Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Políticamente incorrecta   -   Sección:   Opinión

El Pacto contra las Libertades y por el Terrorismo

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
lunes, 18 de junio de 2007, 23:35 h (CET)
El sábado 16 de junio de 2007 ha quedado ya grabado en la historia de España como el sábado de la infamia. El día de la vuelta de los asesinos de la ETA a las instituciones. El día en que, por decisión de un “presidente por accidente”, que pensaba ganar unas elecciones generales gracias a una negociación con una organización terrorista, ETA se hacía con más de 20 consistorios vascos y navarros y España retrocedía décadas en la lucha antiterrorista.

Ya en su día costó mucho expulsar a ETA/Batasuna de las instituciones. Muchos de los que ahora, no por casualidad - son los que no creen en la derrota de ETA, sino en una salida negociada-, son partidarios del proceso de paz avisaban por aquél entonces, entre temerosos y prepotentes, de las consecuencias que la ilegalización del partido de la ETA traería para los españoles e insinuaban que aquello que el Gobierno tenía en mente (la expulsión de ETA de las instituciones) era una locura. Armageddon. ¿Y qué sucedió? Pues lo mismo que había sucedido cuando la justicia española decidió meter entre rejas a toda la mesa nacional de Herri Batasuna: nada de nada, salvo que ETA se vio arrinconada y sin obtener los ingresos que venía recibiendo a cargo de los presupuestos desde hacía años y años.

Gracias a esa ilegalización y a la firme decisión del Presidente del Gobierno José María Aznar, escarmentado tras haberse equivocado con la famosa “tregua-trampa”, de derrotar a ETA utilizando para ello todos los recursos legales que ofrece el Estado de Derecho, la banda terrorista ETA sabía que estaba condenada a desaparecer y muchos de los simpatizantes de Batasuna, ahora resucitados para el activismo proterrorista, decidieron que era la hora de integrarse en la vida normal y corriente. Además, la sociedad vasca que hoy vuelve a estar aletargada y asustada, parecía, por fin, despertar y perderle el miedo a los asesinos. Así, fueron numerosas las plataformas, asociaciones y fundaciones que desde la sociedad civil se crearon con el fin de plantar cara al nacionalismo. Los ciudadanos salían a la calle a decirle a ETA aquello de “Basta ya”.

Hoy esto resulta impensable. El Gobierno de ZP -y esto es de lo más grave que ha sucedido- se ha encargado en estos últimos tres años de colocarles a todos cuantos luchan por la Libertad en el País Vasco, desde las víctimas agrupadas en la AVT hasta el Foro de Ermua (asociación a la que el PSOE hasta el uso del nombre de un pueblo de España les quería proscribir; como si el llamado “espíritu de Ermua”, nacido tras el asesinato a cámara lenta del mártir Miguel Ángel Blanco, no fuera patrimonio de todos los españoles y no significara la resistencia de una nación unida frente al totalitarismo), la etiqueta de “fascistas”. El que sale a la calle a tachar a ETA de totalitaria y decirle lo de "basta ya" es que es de la "extrema derecha" y no quiere la paz de ZP. Hasta esos extremos ha llegado este gobierno del talante.

Podrán objetar aquí que otro el gran logro que estuvo a punto de acabar con ETA fue la unidad de los dos grandes partidos en torno al Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Pero ello no sería más que una falsedad de tantas como diariamente se repiten, ya que, por lo que hemos conocido recientemente –y sospechábamos hace mucho- ZP, al tiempo que firmaba el pacto con el PP iniciaba conversaciones con ETA, algo expresamente prohibido en dicho pacto. Más de 20 personas, entre ellas el concejal socialista Juan Priede o Josefa Pagazaurtundua, caían asesinadas mientras los de Eguiguren se iban de “txikitos” con los de las pistolas. Papel mojado pues. Otra mentira de ZP. Como sospechó en su día Aznar, un conejo sacado de la chistera para vender humo.

Pues bien, este sábado y como colofón a tres años de infamias y humillaciones a las víctimas y a los españoles, se firmaba, por inacción, un nuevo pacto. El que yo llamo “Pacto contra las Libertades y por el Terrorismo”. El pacto por omisión que permitirá a ETA embolsarse la friolera de más de 200 millones de euros de los contribuyentes españoles. El pacto cuyo máximo logro será que las víctimas de la barbarie nacionalista y sus familias hayan, con su dinero, ayudado a sufragar la bala o la bomba. El pacto que ha sido posible gracias al Presidente que tuvo la osadía de, mientras negaba el pan y la sal a los que considera sus enemigos, esto es a los del PP, tildar de “hombre de la paz” al delincuente batasuno Arnaldo Otegui o de pretender poner en la calle a De Juana Chaos -esto se chafó cuando la ETA decidió emitir un comunicado de ruptura de no se sabe qué-. El mismo Presidente del Gobierno que anunció que “el año que viene estaremos mejor” un día antes de que ETA atentara salvajemente en la capital. Pocos meses antes de ETA volviera, de la mano de Cándido Conde Pumpido, a las instituciones. El mismo Presidente del Gobierno ahora aterrado ante la posibilidad de que los batasunos nos cuenten, a través del "Gara", todos los enjuagues, acuerdos y reuniones que emisarios del Gobierno y del PSOE han mantenido a lo largo de los últimos cinco años con los etarras.

Como escribía hace unos días la valiente socialista Rosa Díez: ETA culpable, Gobierno responsable. José Luis Rodríguez Zapatero, responsable. Y eso que aún no lo conocemos todo.

Noticias relacionadas

Para reforzar relaciones comerciales

V. Abelenda, Girona

El Estado se lava las manos

G. Seisdedos, Valladolid

Educación trasvasada... Educación utilizada

A. Alonso, Madrid

Cataluña, cromos y culpa

V. Rodríguez, Zaragoza

Rajoy da alas a los separatistas

E. Díaz, Madrid
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris