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Etiquetas:   Lencería fina   -   Sección:   Opinión

Hollywood en Barcelona

Teresa Berengueras
Teresa Berengueras
@berealsina
domingo, 17 de junio de 2007, 22:20 h (CET)
Faltan cuatro días para que llegue el verano y Barcelona bulle sin tener temperaturas excesivas, si bien las fogatas de San Juan tienen un significado muy especial para todos, siempre se adelantan con grandes fiestas y acontecimientos de toda índole.

El otro día, a la altura de la Sagrada Familia, nos topamos de frente con el mismísimo Woody Allen, el director neoyorquino ya anda por la ciudad localizando los exteriores de la película que comenzará con el chupinazo de los Sanfermines. Ha aprovechado su viaje para recibir, con todos los honores, el nombramiento como “Doctor Honris Causa” de la Universitat Pompeu Fabra, acto que tuvo lugar el pasado día 14, fecha que fue elegida por el oscarizado director. En esta ocasión Woody si que acudió a recibir el galardón académico y no se quedó tocando el clarite como el día en que le dieron un Oscar. Todos sabemos la neurosis de Allen por los temas sexuales, por ello a nadie a extrañado que haya instalado su cuartel general en plena torre Agbar, conocida popularmente como el pene más grande y más erecto de Catalunya. El argumento y los personajes de la película son “secreto de estado”, como ha afirmado Javier Bardem uno de los actores del film, sólo sabemos que comienza con la llegada de dos personas al aeropuerto de Barcelona como le ha dicho el propio director al recientemente reelegido alcalde Jordi Hereu. Woody quiere que esta película refleje su mirada sobre la ciudad con tanto amor como él se mira a su querido Manhattan. Así que no se extrañen si a partir de los primeros días de julio ven por la ciudad a Bardem, Scarlett Johansson y a nuestra Pe, todos ellos obedeciendo a la orden de ¡se rueda¡ dada por la voz de Woody Allen. Es que Hollywood está en Barcelona.

Tuvimos una cita de lujo en el Gran Hotel Balneario Blancafort. El motivo la presentación de 25 trajes de baño, biquinis y triquinis de Guillermina Baeza acompañada en el diseño por su hija Belén Larruy. Por las termas del balneario fueron desfilando las modelos ofreciéndonos el trabajo de ambas diseñadoras. A destacar los colores rosas empolvados, verdes agua, blancos, negros y grises, todo ello mezclado con telas de piqué, cuadros, vichy y piezas con mucho brillo, pedrerías, bragas “culottes”, escotes “halter”. En algunos momentos nos vimos trasladados al “glamour” de los años 40 con un diseño actualizado y muy elegante, como cuando cerró el desfile un modelo de maxicamiseta con tela plateada, braguita a juego y que serviría para cualquier fiesta nocturna. El público asistente, tanto al desfile como a la posterior cena-fiesta, desbordó todas las previsiones, lo que da idea del poder de convocatoria de las anfitrionas. Entre las caras conocidas Antonia Dell’Atte que encargó allí mismo un modelo para su uso y disfrute, Helena Rokosnik, esposa de Artur Más quién iba acompañada de su hermana y de Helena Presses, la cantante Beth, que ofreció un recital al finalizar la cena, y diversas personalidades con quién compartimos cena en los jardines de “El Rincón de Lola” con las estrellas como acompañantes. Durante toda la noche no faltó el cava rosado de Codorníu para acompañar los canapés elaborados con Silueta para mantener la línea de los asistentes. Al acudir al baño me encontré con todos los espejos copados por rostros femeninos retocándose aprovechando los productos con que Pure había obsequiado a las señoras. A la mañana siguiente los más madrugadores se dedicaban a la vida sana y a quemar calorías realizando un recorrido por las diversas instalaciones acuáticas del balneario, mientras, otros disfrutaban de un relajante baño en el enorme “jacuzzi” de su suite.

Al otro día tocaba inaugurar la época estival en las alturas de la mítica terraza del Hotel Clarís en pleno centro de Barcelona. A la salida de los ascensores los anfitriones, Jordi Clos y esposa, recibían a sus invitados congratulándose de que la lluvia no se hiciera presente. Hacer un listado de apellidos del “todo Barcelona” asistente al evento es imposible, por dar algunos nombres citaremos al escritor Ildefonso Falcones, a los diseñadores hermanos y gemelos Iñaki y Aitor Muñoz, conocidos por Ailanto, la pareja propietaria de la modernísima tienda de ropa Jean Pierre Bua, la diseñadora de trajes nupciales Rosa Clará, el más simpático relaciones públicas Alex Estiles acompañado de su flamante marido Xavier Lanau, el conocido fotógrafo Toni Riera quién nos dijo estar terminando un libro sobre su época ibicenca, el hombre de la noche Oriol Regás acompañado por su esposa, Jordi Portabella, concejal de ERC que venía de pasar a la oposición, del mundo municipal también vimos a la simpatiquísima Kati Carreras y entre la gente más joven a los cachorros de la familia Fainé, entre los más odiados televisivamente estaba Risto Mejide que esta vez parecía estar de acuerdo con la banda que amenizaba el acto a ritmo de “bossa nova”. Todo un cortejo de camareros iba presentando a los asistentes los diversos platos a degustar: helado de “foie gras”, torta de ceps, quesos de diversas clases, arroz con pescado, rape con alcachofas y diversas tapas hasta llegar a unos postres que nos recordaban aquellos recintos feriales de antaño, estupendo el algodón de azúcar en miniatura y las mini manzanas forradas de rojo caramelo, todo ello regado con litros y litros de rosado y exquisito champagne Pommery. A altas horas de la madrugada los asistentes fueron dejando la fiesta, unos camino de sus casas y los más marchosos en busca de otros destinos.

Isabel Preysler y sus hijas Chábely Iglesias y Tamara Falcó revolucionaron el viernes el Paseo de Gracia donde Porcelanosa inauguraba tienda en pleno meollo modernista. El acontecimiento reunió a una multitud de medios a los que se añadieron desde la calle infinidad de curiosos armados con sus cámaras caseras e incluso un grupo de japoneses que extrañados miraban todo aquello pensando si estarían ante un nuevo espectáculo de los programados por sus lujosos “tour operators”. La inauguración de los 2.000 metros cuadrados de tienda tuvo que posponerse durante dos horas debido a la tardanza de la familia Preysler, ya se sabe que los vuelos entre Madrid-Barcelona para algunos no son los suficientes. Isabel vistió de Escada y se engalanó con joyas de Suárez a quién también presta su imagen, Tamara llevaba un vestido de su firma y Chábely se engalanó con joyas de las colecciones de Tous, Butterfly y Espiral.

Mientras todo esto ocurría en Barcelona en el mítico Hotel Ritz de Madrid se presentaba un spot protagonizado por Sónsoles Suárez, hija del ex Presidente Adolfo Suárez, en el que se insta a la sociedad española a prevenir y luchar contra la enfermedad del cáncer, todo ello bajo los auspicios de la firma Pikolín que, una vez más, ha dedicado parte de sus ingresos para una buena causa.

Tan sólo nos faltó la luna llena.

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