Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Revista-musica

Etiquetas:   CONCIERTO DEL MES   -   Sección:   Revista-musica

PEPE WORLD FESTIVAL 07

Las Ventas (12/6/2007, Madrid)

Redacción
sábado, 30 de junio de 2007, 22:00 h (CET)


Gloria March / Magazine Siglo XXI
Las Ventas fue el espacio elegido para presentar en Madrid las nuevas canciones de los “casi desaparecidos para siempre” Smashing Pumpkins, todo un clásico del rock norteamericano que ya estuvieron en el Primavera Sound, precedido por grupos más jóvenes y de reciente éxito en nuestro país como The Killers y los ingleses Kasabian. En representación española (aunque cantando también en inglés) ZATS (léase Zeno and The Stoics) y los gallegos Triángulo de Amor Bizarro con su álbum “Salud y Belleza”. Ellos fueron los primeros en pisar el escenario, la sesión musical se iniciaba a las 19:00, aunque las puertas se abrieron a las 17:00 y con muchos problemas técnicos. La acústica dejó mucho que desear y aunque Isabel Cea fue la única que cantó en castellano, entenderse se le entendió muy poco. Algo se mejoró cuando les tocó el turno a ZATS, pero incluso con Kasabian la acústica era mala.



Ya con casi toda la plaza llena de un público muy variopinto aparecieron Kasabian con un directo muy potente. El grupo de Leicester tocó canciones de su reciente Empire como “Shoot the Runner” que hicieron saltar incluso a los que estaban sentados en las gradas. El ambiente empezaba a caldearse. Mientras el guitarrista Sergio Pizzorno ponía sus posturitas de artista rock, el cantante Tom Meighan no dejaba de hablar con el público, reírse, bailar, saltar...incluso hizo un amago de toreo con la toalla. Cuando pasaron a canciones de su primer álbum como “Cutt off” o “Club Foot” la unión público-banda fue mayor. Tom seguía como maestro de ceremonias y dejaba que sus músicos tocaran mientras hacía levantar los brazos a toda la plaza.

El grupo, que recibe el nombre por Linda Kasabian (la mujer que condujo el coche que llevaba a Charles Manson después de que realizara su matanza), se mostró emocionado por tocar en un lugar tan extraño para un grupo inglés como es una plaza de toros.

En ese espacio tan cañí se reunió un público más extranjero que nacional (como viene siendo habitual en conciertos de este tipo o festivales como el FIB), desde estudiantes erasmus franceses, suecos, ingleses que residen en Madrid o estadounidenses de intercambio, chicos que venían directos del instituto y maduritos que disfrutaron en su juventud con las primeras canciones de los Smashing

El staff de The Killers estuvo cerca de 30 minutos para montar todo lo que llevaban, no porque fueran muchos instrumentos, sino porque más que un concierto parecía que fueran a ofrecernos una obra de teatro. Un “Welcome” con luces de neón rojas aparecía encima de unos altavoces rodeados de esqueletos de juguete (posiblemente procedentes del videoclip de “Bones”que grabaron con Tim Burton), alrededor de los teclados dispusieron una retahíla de cuernos de reno, un pájaro negro disecado, cubrieron los speakers con madera, lanzaron una gran alfombra roja que parecía sacada del salón del bajista y el toque final que no menos importante...rosas blancas alrededor de la batería, gladiolos blancos en los teclados...todo para presentarnos su “Sam´s Town”, un álbum dedicado a Las Vegas (ciudad de origen del grupo) y en especial a un hotel tradicional de la ciudad que recibe el mismo nombre que el álbum. Con ese escenario tan especial apareció el cantante Brando Flowers vestido con un traje chaqueta muy elegante y dispuesto a hacer bailar hasta a los técnicos.



Retomaron las canciones que les hicieron famosos en el Reino Unido con “Hot Fuss”, su primer trabajo, como “Somebody told me”, siempre con el marcado acento inglés de Brandon aunque sea norteamericano. La banda, fan acérrima de New Order, siguió sus ritmos con “Read my mind”, donde los músicos viven lo que tocan y cantan incluso con los mismos gestos que en sus vídeos, son tal cual. El éxito conseguido no les aleja del buen hacer y transmitieron muy buena energía. Recordar tal vez que Brandon antes fue chico botones y David Brent, el guitarrista, trabajaba en una tienda de comestibles...el camino hasta Las Ventas ha sido largo.

Pasadas las 12 de la noche, todo preparado en el escenario, todo el público abarrotado las luces apagadas, música de violines anunciando lo que todos esperaban...y ellos que no salían. Se hicieron de rogar pero tanta espera se olvidó cuando Jimmy Chamberlin, el primero en aparecer, se sentó y empezó a dar unos ritmos de batería. El público casi se come a Billy Corgan cuando apareció, más que con una guitarra, con acordes eléctricos, un sólo que duró casi la mitad de la canción. Así fue el principio del concierto de una banda que aunque quieran seguir llamándola Smashing Pumkpins y suenen como ellos, son la mitad de lo que fueron.

United States fue la canción que abrió, un tema de su nuevo trabajo “Zeitgeist” que aparecerá el 7 de Julio pero en España tendremos que esperarnos a verlo hasta el día 10.

El blanco fue el color, el escenario sencillo y sin colores, entre Fangoria y Marilyn Manson (siempre salvando las distancias). Billy llevaba una extraña capa blanca, con una mezcla de traje de loco y presidiario. El resto de la banda seguía con la capa blanca y en el caso de las chicas se trataba de vestiditos cortos a lo muñeca de trapo. Muy lejano queda ya su aspecto grunge de los inicios o su camisa de fuerza negra que llevó en el anterior tour.

De lo nuevo pasaron rápidamente y sin pausa a un tema de sus orígenes, un “Today” que cantó el público mientras Corgan sonreía consciente de lo que ha marcado un grupo como el suyo.

Primero fue la bajista D`arcy, sustituida por la ex miembro de Hole, Melissa Auf Der Maur, ahora una pequeñita Ginger Reyes se ocupa del bajo, seria, muy fija en su técnica, su corte de pelo asimétrico que le tapaba la mitad de su cara y en el trocito de escenario que ocupaba. Daba más la impresión de bajista a sueldo que una miembro real del grupo.

Segunda baja importante, James Iha, el guitarrista de origen oriental, cambiado por Jeff Schroeder músico de una banda californiana ya acabada llamada “The Lassie Foundation”. Ambos con muy poca personalidad y carácter en un concierto que sonaba muy bien (por fin una acústica en condiciones) donde Corgan y su batería seguidor eran los únicos que sabían lo que hacía.



Cambios aparte, el público disfrutó de este “resto de los Smashing” porque Corgan tiene fuelle para largo. Enganchaba canción con canción, sólo paraba para dejar cantar al público (como en el ya más himno que canción “Zero”) o para preguntar si conocían algo de su nuevo trabajo. Alguien le regaló un muñeco que aparecía con la clásica camiseta negra con las palabras Zero plateadas y capa roja, él muy contento lo puso en el micro y ahí se quedó todo el concierto.
Muy lejos quedaba su última aparición en España que todos tenían en la memoria, aquella sesión cerca de 3 horas donde mezcló lo acústico con lo heavy y se le veía más en Marte que en el escenario de Barcelona. Este Corgan más maduro seguía sintiendo las palabras que cantaba, sus “Tonight tonight”, pero se mostraba más agradecido con el público que a pesar de los cambios sigue detrás de él.

Pasó por los temas claves de su “Melloncollie and the Infinite Sadness”, nada del “Machina”, un par nuevas, “Disarm” en plan acústico y solo en el escenario, y cerrando el concierto con un bis dedicado a “Muzzle”.

Si algo se le puede recriminar es que fue corto, algo más de una hora, pero por lo demás Billy Corgan siguió demostrando el gran músico que es. Su talante en las Ventas (donde dedicó una de las canciones a las almas de los toros que allí mataban) era el de un melancólico que disfruta del éxito de tiempos pasados, porque aunque quiera, los Smashing Pumkpins ya no son lo que eran aunque siempre habrá un publico con ganas de escuchar su música. Su saludo solitario, con majestuosidad y reverencia hacía el público, guitarra en alto, trasmitió a todos esa tristeza solitaria de la que habla en sus canciones.

Noticias relacionadas
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris