Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Música

Etiquetas:   Crítica de música   -   Sección:   Música

Misia y Adriana, dos únicas

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
sábado, 1 de diciembre de 2007, 02:27 h (CET)
La noche del 18 de Junio el Palau de la Música Catalana en Barcelona volvió a llenarse para presenciar un nuevo recital de la serie ÚNICAS en uno más de esta serie de conciertos que han conseguido hacer desfilar por Barcelona a algunas de las mejores voces femeninas del momento. Momentos antes de comenzar a sonar las notas musicales en aquel escenario del modernismo algo presagiaba que una gran noche de canciones andaba flotando en el ambiente. Misia era el segundo año en el que acudía a la cita de ÚNICAS y, en esta ocasión, le acompañaba la cantante Adriana Calcanhotto. La ciudad de Lisboa ha unido a estas dos mujeres, una, Misia, nacida en Oporto aunque con ascendencias catalanas y la otra, Adriana, natural de Río Grande (Brasil), este “Lisboarium”, nuevo espectáculo de Misia, ha sido el motor de su unión en el escenario del Palau.

El concierto comenzó con una introducción musical en la que el trío de cuerda, en el que figuraba una guitarra portuguesa de doce cuerdas y viola de fado, hizo un viaje musical por los grandes compositores y guitarristas del siglo XX hasta la aparición en el escenario de una Misia, descalza y vestida de color negro, cantando, con un fondo de fado, a algunos de los grandes poetas contemporáneos portugueses como Vasco Graça Moura o Agustina Bessa-Luís. También, no podían faltar, textos de Pessoa, mientras por el escenario se paseaba con sombrero, gabardina y paraguas el violinista del grupo transmutado en el poeta, y de Mario Sa Carneiro y otros compañeros de generación y exilio durante la dictadura salazarista.

La voz de Misia, que parece mucho más potente al salir de un cuerpo tan pequeño como el suyo, llenaba el escenario del Palau con sus fados, remarcados siempre por la nostalgia de las notas del violín. Sus ojos cerrados mientras escuchaba atentamente la música de sus acompañantes, su cimbrear el cuerpo de una manera que en algún momento tuve la impresión de que la cantante levitaría sobre el escenario y su naturalidad en el escenario, fruto de ser la tercera mujer de una generación de artistas, hicieron que Misia se metiera en el bolsillo a la totalidad de un público que ya había acudido con claveles blancos en las manos para, con ellos, llenar el escenario. Llenó de luz, colorido y alegría el escenario del Palau con la interpretación de una “marcha”, pieza popular lisboeta que en los veranos se canta y baila en los barrios de la capital del Tajo. Finalizó su actuación, bises a parte, con la interpretación de “Oración”, un tema leído-cantado en el que dice “cuando yo me vaya reza por mi, Lisboa”.

Para mí la sorpresa, grata sorpresa, de la noche fue la actuación de la brasileña Adriana Calcanhotto quien acompañada de su guitarra nos ofreció varios temas en los que se aúnan la poesía y la función social con gratas influencias de Pessoa y Augusto de Campos. Una voz exquisita y con diversos registros, llena de delicadeza pero con fuerza, fue desgranando diversas canciones en las que era patente la raíz brasileña de la intérprete. Sus seguidores, que eran muchos, acogían con bravos y aplausos cada uno de los temas de esta cantautora que grabó su primer disco en 1990 y que es una verdadera lástima que, hasta la fecha, no se hubiera prodigado entre nosotros. Terminó su actuación con un tema del Dúo Dinámico al que ha dado nuevos aires como ya hizo anteriormente, en su disco “Cantada” con “Music” de Madonna.

En los bises dos agradables sorpresas, el primero de ellos corrió a cargo de Misia que hizo un guiño al público y cantó en catalán el tema “La Gavina” popularizado por Marina Rosell para hacer el segundo acompañada de Adriana cantando ambas el fado “O Corbo” como un homenaje más a Lisboa ya que el cuervo es el animal representativo de la ciudad. Un público puesto en pie y con varios minutos de aplausos despidió a ambas cantantes. Minutos después desde la puerta del Palau a Vía Laitana diversos corrillos de espectadores todavía continuaban hablando de una noche que, para muchos, había sido mágica.

Noticias relacionadas

El 'Proyecto Europa' amplía su propuesta con conciertos de música renacentista en seis ciudades europeas

Malú habla del duro momento de Antonio Orozco y omite la ruptura con Gonzalo Miró

Olé Olé, Karina o Un pingüino en mi ascensor, cabezas de cartel del festival Horteralia

David Summers saca libro y su enigmático: "Dedicado a ti aunque no sé si vas a leerlo", primera parte

10.000 ejemplares vendidos en todo el territorio nacional

Xoel López publicará este mes 'Sueños y Pan', el decimocuarto disco de su carrera

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris