Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Con el telar a cuestas  

Espacio y tiempo para la meditación y el análisis

Ángel Sáez
Ángel Sáez
martes, 19 de junio de 2007, 22:27 h (CET)
“Los cuarenta son la edad madura de la juventud; los cincuenta la juventud de la edad madura”. Victor Hugo

Quienes hemos alcanzado (y aun sobrepasado –de largo-) la mitad de nuestra existencia haríamos bien en empezar a trenzar, mutatis mutandis, lo que Friedrich Wilhelm Nietzsche urdió con ocasión de haber superado lo que él entendió que podía tomar por el ecuador de la suya (como todo hijo de vecino, marró morrocotudamente), un no tan breve, sino más bien detallado, recorrido biográfico-filosófico-literario sobre lo hilado por uno, quiero decir nuestro particular y personal “Ecce homo”. Y es que quienes hemos cumplido ya cuarenta y cinco primaveras necesitamos un mínimo de espacio para pensar las cosas despacio y otro mínimo de tiempo para analizarlas a su debida hora de vida. O sea, cuantos ciudadanos cumplimos a rajatabla (con) la susodicha condición sine qua non o edad intentamos dar (aunque a veces nos quedemos a mitad de camino y, por lo tanto, no lo consigamos) muestras bastantes de prudencia, responsabilidad, sensatez y solidaridad. Solamente la masa informe e innominada, rebaño o grey, esa “(E-ho)rrorteca”, esa agrupación plagada de errores y horrores, (con)formada por demagogos, políticos huecos, sin escrúpulos, sin ética ni estética, porta(v-c)oces hueros, paniaguados, y chiquilicuatros de tres al cuarto o mercachifles de la nada, sigue siendo arrastrada y tragada por el sumidero con la clara dirección, intención o vocación de llegar cuanto antes al pintiparado destino que le corresponde o cuadra divinamente, el albañal.

Meditar y analizar, dos estupendos verbos para conjugar en todas sus formas personales, dos magníficos argumentos o razones (con corazón) y obsequios para hacer y hacerse cualquiera, también (o verbigracia) servidor, cualquier día del año y, así, poder recorrer a la manera del bustrófedon y remover íntegramente la conciencia y coronar los fines, que deberemos aceptar sin objeciones ni ambages retardatarios, con decoro evidente y determinación palmaria.

Al parecer, algunos demontres o energúmenos siguen encabezando la confabulación satánica para que el hombre deje o desista cuanto antes de serlo (hombre, se sobreentiende), esto es, no se resista ni exista, no medite o reflexione, no pueda estar nunca a la altura de las circunstancias. Ciertos conductores, directores, guionistas, presentadores y/o productores de determinados programas de televisión no sólo son expertos colocadores de trampantojos o señuelos para atrapar a quienes, incautos, se dejan llevar por la corriente tentación del halago más ramplón y/o simplón, sino también versados hacedores de frivolidades, obscenidades y torturas sin cuento para el ciudadano sagaz e independiente de criterio, quien sólo acierta a atisbar en ellos a los avarientos generadores y amasadores de dinero, excremento del diablo (excepto o salvo si éste es destinado a paliar tantas desgracias ajenas, a propiciar tantos casos altruistas, empáticos y necesarios como hay o surgen cada dos por tres en este mundo tan inmundo), que son.

Ahora bien, si meditar sobre esto, eso o aquello pasa por ser un lujo que queda fuera del alcance de la inmensa mayoría, analizar se ha convertido en angulas, caviar y ostras regadas con champán, delicadezas y exquisiteces exclusivas para paladares de sibaritas, quiero decir caletres de superdotados, seres marginales o marginados, que, eso sí, contribuyen con lo que pueden a mitigar cuantos desastres ocurren en la aldea global que es nuestro orbe.

Noticias relacionadas

Animalistas se coordinan para traducir un poema vegano a todos los idiomas

¿Os imagináis al mundo hablando un mismo Canto que nos salvase?

Dar tiempo al tiempo, lección de sobriedad

“Tiempo al tiempo aunque por dentro la ansiedad nos esté carcomiendo”

¿Para cuándo la libertad de los chavales de Altsasu?

El caso Altsasu será un proceso judicial de largo recorrido (recursos al Tribunal Supremo y Constitucional) que terminará indefectiblemente en el Tribunal Europeo de Estrasburgo quien volverá a dar un tirón de orejas a la Justicia española

La ceguera humana

“No importa la lucha, lo verdaderamente culminante es renacer, considerarse parte de la vida, imaginar otro mundo más humano, concebir otro aliento no tan murmurador y prudente”

Esto rueda solo

Ahora hay políticos que, ante esta situación de bloqueo, dicen que hay que cambiar incluso la constitución, para hacer una segunda vuelta o no sé qué tonterías más
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris