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Etiquetas:   Un lugar llamado desarrollo   -   Sección:   Opinión

Cómo evitar la soledad del líder (hable con él)

Vivir la soledad del lider
César Piqueras
@cesarpiqueras
martes, 3 de febrero de 2015, 09:28 h (CET)
Javier Cámara protagonizó hace unos años una película de Almodovar, “Hable con ella”.Hoy mientras me preparaba el café para el desayuno me ha venido a la mente este título pero en masculino “Hable con él” y lo he ligado a aquello que tantas veces hemos oído hablar sobre la soledad del líder. En este post profundizaré en este tema, y así me vendrá bien para empezar el día, una jornada en la que, aquí por Valencia hace frío y viento, y en la que como cualquier otro día de mi vida, es un regalo. Así que espero que lo disfrutes tanto como yo.

Mis reflexiones sobre la soledad del líder
Quizás antes que nada podríamos hablar sobre si se siente sólo el líder o si todos los líderes se sienten solos. Con el paso del tiempo, voy descubriendo que hay muchos líderes que sí viven esta soledad, por muchas razones:

No tienen a nadie con quien compartir la información. En muchas ocasiones el líder tiene información que no debe ser compartida (todavía), hay estrategias y decisiones relevantes que no se comunican ni siquiera al segundo nivel (directores de área o vicepresidentes si la empresa es más grande) por el peligro que pueda suponer una fuga de información.

Están presionados por el consejo de administración y por la propia empresa. Muchas personas imaginan al CEO de cualquier empresa como un Dios todopoderoso tomando decisiones a sus anchas en un trono de cualquier templo. Pero lo cierto, es que depender de un consejo de administración, reportarle, darle explicaciones y querer tomar cualquier decisión, se hace a veces insufrible. El CEO no está por encima de todo el mundo como algunos quieren pensar. Está entre un grupo de personas (generalmente con la cabeza bastante fuera del negocio) que quieren decidir y unos empleados que miran hacia arriba como diciendo “Qué bien se vive ahí ¿eh?”.

Liderar puede ser muy impopular. En muchas ocasiones liderar es tremendamente impopular, las decisiones que a veces se tienen que tomar para dar viabilidad al proyecto (o para dar a los accionistas la rentabilidad deseada) suelen ser duras. Son las reglas del juego, las tomas o las dejas. Podríamos hablar mucho sobre esto, pero no es el tema que hoy me ocupa. Si en tu empresa trabajan 350 empleados y hay que despedir a 200, tienes un problema, y vas a sentirte muy solo como consecuencia. Hay quien discutiría sobre la ética de esta decisión, pero es lo que le ocurre a muchas empresas de las que trabajan en una economía global ¿Qué ocurre a todos los proveedores de piezas y a los propios operarios cuando Ford se lleva la fabricación de un vehículo de su planta de Almusafes (Valencia) a otro país?

La máscara que se supone que tienes que llevar pesa demasiado. Un dia te nombran director general y al día siguiente tus compañeros han cambiado, ya no te cuentan todos los chismorreos sobre otras personas, te miran raro cuando vas a la máquina del café, notas que algunos te hacen la pelota… Muchos directivos se ponen una máscara al tener que liderar, una careta por la que pagan un precio muy alto, no volver a ser ellos mismos y llevar un gran peso a sus espaldas.

Es cierto que existen puestos más diferentes que otros. El director financiero por ejemplo, suele saber cuando se venderá la empresa y porqué se están inflando tanto las cuentas, consiguiendo pedidos con rentabilidad negativa.. El director de RRHH por ejemplo sabe antes que nadie a quien se va a despedir…. La información de la que disponemos hace que el líder se sienta aislado, y por lo tanto experimente la soledad del líder.

Normalmente el primer nivel ejecutivo es el que más solo se siente, es quien se situa entre toda la empresa y el consejo de administración. Yo lo sé, y lo noto porque muy a menudo me piden unos minutos si me ven por un pasillo de su empresa, o una reunión para hablar sobre temas que les preocupan, temas que no podrían hablar con otras personas de la empresa. A mi no me importa, todo lo contrario, es mi trabajo, y sé que es bueno para ellos compartir sus visiones, preocupaciones y tener a alguien que pueda servirles de espejo o de caja de resonancia.

En muchos casos la soledad del líder también refleja que hay un segundo nivel (directores de área) con un nivel de compromiso, profesionalidad y competencia no demasiado alto. Esto hace que sus directores generales no quieran compartir mucha información con ellos, ya que ellos mismos son parte del problema al que se enfrentan.

Cómo evitar el síndrome de la soledad del líder
No soy quien para dar demasiados consejos sobre este tema, mi equipo es demasiado pequeño para sufrir en serio esta soledad del líder, pero “desde la barrera” sí que podría lanzar estas tres recomendaciones:

Rodéate de un equipo en el que puedas confiar plenamente, que te sirva como caja de resonancia en muchas ocasiones y que compartan en buena medida tu visión sobre la empresa. Si tienes un equipo que va en contra tuya, entonces será normal que te acabes aislando.

Busca ayuda externa. Esta ayudapuede ser en forma de consejero, coach, mentor, o cuando veas a César Piqueras por los pasillos le dices aquello de “Ey César ¿Tienes un segundo?”. Otra solución más económica que yo, es rodearte de otros líderes amigos que como tú compartan tus mismas preocupaciones. Haciendo previamente un pacto de confidencialidad, se pueden compartir encuentros mensuales para hablar sobre las preocupaciones que cada uno aborda y encontrar en los demás la escucha, el apoyo y quizás un punto de vista más amplio al que uno mismo tiene.

Sé realista. En ocasiones el líder mismos se aisla demasiado, al final ya no se comparte casi ninguna información por miedo al “qué pasará después”. Es muy poca la información confidencial y mucha la que puedes compartir y sobre la que puedes ser abierto. Los empleados valoran mucho más a un líder abierto y honesto que a alguien a quien ni siquiera conocen y cuyos problemas parece que no tienen nada que ver con aquellos que tienen los que viven en el mundo terrenal. La soledad es menor cuánto más se implican las personas en conseguir algo. Crear foros para compartir las preocupaciones (las que se pueda compartir), hablar de ellas abiertamente y poder implicar a otros es fundamental para disminuir la sensación de aislamiento.

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Que tengas un gran día

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