Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Disyuntivas   -   Sección:   Opinión

Constelaciones expresivas

Rafael Pérez Ortolá
Rafael Pérez Ortolá
domingo, 24 de junio de 2007, 22:43 h (CET)
Hay muchas circunstancias vitales favorecedoras de la expresividad y de la comunicación entre las personas. Acogotados como solemos estar por los impedimentos y confabulaciones en contra por parte de diversas entidades, se agradece aún más la existencia de algún elemento predisponente a la apertura de miras, a la recepción y propagación de las manifestaciones de cada individuo. Sobre todo, si además de receptivos, son estimulantes para la generación de esas respuestas personales. La abundancia de dificultades nos hará valorar con fruición los factores facilitadores.

Antes de que lleguen a chamuscarse o a desaparecer, quiero referirme a una de esas entidades básicas para la vida terrestre y sus manifestaciones, los BOSQUES. Como intento plasmar en estas líneas es una de las realidades más ligadas y necesarias para la expresividad humana. Allí todo concuerda, hasta lo discordante ejerce su papel en la armonía global, desde la hojarasca a la alimaña, desde los brotes tiernos hasta los troncos leñosos casi eternos. Wislawa Szymborska mencionaba la "Moralidad silvestre", desgranando el papel de esos ingredientes del bosque, la minúscula hormiga, como los vastos horizontes, las cumbres y las raíces que todo lo engarzan. Estimulan la respuesta personal de quienes se adentran por sus andurriales, salpicados por la naturaleza, imbuidos de sus influencias. "De regreso por la senda conocida, / pero que ya no es igual a la que cruzó de ida".

No es posible la indiferencia, la magnánima naturaleza multiplica las percepciones y provoca las reacciones en sus observadores; por eso constituye el bosque una de las entidades expresivas. Cómo se podrá permanecer indolente ante tal explosión de VITALISMO, no resulta creible, sencillamente. ¿Cómo nos observará el bosque? Szymborska lo expresa así: "Se apodera de él la ira apenas entra la gente / porque ninguno le aclara quién es de otros diferente". ¿Cómo es posible el gregarismo o los anonimatos con semejantes contactos? ¿Dónde quedó la espontaneidad?

La interpretación de los avatares sucedidos en torno a los arbolados es también muy creativa, las PERSPECTIVAS abundan. William Empson se fijaba en: "Existe un árbol en turquestán / que sólo florece cuando / el bosque se incendia". No basta con el brote de ese árbol después del incendio, sea bienvenido, pero no basta. ¿Hemos de olvidar los incendios masivamente provocados en Galicia?¿Qué pasó con la trama de aquellos días?¿Por qué hemos asumido el silencio de las Administraciones? Se intuía el silencio, se taparían evidencias, el tiempo todo lo cubre, ¡Y así ha sido! Tampoco se interesó nadie por lo sucedido, ni los lugareños, ni los progresistas, ni los grandes capitales. Quedarán en la penumbra de un accidente sin la menor relevancia. Si no brota la genialidad suficiente para el esclarecimiento y los replanteamientos necesarios, nos conformaremos con la poesía de algún árbol similar al del Turquestán. ¡Horizontes desérticos trás el incendio con la confabulación de las mayorías!

Hemos de transformar ese tipo humeante de combustión, ¿Reconvertirla?, hemos de sustituirla por una combustión intensa desde lo hondo del ánimo, con los quilates de unas personalidades más meritorias y eficaces. ¿Ensueños imposibles?¿Cantos lanzados al vacío? La ceniza y la desolación nunca debieron enseñorearse del paisaje de manera tan nefasta y progresiva. Siguiendo las ideas de María Zambrano, nos valdría un potosí una lucha encaminada al descubrimiento de sus entrañables "Claros del Bosque". Necesitamos la paz, la vitalidad, las competencias y la inspiración de las áreas boscosas, para los hipotéticos HALLAZGOS que tanto precisamos. Violencias, desencuentros, desdenes y fobias, promueven una petición exasperada, la de los lugares propicios para empresas más subyugantes, alejadas de la deprimente y rampante actualidad.

Existe una variedad de formas expresivas, escritas, habladas o infinitas formas de pronunciamiento; concretas, abstractas y hasta silenciosas. De alguna manera, siempre tenemos delante una PÁGINA en BLANCO a disposición; una clarísima invitación a la expresión concreta de unas actitudes. Si respondemos con el silencio, rompemos la página o revisamos las cualidades positivas o destructivas de los escrito; entramos de lleno en el sentido de la vida de cada cual. Pronto se emborrona la uniformidad inicial, las líneas desiguales se van plasmando con los diversos tipos de escritura. Lejos de una actitud rutinaria frente a este fenómeno, la respuesta a esa invitación es inexcusable; blanca, gris o nefasta, pero exigente. Si optamos por los términos menos participativos, renunciamos al sabor de la vida. Y la creatividad personal se requiere para elaborar una dignidad y felicidad como persona. ¡El mejor remedio contra las depresiones y psicofármacos!

No me caben dudas con respecto al grupo de constelaciones expresivas agrupadas en torno de los HORIZONTES ARTÍSTICOS. Por los descubrimientos de lo que somos, sobre todo de las realidades menos manifiestas. Por ponernos vibrantes en ese contacto con las esencias. Por esa amplificación que nos aportan en relación con las maravillas. Nos enriquecen y nos transforman. Observemos tres ejemplos ilustrativos. El recientemente fallecido Rostropovich, con su maestría al ejecutar los acordes con su violenchelo, sus declaraciones humildes y con la carta a Pravda enfrentada a la coerción y torturas por parte de los soviéticos. Horizontes sanos, en claro contraste con delatores y colaboradores de antes y de ahora, con nazis o con terrorismos.

¿Se pueden sacar a colación los horizontes sin el recuerdo de Chillida? Con sus peculiares maneras de apertura, con gigantescas esculturas o con dibujos perspicaces; hacia el sentido de la tierra y de los materiales; ante toda realidad cósmica; colaborando con las vibraciones de cuantos se acercan a su obra y provocando a nuevos admiradores. ¡La suma de percepciones y sensaciones no se detiene!

En otro ejemplo más literario, no sabe uno donde poner más énfasis, en el personaje histórico de Adriano o en su recreacción por Marguerite Yourcenar. Que Adriano aplique diferentes formas de sabiduría para su proyecto personal y colectivo, es un arte de vivir, nos muestra alicientes y argumentos para una vida mejor en su entorno. La novela, baja de los pedestales teóricos para situarnos ante emociones, personas, símbolos; de gran actualidad y requerimiento para ésta y otras épocas.

Hemos entrevisto algunas panorámicas tendentes a una expresividad y a una participación intensa de las personas. También es real, quizá demasiado, la opción dirigida a otras áreas de masificación, incultura, coerción y manipulaciones. Si dejamos de lado la riqueza vital de las primeras, nos queda el resquemor de apechugar con los trasiegos y las opresiones de las segundas.

Noticias relacionadas

Retos médicos

Ante el envejecimiento de la población parece que debe aumentar el número de médicos

Los pensamientos perfectos

Los campos de sangre y lágrimas proliferan por doquier parte del mundo

Dioses de la soberbia

Hay seres que se regocijan maltratando, torturando y que se estimulan con ello

Durán i Lleida transversal

Se nos jodió Cataluña

Habla, pueblo, habla

UCD adquirió “Habla, pueblo, habla” para su campaña de 1977
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris