Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Un lugar llamado desarrollo   -   Sección:   Opinión

¿Es posible liderar un equipo y hacerlo bien?

Liderazgo de equipos de alto rendimiento
César Piqueras
@cesarpiqueras
viernes, 27 de febrero de 2015, 09:42 h (CET)
Se ha hablado mucho sobre liderazgo, sobre la forma en la que tendríamos que dirigir personas y equipos. Hoy es viernes, acaba la semana, ya estamos aceptando inscripciones para nuestro próximo programa del 13 de Febrero “Liderazgo y Dirección de Equipos” y no quería dejar pasar la oportunidad de hablar de algunas cuestiones clave sobre este tema que tanto importa a las empresas. Liderar un equipo es fundamental, y más todavía cuando la economía da signos de mayor competitividad, mercados más exigentes y clientes con más opciones.

Lo cierto es que nuestra calidad de liderazgo, en general, no es demasiado boyante, uno se pregunta: ¿En qué medida los líderes de equipos se comportan como tales?, ¿Son líderes o jefes?

Por lo general, no se nos enseña a dirigir y liderar personas, aprendemos del ensayo y error, de los ejemplos que hemos tenido antes. Lo malo de esta forma de aprender, cuando no se tiene demasiada suerte, los errores nos cuestan demasiado caros y de los que aprendemos, no siempre son los mejores ejemplos.

¿Porqué es recomendable aprender a liderar un equipo?

En primer lugar, siendo egoistas, lo hacemos porque nos va a ir mejor, es decir los resultados mejoran. La mayor parte de las empresas tienen conflictos internos demasiado caros en lo que se refiere a los equipos. Las personas (uno no sabe si por naturaleza o por crianza), acaban por enfrascarse demasiado a menudo en diferencias, discusiones y comportamientos tóxicos que no nos llevan a ningún lugar.

Lo peor de todo es que la mayor parte de las veces, el problema es fácilmente solucionable. Es como ese tipo de parejas, que las ves divorciarse y dices “Qué lastima, si en realidad están hechos el uno para el otro”. Luego están las que no podrían estar juntas ni aunque lleguen los humanos a Marte, como diría Chayanne.

En general, el liderazgo es un tema fácilmente solucionable, sólo hay una única condición: ser buena persona.

Pero bajo la concepción Budista del mundo, que sabes que tanto me gusta, tú ya eres buena persona, eres un buda (eso lo explicaré otro día). Lo que pasa es que a lo mejor necesitas, digamos… unos arreglillos, pero nada grave.

Quizá la principal razón para aprender a liderar es que si lo aprendemos, lo podremos contagiar a otros, conoceremos la técnica, los modelos, la actitud y las herramientas que nos ayuden a potenciar a las personas y a tomar mejores decisiones. Hay temas que me parecen fundamentales para un líder hoy en día:

Interiorizar cómo el liderazgo es una variable clave para una empresa, equipo o proyecto. Quizás la más importante.
Saber las dinámicas y juegos ocultos que nos ocurren a las personas cuando trabajamos juntas.
Conocer a fondo los distintos modelos desde los cuales podemos liderar a un equipo y sacar de este el máximo rendimiento.
Aprender conceptos clave sobre los roles que jugamos en los equipos, las fases de los mismos y el comportamiento que un líder tiene que considerar en cada caso.
Aprender a detectar disfunciones en los equipos y a construir climas para la alta productividad y positividad del equipo.
Conocer más a fondo de qué depende la motivación de las personas, y disponer de un mapa más o menos concreto sobre cómo inspirar a los demás.

Entre los diferentes profesionales y empresas con los que estoy trabajando en este momento, se encuentran con estas situaciones. Quizás a ti también te haya pasado alguna vez, o te resulten familiares:

A bastantes, les cuesta tener criterio suficiente para tomar decisiones con respecto a su equipo.
Algunos han sido ascendidos recientemente y necesitan consolidar su puesto y su papel como líder.
Muchos no saben cómo motivar o sacar lo mejor de los demás. Quizás no dominan del todo las habilidades, pero tienen la actitud necesaria.
Otros quieren tener un conocimiento más profundo de lo que ocurre en su equipo, de las personas, y dinámicas subconscientes, para así tomar mejores decisiones.
Algunos se encuentran con conflictos y luchas de poder que no logran entender, y que les acaban pasando factura en el puesto de trabajo actual o en futuras posiciones.
Muchas empresas se encuentran en una fase de expansión o cambio en la que saben que si no lideran de forma extraordinaria, los resultados no serán los esperados.


Si no pudieras asistir al seminario, tampoco pasaría nada, prometo seguir contándote por aquí todo esto y mucho más, será un honor. Sin embargo, si te gustaría profundizar a un nivel superior en el liderazgo, mejorar tus conocimientos y habilidades, conocer a otros líderes, y además aprovecharte de un 10% de descuento sobre su precio por ser un lector/a de este blog, entonces llama a Belén (961.252.390) y pídele que te inscriba o inscríbete aquí en menos de 1 minuto.

Que tengas un gran día.

www.cesarpiqueras.com
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

¿Cuándo dejará Europa de ser un vasallo de EEUU?

El fracaso de las sanciones de EEUU a Rusia

Eso de la Cuaresma ¿va contigo?

Ahora es tiempo favorable para convertirnos y creer en el Evangelio

¿El castellano en Cataluña? ¿Quién permitió que se aboliese?

La Constitución española no necesita ser interpretada respeto a la vigencia, en todo el territorio español, de la lengua que hablan más de 500 millones de personas: el castellano.

Banalización

Si bien, en esta lucha maníquea entre movimientos que se oponen a la igualdad y sólo buscan la discordia entre los diferentes géneros, un papel clave lo juega el auge del feminismo radical. A grandes rasgos, el feminismo no es una única ideología, sino que se divide en variantes como el liberal, el socialista, el étnico y el radical. Mientras el primero defendía los derechos de las mujeres, el segundo destacaba la opresión de las mujeres de clase trabajadora y el tercero el de las mujeres pertenecientes al mundo postcolonial. Actualmente, el feminismo radical se arroga el monopolio sobre el discurso feminista, convirtiéndose en un pensamiento excluyente y etiquetando como “machista” a todas aquellas corrientes que no comparten la totalidad de sus puntos de vista. El feminismo radical culpabiliza al hombre por el mero hecho de serlo, lo feminiza en su forma de ser y lo funde bajo el signo del patriarcado. En última instancia, el fin de esta versión ultramontana del feminismo es presentar la supremacía de la mujer sobre el hombre como una supuesta y falsa igualdad. No hay que engañarse. El feminismo radical no sirve a la mujer, ni tampoco al hombre. Ha desechado como motivo de su lucha otras causas en las que también está en juego la igualdad frente a la coacción: la violencia en los matrimonios homosexuales (tanto de hombres como de mujeres), la identidad transexual, el maltrato de los niños en el seno familiar, el maltrato del hombre en el hogar, el maltrato de los discapacitados y de las personas mayores por parte de su propia familia. El feminismo radical entiende que esta violencia no existe, que es mínima y que no puede ser comparada con la sufrida por la mujer. En definitiva, el feminismo radical es la gran traición -tanto como el patriarcado- hacia el propio ser humano.

El riesgo feminista

Hace unos días el arribafirmante escribió sobre los peligros del neomachismo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris