Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Radiografía del actual socialista español

José Luis Palomera
Redacción
martes, 29 de mayo de 2007, 22:58 h (CET)
La propia génesis de la corriente actual socialista acarrea, cual contagio del pasado, sentimientos de derrota ataviados de revancha hacia la derecha española. Este sentimiento, de venganza no consumada trasmitido de abuelos a padres y de padres a hijos, les provoca de antemano una agresividad mental exageradamente gratuita hacia adversarios políticos a los que atribuyen representar dictadores del pasado.

Son muchos los socialistas que odian a todo aquello que preludie “la derecha que doblegó a los antecesores de sus políticas"

Este sentimiento de odio claramente repercute en sus manifestaciones actuales, basta con fijarse en sus políticas de imputaciones ajenas del pasado, que aunque les pese es de todos.

Por otra parte, están los populares inmunizados ante cualquier clase de caducos desquites,y comprometido a más no poder con construir el futuro, olvidado un pasado que jamás debió de producirse.

Y aunque lo dicho en título, no corresponde con la acullá del generalizar, sí digo que son muchos los que se llaman para sí socialistas, personeros y personajes, que a continuación consignaré.

En primer lugar he de decir que no pertenezco a más partidos o corriente lúdica política, que no sea la lógica que me dicte mi conciencia. Sesera propia que no admite himnos de sirenas, caras guapas, melindreros estadistas, pontificados de glamour, basílicas de oro, políticos encantadores, reyes de cunas, ídolos de siliconas, y otros menesterosos de variopintos plumajes...

Y si osar por mi parte es atreverme a retratar a los protagonistas de este alegato, sabiéndome yo imperfecto de por vida, he de decir en mi descargo que la visión no me engaña, visión que ostento porque a nadie adulo, admiro o peloteo, ni tan siquiera a mí mismo, al cual aborrezco si lo hecho merece aborrecer.

Estas circunstancias personales me hacen ver con claridad el extracto social y sus premisas políticas, y aunque de todos los lados la mar empapa, y quien este libre de pecado que tire la primera política, hay un grupo que se dice socialista que bien merece reflexión además de edicto. Edicto que merecerá neutralidad de lo que diga, o al menos intentaré que lo merezca.

Sin ninguna duda digo que muchos de los que hoy se dicen socialistas, apenas saben qué significa sentir socialismo, aplicar socialismo, defender socialismo.

Los socialistas de hoy día al menos en España bien podemos encasillarles en tres grupos; el primero abarca a los nacidos hacia la mitad de los años ochenta, el segundo en los primeros de los setenta y por último los nacidos a mitad de los años cincuenta y anteriores.

Los primeros son socialistas, sobre todo porque está de moda serlo, además saben por terceros que lo del 11 M fue culpa de un personaje con bigote, el cual representa a la extrema derecha española, cuyo dictador ya de estatuas caídas y polvo por carne, se comía crudos a los niños.

Por si fuera poco, bien saben ellos, que la derecha engañó a los ciudadanos, “los de derechas son memos” bien claro se ve que les interesa que siga el terrorismo para de esta manera meter el miedo en el cuerpo a las gentes y así lograr que les voten,“los de derechas son pánfilos”.
En una palabra, para estos indoctos de mocos imberbes y pardos lamparones en los gallumbos, aquellos que votan a la derecha, bien son extremistas o bien estúpidos a más no poder.

Resumiendo, son socialistas de “Papá, cómprame el coche y dame pasta que el bocata de jamón no me gusta, y vengo a casa cuando quiero y me voy cuando me da la gana y el que se mueva le pego un currito que se caga”
Es decir, se dicen socialistas, como se dicen partidistas del “botellón” ya que lo mismo, enrolla y mola montón, amén de burlarse de sus padres, avasallar a los maestros, agredir a la sociedad mientras esperan pacientes de los socialitas, vivir gratis a cuenta de los demás.

En cuanto al segundo grupo, son aquellos nacidos a principio de los setenta, muchos de ellos dentro del gobierno socialista, y cuyo mejor ejemplo corresponde con la diputada por Barcelona, Carme Chacón, personaje este que sin conocer el franquismo, ni mucho menos padecer los avatares de las gentes más humildes de aquellas décadas, bien han sabido los seudo socialistas y demás nacionalistas instruirla en el odio hacia la derecha española, diablo infernal que predica la unidad de España.

Los socialistas de su generación son sobre todo socialistas por el adiestramiento de unas ideas que jamás ellos llevaron a cabo, ni tan siquiera en muchos casos quienes se las enseñaron.

Estos privilegiados jamás entenderán que ser socialista significa vivir y morir, por, para, y con el prójimo.

Es decir, todo lo contrario de su placentera existencia, ya que los mismos -bajo excepciones- provienen de familias pudientes y mientras los de su generación trabajaban duro en las vicisitudes de la vida, ellos se codeaban en reputadas universidades de aquellos tiempos.

Y qué decir de los “artistas, directores y actrices varios” que hoy enarbolan la bandera del socialismo con miserable desfachatez mientras sus chequeras están atiborradas. Se dicen socialistas cuando en realidad son privilegiados a cuentas de las carteras de los demás, no en vano tienen mansiones varias, los más lujosos coches, yates, incluso aviones privados cual crasos ricachones.

Luego están los socialistas renegados de la historia, la cual les fue interesadamente narrada, ya que tanto unos como otros, derecha e izquierda, antaño derramaron su sangre por siglas que nunca fueron, por siglas que solamente existían entre intereses varios y políticas enfermas.

Y por último el grupo de los socialistas de siempre, aquellos que ya hoy ancianos observan como unos imberbes toman para sí las siglas y reclaman derechos, sepulcros y terrenos, sin haber puesto apenas otra cosa que los codos sobre los estrados que impregnan sangre luchadora.

Vergüenza es lo que sienten muchos socialistas de raza y cepa, ante tantos aficionadillos que enarbolan banderas que jamás fueron suyas, ya que las mismas fueron hechas con la sangre de aquellos que lucharon a muerte por ideales interesados de poder y gloria. Lisonjas pensativas de sus generales, líderes, y presidentes, que raudos partieron cuando lo vieron mal dejándoles abandonados en los barrancones a merced del enemigo.

Desde luego yo no soy ni de derechas ni de izquierdas ni del centro, y no lo soy porque entiendo que estas, son premisas -ni tan siquiera son ideas- únicamente existen para diferenciarnos, para hacer al rico del pobre, para medrar unos a cuenta de otros, además de que no son más que consignas inamovibles que en la actualidad no dejan de ser premisas fanáticas en muchos casos.

Por poner un ejemplo de lo dicho, echemos mano de algunas glosas de la Biblia, en una dice: “María fue fecundada por mediación del Espíritu Santo” Si uno desea ser un buen seguidor, un ejemplo de obediencia, un buen cristiano, en este caso debe defender a ultranza y asimilar que el hecho fue así y es cierto.

Igual ocurre con muchos que dicen ser militantes socialistas, en primer lugar para serlo han de comulgar con las políticas de antaño y obedecer las consignas de sus líderes sin vacilar. Si los mismos dicen que la derecha es peligrosa, es peligrosa, si dicen que los de la derecha les van a fusilar si consiguen el poder, les van a fusilar, es que es pura verdad, única verdad, no en vano son socialistas, es decir, los mejores, los legales, los valientes, los, aparecer, únicos fusilados...

Aún hoy, existen socialistas interesados además de vagos que continúan creyendo que sus líderes, cual atañas consignas, despojarán a los más ricos para repartirlo entre los más pobres. Craso error el suyo ya que los socialistas actuales se tendrían que robar a ellos mismos.

Como reflexión de lo dicho, he de decir que verdad es que faltan de mis letras los llamados conservadores y aunque ya he dicho “que quien esté libre de pecado que se meta a político” de la derecha he de decir que poseen algo que yo pocas veces he visto en la izquierda, cual es la prudencia, discernimiento y templanza para asumir críticas o compromisos. Los jóvenes simpatizantes de esta formación en su inmensa mayoría son moderados en elocuencia, reflexivos y sobre todo, sobradamente preparados para asumir disyuntivas sin hacer referencias al pasado de otras opciones políticas.

Muy mal estaría por mi parte acabar este artículo sin decir que existe una mínima parte de nazis, que muchos también denominan extrema derecha.
Pues bien, estos terroristas mentales, entiendo que en nada representan a la derecha actual además de ser ésta, flaco favor les hace, la que más deplora su actitud.

Estos minúsculos grupos ni son de derechas ni son de izquierdas, simplemente no son nada, absolutamente nada. Ni sesos ni virtud ni gloria ni vida, nada poseen de no ser carnes descompuestas entre heces mentales.

Por último existe un minúsculo grupo de maduros personajes que se dedican a echar flores a unos muertos y odio a otros, cual rémoras del pasado vestidos de falangistas. Hijos en algunos casos de uniformados franquistas y otras gentes eclesiásticas, que apenas tienen representación ni en sus casas, perduran en su radicalidad de una fuerza nueva podrida a más no poder en la vejez de sus enfermas neuronas.

Para acabar diré que la diferencia hoy en España entre socialistas y conservadores es sobre todo de educación. Puesto que los mencionados son socialistas a través del odio trasmitido a la derecha, progresistas actuales a los cuales, sus trasgredidas mentes, consideran alumnos e hijos de los “verdugos franquistas” a diferencia de los conservadores que lo son por el convencimiento propio, de que la moderación es la virtud más importante para evitar reyertas pasadas.

Pues es preciso recordar y asumir el recuerdo, de que todos fueron víctimas hacinadas entre las arengas de unos y verborreas de otros. Nefastos gobernantes, líderes y generales, hastiados de ruines venganzas contra el hermano, los cuales fueron alimentados con votos de azufre odio.

En fin, sinceramente pienso que lo que más daño hace a España en su conjunto, después del terrorismo, es el excesivo número de ignorantes que habitan en ella con la agravante de que además los mismos votan.

Noticias relacionadas

El huracán Florence expone la dura realidad de la desigualdad en Estados Unidos

El huracán de categoría 4 avanzó a una velocidad de varios kilómetros por hora inundando las Carolinas estadounidenses

La Cataluña imaginaria y autosuficiente de los separatistas catalanes

“La autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que carecen de humildad o aquellos que la pierden, no pueden aproximarse al pueblo” Paulo Freire

Dos debates, dos Españas

La crispación general y el estilo bronco, zafio y chulesco del diputado Rufián representaba el nivel de descrédito que ha alcanzado el debate parlamentario

La distopía del Máster Casado

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris