Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Con el telar a cuestas   -   Sección:   Opinión

Certámenes restringidos de mentiras y sandeces

Ángel Sáez
Ángel Sáez
lunes, 18 de junio de 2007, 23:35 h (CET)
Al parecer, hace algún tiempo, en el entorno de las direcciones de tres (y quien dice tres quiere decir, efectivamente, diez y aun más) partidos políticos, V, X y Z (por favor, si quiere echarme una mano y no le supone ninguna molestia o no hay inconveniente alguno por su parte, le rogaría con especial encarecimiento que fuera usted mismo, desocupado lector, quien pusiera los nombres concretos, correctos y correspondientes a los mismos, porque uno, en estos momentos, de mucho ajetreo, carece del tiempo preciso para ello), alguien tuvo la genial y magnífica idea de convocar, acotados o reservados sólo para afiliados y simpatizantes con pedigrí dentro de las mentadas formaciones políticas elididas, sendos certámenes con el señero objeto de ver y premiar quién era el/la guapo/a, ora con cargo dentro del partido, ora en alguna de las diversas instituciones, que tenía los dídimos o los ovarios, quiero decir los arrestos, de decir el mayor embuste o la más brutal burrada.

El plazo para poder participar en los citados concursos, que quedó abierto el mismo día que tuvo lugar la presentación de la triple convocatoria, a lo que se ve (más bien, por lo que servidor colige –de cuanto escucha y lee-) no ha terminado todavía. Pues, de otra forma, no se entienden muchas de las últimas necedades aireadas o bastantes de los postreros embelecos proferidos por estos botarates, esos chiquilicuatros o aquellos mequetrefes de turno. Única y exclusivamente, teniendo en cuenta y presentes las férreas bases de los certámenes mencionados y las dinámicas propias de concursos tan apócrifos, cabe comprender las recientes declaraciones torticeras de Fulano de Tal o Zutano de Cual, y de Mengano o Perengano, porque a unos y a otros les ha dado por mezclar churras con merinas y así, de ese dual tótum revolútum, no me extraña que hayan salido sendos bodrios engañosos o insensatos.

Reconozco, sin ambages, mi absoluta incapacidad para alcanzar a penetrar y desentrañar las más frescas, hodiernas y tiernas boutades (que han soltado por sus respectivas muis determinados sujetos), en las que, verbigracia, sostienen las apuestas de sus partidos (nada que objetar –cada quien es muy libre de echarse los faroles que le vengan en gana y de compartirlos o no con muchos/as o pocos/as- en este punto) y de la sociedad (aquí sí que habrá que especificar el porcentaje, conjeturo, digo y escribo yo) por este dislate o aquel disparate, apoyados sin fisuras ni salvedades (ja, ja, ja –voy a agarrarme los cartílagos para no desternillarme de la risa-), si se examinan con detenimiento y toman (¡claro está!, como toman la y el torpe el rábano, por las hojas, o a ojo de cubero alevín o pipiolo) en consideración los resultados de los comicios municipales y autonómicos celebrados el pasado 27-M.

Noticias relacionadas

Propia imagen

El derecho al honor y a la propia imagen es un derecho protegido por la Constitución

Salvar Cataluña ¿Voto útil para Ciudadanos?

Errores de apreciación del PP pueden acabar con un retorno a la situación previa a la aplicación del Artº 155

El mundo material es la escoria, el Más allá la realidad

El cuerpo del alma está constituido por una estructura de partículas

La epidemia de la desesperación

Un pueblo desesperado es un pueblo sin futuro

Cataluña sigue en la cuerda floja. El separatismo sigue vivo

Seguimos pensando que la situación catalana está muy lejos de solucionarse
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris