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Etiquetas:   Entrevista   -   Sección:   Revista-arte

”He viajado a La World Salsa Competition y me he divertido mucho”

Silje Fuglestad, bailarina
Redacción
sábado, 30 de junio de 2007, 22:00 h (CET)



Slije Fuglestad

Slije es una bailarina de salsa con una peculiaridad, es de Noruega, Sandes.

No es tan común ver bailar salsa con pasión profesionalidad y entrega a personas que no sean latinoamericanas. Slije no pierde la sonrisa nunca porque su vida es el baile y así es feliz.

Esta joven, con tan sólo 21 años ya ha vivido en Noruega donde creció con sus padres y hermano, Los Ángeles y Barcelona.


Irene Cumplido / Magazine Siglo XXI

¿Cuándo empezó tu interés por el baile?

Desde siempre, desde pequeña. Aunque a mis padres en aquel momento no les gustaba mucho mi afición. Así, en lugar de ir a una academia de baile, fui a una de música. A los 16 años me mudé a otra ciudad noruega para ir a otra escuela y a los 18 es cuando realmente decido que voy a aprender a bailar. Y así empiezo a bailar salsa.

Mi vida cambia totalmente, finalmente encontré algo con lo que era totalmente feliz. Bailando soy feliz y mis preocupaciones se van en esos momentos. Todos los días bailo y esto me da más energía, no sólo cuando bailo sino en otros aspectos d mi vida. Mi pasión por la salsa había empezado. Viajé por toda Noruega y Escandinavia para participar en todos los eventos de baile, mientras terminaba High School. Cuando estaba en Gothenburg en el Congreso de Salsa de Escandinavia decidí que iba a viajar a Los Ángeles porque los mejores bailarines de salsa del congreso venían de allí.



Fuglestad en la sala de baile


Los Ángeles
Antes de terminar mis estudios ya había comprado el billete para LA, para 6 meses. No sabía lo que iba a hacer una vez llegara allí, ni dónde iba a vivir. Sólo sabía que viajaba por una razón: bailar.

Mi familia y mis amigos pensaban que estaba completamente loca y realmente estuvieron preocupados por mí.
Trabajé días y noches para ahorrar lo suficiente para mantenerme seis meses en LA.

Antes de dejar Noruega envié un mail a gente de craiglist, una comunidad en Internet, para buscar un piso donde quedarme.
Cuando llegué a LAX (el aeropuerto más grande en LA tuve una de las sensaciones más fuertes de mi vida. Todo lo que me esperaba estaba por descubrir.

Un compañero de baile me ayudó a buscar un piso en North Hollywood. Allí me formé, iba a una academia todos los días, todas las noches bailaba. La primera vez que entré en Stevens Steak House, uno de los clubes más conocidos de salsa, me di cuenta de que estaba en el cielo. Este sentimiento siempre lo he llevado conmigo. Y tengo que decir que me sentía en el cielo todo el tiempo que viví en LA.

Fui a clases en Los Angeles valley Collage: jazz, ballet, danza contemporánea y yoga. Entré en un grupo cuyo coreógrafo, José Cavaría me admitió enseguida. José Cavaría ha ganado este año el segundo lugar en ‘The mayan Competition’
Yo era la peor bailarina del grupo, aún me pregunto cómo me invitaron a entrar. El grupo funcionaba como una unidad única. Viajamos juntos a Las Vegas y a la World Salsa Competition, nos divertimos mucho, bailábamos en cualquier lugar, en los supermercados, en un aparcamiento, en las calles…Aprendía todo el día. El profesor siempre me decía en qué podía mejorar.



Compañía de baile


Hice muy buenos amigos y una buena pareja de baile, siempre estaba practicando.
Pero tenía que volver a Europa. Debía estudiar ya que siempre había ido muy bien en este terreno. Decidí venir a España para aprender castellano. Toda la música que escucho es en español, salsa, bachata, merengue, reggeton, salsaton,…Mis amigos de LA, la mayoría habla español ya que muchos son latinoamericanos.
Mi oportunidad de estudiar en España se centró en Barcelona, en La Salle University.

Al llegar a Barcelona me sentí un poco confundida. Los grupos que rodean la vida del baile en Noruega o en LA son abiertos y sociables. En Barcelona el panorama es algo diferente. Pero ya he entendido que cada cultura es diferente y que tengo que sacar el mejor partido de lo que tengo aquí, en Barcelona.
Mi sueño es volver a LA y seguir aprendiendo y perfeccionando.

Lo que echas de menos
A mi familia, a mis amigos y a mi perro. A la gente cálida que rodea el mundo de la salsa.

Barcelona es una ciudad preciosa y estoy segura de que cuando aprenda a manejarme con las diferencias culturales y con la gente, todo irá bien. Me encanta el tiempo y el hecho de que siempre haya gente en las calles.

Puedes verla en: www.geocities.com/silje_98

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