Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Revista-arte

Etiquetas:   Fotografía y Arte   -   Sección:   Revista-arte

Historia Irregular de la Fotografía (II)

Rafael R. Pleguezuelos / Magazine Siglo XXI
Redacción
sábado, 30 de junio de 2007, 22:00 h (CET)





Richard Avedon descubrió, fundamentalmente, que todo era más bello si uno pensaba previamente en algo no bello. Así de sencillo pero así de genial. La belleza de una mujer no lo es tal en un fondo oscuro, sino que su piel es más tersa y su ropa más esponjosa y digna de Venus ante la superficie rugosa y anciana de una bestia. La alegría es más pura si se acerca a la locura, o si el espectador aprecia cierta demencia en lo que está viendo. El componente surrealista de Avedon es, lo creamos o no, tremendamente realista, como serían los elementos , motivos y modelos que circularían por su estudio.


No en vano comenzó Avedon estudiando filosofía en la Universidad de Columbia, porque la fotografía que después nos iba a ofrecer tenía más de metafísica que de trabajo de reportero. Se hizo después fotógrafo, autodidacta y pensador, llevó a sus modelos a la calle cansado de fotografiar moda y, ya en ella, comenzó a medir sus modelos con la fealdad del entorno, con la magnitud animal de un poderoso elefante (Dovima With Elephants, 1955).





Dovima With Elephants

La moda y la belleza no iban a ser suficientes para Richard Avedon, así que espantó a su público con las series de la muerte de su padre Israel Jacob. Chaplin apareció como el diablo para el fotógrafo norteamericano, y al artista le interesaron por igual los rostros eternos, desde los Beatles a Ezra Pound, a los malditos que pudieron ser fruto, entre otros, de sus desaguisados junto a escritores malditos como James Baldwin. Vivió rodeado de autores, porque su fotografía era muy pensante y sus retratos tan elocuentes y literarios como la mejor prosa de sus conocidos.








Romper, remover mitos, sacudir conciencias no dejó de satisfacerle, por eso sus series sobre el oeste norteamericano son una auténtica joya de la historia de la fotografía. Volvió a los modelos tras sus series más penetrantes, y la propia Brigitte Bardot compuso su homenaje a la belleza europea, su amor más profundo si es que lo hubo alguno. Hablo en pasado porque hablo de su obra, de su gran obra, la que ya se encuentra realizada y es parte de la historia, pero hasta 2004, apenas tres años, su talento todavía se encontraba entre nosotros para que disfrutáramos del más legendario de los fotógrafos vivos.

Noticias relacionadas
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris