Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Al aire libre   -   Sección:   Opinión

Una pesada carga

Pascual Falces
Pascual Falces
lunes, 4 de junio de 2007, 22:05 h (CET)
Algún lector se llamará a escándalo ante este titular y su contenido; avisado está. Es lo que tiene dedicarse a descubrir máximas morales, o preceptos de razón que contribuyan a poner en buen camino los asuntos nacionales. Agárrense: El “reino de este mundo” considera a los partidos políticos ¡“necesarios e imprescindibles”!... La redundancia no es del estudioso autor de esta columna, sino de un aleccionador periodista de La Vanguardia (Barcelona), fiel súbdito del mencionado estamento. El diccionario no distingue entre esas dos afirmaciones. Se ve que la consigna permanente para él y congéneres, es la de remachar que sin partidos no se podría vivir, y a eso se dedica.

Más algo les debe ir mal con estas artificiosas agrupaciones, y se culpabiliza a los mismos partidos del distanciamiento establecido entre ellos y la gente. Cataluña es el paraíso de la abstención. Un partido se controla manejando la cúpula rectora, al menos en nuestro país en que las bases cuentan poco, y menos aún la sociedad en que se han implantado. Repetidos, en todos y por todos los medios, sus siglas y distintivos se han hecho populares. Hasta parece que, en efecto, no se pudiera vivir sin socialistas, populares, etc.

Las discordias entre ellos, conocidas como propias de “adversarios”, no de enemigos para que nadie se asuste, son resueltas con los resultados electorales… y los oprobiosos pactos posteriores. También se dan, y parece ser lo más preocupante, las discordias internas de cada partido. Algo que la gente pocas veces resulta informada. Algunas de ellas, saltan de tal modo a la vista que no pasan desapercibidas. El mencionado periodista, achaca a estas últimas, todos los males de la sociedad, incluso de la ¡Guerra Civil!… La discordia entre partidos se transforma, dentro de ellos, en crudas rencillas internas. Lo más inteligente de Sebastián ha sido salirse de ellas una vez fracasado en el intento, y retirarse a su “cuartel de invierno” de la Universidad donde espera capear incluso el peso de la Justicia.

Más, a la confusión creada entre discordias –que dicen legítimas- y luchas internas, se añade la de mezclar el distinto ámbito de extracción de los partidos, desde los que son de ámbito nacional, hasta los que representan el cutre provincianismo de su terruño. La conocida “ceremonia de la confusión” queda servida. Todo ese guirigay no es en absoluto reflejo de la sociedad, de la gente que madruga, vive hipotecada, disfruta de fines de semana y “puentes”, y, que, en definitiva, se entretiene como quiere. Los partidos entienden de poder porque es su finalidad, pero el servicio a sus electores les viene grande.

Con esas lacras, los partidos se deterioran y ni siquiera cumplen el cometido representativo que se les tiene asignados. Al final, se tiene que recurrir a oscuras maniobras, a la manipulación de la justicia, y se establece la corrupción con la consiguiente confusión de Poderes, que más bien deberían ser “Deberes”. La democracia no es sinónimo de partidos. Pero, cualquier otra solución para ser bien administrada a favor de los ciudadanos, se escamotea. O partidos, o ¡el diluvio!

Noticias relacionadas

Retos médicos

Ante el envejecimiento de la población parece que debe aumentar el número de médicos

Los pensamientos perfectos

Los campos de sangre y lágrimas proliferan por doquier parte del mundo

Dioses de la soberbia

Hay seres que se regocijan maltratando, torturando y que se estimulan con ello

Durán i Lleida transversal

Se nos jodió Cataluña

Habla, pueblo, habla

UCD adquirió “Habla, pueblo, habla” para su campaña de 1977
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris