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Etiquetas:   Columna humo   -   Sección:   Opinión

La honesta opinión de monedero

Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
domingo, 8 de febrero de 2015, 11:11 h (CET)
La prueba de que Podemos no representa Jauja nos la da la mentira de Monedero y especialmente la torpe respuesta del partido. Se nos han presentado como los nuevos mesías de esta irredenta España y a las primeras de cambio hemos descubierto que la pureza de la que presumían y la virginidad que nos vendían eran de cartón piedra como aquellos antañones decorados de Hollywood.

Ciertamente, antes de que el alborotador de turno me llame la atención, no son comparables las cantidades de unos y otros. Lo de Monedero es una ridiculez comparado con los millones despistados en los ERES de Andalucía o los millones de Bárcenas. Pero la virginidad se pierde igual por un poquito o por un muchito, lo importante es haber franqueado la barrera de la honestidad de la que tantas lecciones han pretendido dar a esta sociedad. Pasa, salvando la diferencia de cantidad, lo que a Jordi Pujol, que tras habernos dado lecciones de moralidad durante décadas ha sido pillado en trampa total.

El gran problema de toda la sociedad española es que solo tiene por corruptos a los del otro bando. Mis corruptos no son corruptos, parecen decir todos, y en esto Podemos se ha equiparado al PP o al PSOE o a UGT. Si el corrupto es mío no es corrupto. Según el comunicado de Podemos Monedero no es defraudador sino que ha elegido la mejor opción para Hacienda. ¿Pero la opción de Monedero no había sido la de esconder sus ganancias tras un chanchullo legal? ¿Cuántas lecciones de ética y moralidad nos darán Pujol o Monedero?

Pesimista por remotas razones, pienso que Podemos ha venido para quedarse y enturbiar la vida política española. Visto que nos amenazan con estatalizar la prensa (¿Dónde quedan las libertades? ¿Esto no importa al ciudadano medio que tanto ha presumido en la barra del bar de demócrata de toda la vida?) me pregunto estupefacto cómo nos habríamos enterado de esta fechoría con una prensa controlada. La respuesta, me temo, sería la vuelta a Franco y al diario Pueblo... ¿se acuerdan?

Si a los ciudadanos dispuestos a votar a Pablo Iglesias no les preocupa que nos proponga un futuro como el de Venezuela -país donde escasean alimentos, papel higiénico, gasolina y hasta los condones, país en el que se encarcela a la oposición- nada va a evitar que condicionen, veremos hasta donde, el futuro de la democracia. Las ganas de cambiarlo todo, de derribar el régimen, ciertamente corrupto e indeseable, son tantas que no les importa el suicidio de España.

No bastaba con que la mujer del césar sea honesta, además había de parecerlo... pero la hemos pillado en la cama con un revolucionario bolivariano. Al menos paga mucho.
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