Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Revista-arte

Etiquetas:   Exposición / pintura   -   Sección:   Revista-arte

Iceberg tropical. Luís Gordillo

Magazine Siglo XXI
Redacción
sábado, 30 de junio de 2007, 22:00 h (CET)
Luis Gordillo, recientemente galardonado con el Premio Velázquez 2007, máximo reconocimiento que hace el Estado Español a toda una trayectoria artística en el campo de las Artes Plásticas, es una de las figuras más influyentes del arte español en los últimos cuarenta años. Su carrera artística comienza a mediados de los años cincuenta. Tras licenciarse en Derecho y haber estudiado música, decide ser pintor y asiste durante dos años a la Escuela de Bellas Artes de Sevilla. En el verano de 1958 reside en París, cultivándose a fondo en museos, cine, lecturas..., pero sobre todo vive un clima de libertad entonces difícil en España. Amplia sus conocimientos sobre la vanguardia del momento, de manera especial, informalismo y arte geométrico. En 1959 vuelve a París, esta vez por dos años. Pinta según los parámetros informalistas, principalmente obras en tonos negros sobre blanco, siguiendo la brecha abierta por Michaux, Tàpies, Millares, Wols, etc.




Dios Hembra


Cuando abandona París, entra en crisis su postura estética e incluso su vocación artística. Por primera vez constata la situación crítica de la pintura, sentimiento que no le ha abandonado a lo largo de su vida, pero que, sin embargo, se ha transformado en uno de sus resortes básicos. Cuando, en 1963, vuelve a pintar lo hace en clave de estética Pop, de la que puede considerarse uno de los pioneros en España, bajo cuyos planteamientos crea la famosa serie Cabezas. Una nueva influencia, esta vez geométrica, concluye esta fase de gestación que Gordillo considera su síntesis inicial, dando paso a un estilo inconfundiblemente personal. En 1966 interviene en la primera exposición del grupo Nueva Figuración, organizada por Juan Antonio Aguirre, en la que se plantea la posibilidad de abrir una salida al informalismo español a partir de un lenguaje de síntesis con base geométrica.

En 1970, después de una larga crisis -Gordillo dice que el “crisismo” es una buena definición para su obra- en la que sólo hace dibujos de trazo automático, empieza a pintar cuadros como La Pecera, Bañista Plein Soleil, etc, llenos de color y con un elemento nuevo, la ironía. La crítica relaciona estos trabajos con el grupo, entonces emergente, de la Nueva Figuración Madrileña, constituido por pintores de una generación más joven, en alguno de los cuales ejerce una clara influencia: Carlos Alcolea, Chema Cobo, etc. En los setenta, además de pintar, realiza una amplia labor de investigación experimental con diversos métodos de reproducción y transformación de imágenes, ya sean propias como la 1ª Serie Lábil, de creación plenamente fotográfica como las Secuencias Edipianas, o procedentes de los medios de comunicación y transformadas a través del laboratorio de color, offset, fotocopias etc. como la Serie de Peter Sellers. Fruto de este proceso de investigación es la aparición en su pintura de nuevos tonos, más artificiales y ácidos, y la práctica de la monocromía.




Gran veloz


En los años ochenta, su pintura se vuelve más abstracta y compleja, menos colorista y el autor llega a pensar en tender un puente con su abstracción informalista inicial. Aparecen series como los Duetos, la Serie Gruyère, Situaciones Meándricas, y al final de la década crea cuadros tan importantes como Cilindración de Fluidos y Alternancia en Timbres. El concepto de “situación meándrica” es básico en el desarrollo de su obra desde los ochenta hasta la actualidad. Se basa en encontrar un recorrido para una mancha casi lineal y monocroma que se va extendiendo a lo largo del cuadro y en cuyo avance es esencial la idea de Gordillo sobre la diversidad del automatismo. Otro de los conceptos manejados por el artista es el de la termodinámica en la pintura, el calor-gesto pictórico y el frío-retención, y lo relaciona irónicamente con la obra de Jackson Pollock, titulando significativamente un cuadro como Blancanieves y el Pollock Feroz. Pero, el trabajo de Gordillo, más que fijar la atención en obras concretas, reclama una visión aérea del desarrollo de su pintura, como el de una cuenca hidráulica en la que se inscribe un amplio dibujo líquido y dinámico. En su obra, prima la idea de proceso abierto, desarrolla variaciones progresivas atendiendo a su peculiar sintaxis y rompe la unidad del cuadro transformándolo en una multiplicidad.

Luis Gordillo siempre se ha implicado en la concepción de sus exposiciones antológicas. En esta ocasión ha desarrollado un proyecto expositivo muy diferente al realizado en su última gran retrospectiva celebrada en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona, MACBA (2000). Más allá de la exhibición cronológica de piezas elegidas en función de su calidad, la muestra ha sido concebida como un espacio vivo, un campo dinámico de acciones y reacciones entre las obras, que sacude al espectador. Fiel a la idea de potenciar al máximo la activación de cuadros y espacios, y consciente, al mismo tiempo, del sentido didáctico que acompaña a una muestra antológica, Gordillo nos propone una exposición heterodoxa, muy singular, tratando de escenificar la tensión narrativa que ha caracterizado toda su trayectoria y convirtiendo la exposición en sí en una obra de arte más.

Iceberg tropical
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
del 19 de junio al 15 de octubre.
Lunes a sábado de 10,00 a 21,00 h.
Domingo de 10,00 a 14,30 h.
Martes cerrado

Datos obtenidos en la página del Museo Reina Sofía.

Noticias relacionadas
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris