Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La aventura solipsista del cura de Entrevías

Roberto Esteban Duque
Redacción
sábado, 23 de junio de 2007, 09:47 h (CET)
Se lamenta el cardenal Rouco, en su homilía del Corpus Christi, de los “abusos y profanaciones” de la Eucaristía – en referencia a lo ocurrido recientemente en una parroquia de Entrevías, en Madrid -, algo que supone un “desprecio de la muerte del Señor”. Una contrariedad similar manifestaba el mismo día el cardenal Cañizares, para quien “hay tantas opiniones sobre la fe y la moral, grupos y tendencias en la Iglesia, que parece desgarrada, como hecha jirones”. Se echa de menos, en fin, una auténtica espiritualidad de comunión.

Produce vértigo escuchar a Enrique de Castro al referirse al poder denostado por Jesús, y que hoy ostenta la Iglesia; elevar su modo de vida dentro de la Iglesia como el camino trazado por el Maestro; mostrarse feliz porque a sus celebraciones habían llegado “incluso agnósticos”. Pensaba yo que el sacramento exige la fe, “discernir” el Cuerpo - como apunta Rouco - entrando en la comunión de fe y eclesial. Claro que, bien mirado, de ninguna otra forma vendería tantos ejemplares de su obra como ahora lo está haciendo. Parece que su aventura solipsista, su proyecto íntimo de Iglesia, su afán por enrocarse en una absurda subjetividad individual le traerá, cuando menos, cierta gloria y posteridad.

Se equivoca De Castro al considerar que la Iglesia - a la que él no parece haber servido - utiliza la imposición y el silencio desde la autoridad y el poder, creando una obediencia unilateral y un verdadero conflicto en la persona y en la comunidad. Se equivoca al utilizar la demagogia de creer que es necesario “escuchar a las personas”, como si ellas fuesen la causa de su disenso. La irresponsabilidad y el subjetivismo, donde cada uno contempla su vida ante Dios desde sí mismo y sus circunstancias, desde una deificación de la subjetividad que no se deja juzgar por nada ni por nadie, hace imposible, per se, la pretensión de un diálogo intraeclesial como auténtico cum scire (saber juntos).
No puede convertirse lo humano en criterio de lo cristiano. La fragmentación y el pluralismo forman parte de la entraña de la condición humana, pero la división sólo puede ser el resultado de una visión secular, de pensar que la dignidad del hombre radica en su razón libre, y no en su destino a vivir en comunión con Dios. Sin la docilidad de la conciencia a la verdad sobre el bien, sin su apertura a la comunión, no puede haber ninguna otra necesidad que los intereses de cada uno, sometidos a la autoridad omnímoda de la propia conciencia o, a lo sumo, de la reciprocidad de conciencia. La comunión interpersonal, a la luz del amor al bien y a la verdad, exige la obediencia de la fe, de la que habla San Pablo, así como la comunión eclesial a la que da lugar tal fe.

Fidelidad a la conciencia sí, pero en la verdad, el bien y la comunión. El lamento de los Cardenales Rouco y Cañizares evidencia el malestar de una Iglesia dividida, urgida de conversión. Falla la comunión con Dios en todo aquel que pretende hacer del hombre señor y dueño absoluto de la creación sin la referencia al Creador.

____________________

Roberto Esteban Duque es Doctor en Teología Moral.

Noticias relacionadas

El respeto como exigencia armónica

Necesitamos avivar el lenguaje de la consideración y del respeto

Ética de Pedro Abelardo

Fue un extraordinario pensador y dialéctico

Montados en la misma burra

Albert Boadella ha sabido dar una ejemplar lección a quienes rociaban con sal los sarmientos de la convivencia

Burla burlando van más de 3200 empresas huidas de Cataluña

“El arte de la economía consiste en considerar los efectos más remotos de cualquier acto o política y no meramente sus consecuencias inmediatas; en calcular las repercusiones de tal política no sobre un grupo, sino sobre todos los sectores.” Henry Hazlitt

Es hora de decir la verdad

“Quienes alcanzan el poder con demagogia terminan haciéndole pagar al país un precio muy caro”. Adolfo Suárez
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris