso: les molesta el recuerdo del llamado “espíritu de Ermua”. Normal. Es el recuerdo de un pueblo entero plantando cara a los asesinos. El recuerdo de un movimiento cívico que puso al borde de la histeria a las filas nacionalistas, que veían cómo los españoles, más concretamente los vascos, perdían el miedo, se echaban a las calles, arropaban a las víctimas. De ahí Lizarra. De ahí la tregua-trampa. Es también el 10 de julio de 1997 el día en que no eran los constitucionalistas los que pasaban míedo o agachaban la cabeza al encontrarse con los abertzales. El recuerdo del día en que, por primera vez, los que sintieron miedo fueron los del Movimiento Nacional de Liberación Vasco.

José Antonio Pastor, “portacoz” del PSE, se ha quedado tan ancho cuando ha afirmado que todo ese movimiento cívico, ese clamor por la libertad, ese apoyo a las víctimas, ese plantarle cara a los verdugos del tiro en la nuca pertenece al pasado. Tiene razón. Al menos desde que gobierna su partido.

Porque... diez años después ¿qué queda de aquello? Unidad de los llamados demócratas, nada. ¿Plantarle cara a los asesinos y hacer que sientan miedo? ¡Ja! De nuevo son los demócratas los que tienen que agachar la cabeza en el País Vasco. Y todo ¿por qué? Porque el PSOE decidió en un momento dado que su enemigo no era ETA. Y comenzaron las negociaciones. Y ZP empezó a hablar de paz, la paz del corral. Y lo que mal empieza, mal acaba.

Noticias relacionadas

Borrell en retirada o táctica del PSOE

Pátina de sensatez capaz de equilibrar unos nombramientos en su momento tomados como extravagancias

Plagscan desmiente a la Moncloa y R.Mª.Mateo censura la TV1

Un gobierno enfocado únicamente a conseguir mantenerse en el poder

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida

Y vuelta a las andadas

Golpean el hierro en frío
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris