Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Venezuela: fuerza aglutinadora de Latinoamérica

Liubov Sobolévskaya
Redacción
lunes, 2 de julio de 2007, 23:14 h (CET)
Los países latinoamericanos tienen mucho en común: historia, religión y cultura. Pero no se hizo realidad el sueño de Simón Bolívar: crear una familia unida de los pueblos. Y con plena razón el nombre de Bolívar figura en el de la Organización ALBA: la Alternativa Bolivariana para las Américas, creada en 2004 por Cuba y Venezuela como contrapeso a la Zona de Libre Comercio de las Américas, de EEUU. Actualmente, el ALBA agrupa a Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y Haití.

En el marco del ALBA Venezuela suministra hidrocarburos a Cuba, Nicaragua y Haití. Cabe señalar que a los países que prestan a Venezuela respaldo político, el petroleo se les vende a precios ventajosos que en algunos casos representan el 50% de los mundiales. El ALBA aspira a integrar a los pueblos latiamericanos sobre la base de sus riquezas y defensa de los intereses nacionales.

Hugo Chávez prometió financiar la creación de un fondo especial destinado a los países integrantes de la Alternativa Bolivariana. Al decir de él, los recursos asignados se invertirán en el desarrollo de la agricultura, aumento de la producción de alimentos y ayuda al negocio pequeño y mediano.

En la Cumbre del ALBA celebrada en abril pasado, participaron también representantes de la República Dominicana, del Ecuador y Uruguay.

El politólogo ruso, Borís Kargalitski, señala que hasta ahora la Alternativa Bolivariana fue apoyada en serio solamente por los países relativamente pobres de la región que consideran a Venezuela como líder y no sólo gracias a su petroleo, sino también debido a sus progresos económicos.

Un nuevo paso por el camino hacia la integracion del continente es la creación del Banco del Sur que, según el Ministro de Finanzas de Venezuela, Rodrigo Cabezas, permitirá liberarse de las instituciones financieras de los países industrializados.

A principios de año, los mandatarios Nestor Kirchner de Argentina y Hugo Chávez de Venezuela adelantaron la iniciativa de constituirlo.

Según sus designios, el Banco del Sur acabará con la dependencia respecto al FMI y el Banco Mundial. El Banco del Sur tendrá que reunir recursos monetarios disponibles para emplearlos en la financiación de la industria y creación de nuevas empresas.

Según estimaciones de expertos, en la región latinoamericana existen recursos financieros disponibles en un valor superior a 200 mil millones de dólares US invertidos en títulos de los países industrializados, en primer lugar, de EEUU.

Los dirigentes de la mayoría de los Estados latinoamericanos están convencidos de que es necesario dejar de financiar a los países ricos invirtiendo capitales disponibles en el desarrollo de los sectores básicos de la economía latinoamericana.

Fundadores de este Banco son Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Paraguay.

En abril pasado se produjo un nuevo acontecimiento: como colofón a la primera Cumbre Energética de los Jefes de Estado de Suramérica, se tomó la decisión de constituir el Consejo Energético y la Liga de Naciones de Suramérica con la sede en Quito.

Al decir de Hugo Chávez, los líderes del área acogieron con interés la iniciativa venezolana de concertar el Tratado Energético de Suramérica capaz de garantizar a los países de la región la seguridad energética para los próximos cien años.

Se trata de construir un gasoducto transcontinental que iría de Venezuela pasando por Brasil, Uruguay y Argentina.

En la Cumbre Energética que se celebró en isla Margarita (Venezuela) y duró dos días, participaron los presidentes de Argentina, Brasil, Bolivia, Venezuela, Ecuador, Chile, Colombia y los primeros ministros de Guayana y Surinam.

"El principal atractivo de la revolución en Venezuela, dice Borís Kargalitski, no es que pueda conducir a la creación de una moneda única para tres o cuatro países sudamericanos pobres, no es que los financieros de algunos bancos nacionales puedan elegir entre ellos al más sabio y prestigioso capaz de dirigir el banco interestatal. La fuerza de la revolución radica en que ella, respetando todos los derechos y libertades, sin recurrir al terror ni represiones, pueda redistribuir a mano dura el poder y bienestar en la sociedad, que gracias a ella, en la vida política se vean involucrados millones de habitantes, apartados antes de la misma, y que ellos, por fin, recuperen el respeto y sentido de dignidad propios, así como la fe en sus fuerzas".

____________________

Liubov Sobolévskaya, para RIA Novosti.


Noticias relacionadas

Los patinetes de nuestra niñez hoy artefactos motrices de mayores

Un inesperado giro del medio de transporte urbano, que ha cogido con el pie cambiado a los ayuntamientos de las grandes ciudades

Mohamed VI. Liderazgo positivo en el Magreb

Un liderazgo positivo pone a Marruecos al frente de la modernidad, la tolerancia religiosa y el pluralismo en su región

Octogenaria Paca y nonagenaria Ida

La Aguirre octogenaria lee con calma en el escenario. La Vitale vitalista, todavía se queda hasta altas horas de la noche escribiendo

Enrarecido ambiente

Estoy convencido de que es precisa la salida de "cum fraude" del Gobierno para empezar a ver la luz

Política idealista y realista

G. Seisdedos, Valladolid
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris