Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Cartas a un ex guerrillero   -   Sección:   Opinión

Deseo del propio provecho

Sor Clara Tricio
Sor Clara Tricio
domingo, 27 de mayo de 2007, 22:18 h (CET)
Querido Efraín: En cierta ocasión, el Señor Jesús pregunta a Pedro si le ama, lo cual lo sabía ya; y se lo pregunta no una sola vez, sino dos y hasta tres veces. Y cada vez Pedro responde que sí, que le ama; y cada vez Jesús repite confiándole el encargo de que apaciente sus ovejas. A su triple negación durante las duros sucesos de la Pasión (antes de que cantase el gallo), responde ahora con una triple afirmación de su amor. Convino, ahora, que su lengua sirviera a su amor, como antes lo había hecho a su miedo; fue necesario que su palabra diera testimonio de forma tan clara frente a la vida como anteriormente lo había hecho frente a la muerte. Fue necesario que diera una prueba de su amor ocupándose de la grey del Señor, igual que lo había dado de su temor renegando del Pastor.

Es evidente que los que le han sucedido apacentando las ovejas de Cristo con la disposición de que son suyas y no de Cristo, demuestran que se aman a sí mismos y no a Cristo. Están dominados por el deseo de la gloria, de la dominación o del propio provecho, y no por el deseo amoroso de obedecer, de socorrer y de complacer a Dios. Contra estos tales nos ponen continuamente en guardia esas palabras de Cristo, como también las del apóstol Pablo, quien se queja de los que buscan sus propios intereses, no los de Jesucristo (Carta a los Filipenses 2,21). Pues, ¿qué significa “¿Me amas?... apacienta mis ovejas”, sino lo siguiente: “Si me amas, no pienses en apacentarte a ti mismo, sino a mis ovejas; apaciéntalas como mías, no como tuyas; busca mi gloria en ellas, no la tuya; mi propiedad, no la tuya; mis intereses, y no los tuyos?… Los que apacientan las ovejas de Cristo que no han de amarse a sí mismos, para que no las apacienten como propias, sino como de Cristo, a quien realmente pertenecemos.

Os envío los mejores deseos, y con la esperanza de que sigáis todos bien, recibir un cariñoso saludo, CTA.

Noticias relacionadas

La plaga del divorcio

El divorcio se le considera un ejercicio de libertad cuando en realidad es un camino hacia la destrucción moral

Tortura y poder

Está claro que la tortura no puede ser objeto de justificación, ni siquiera la aparentemente civilizada

Absurdo pensar que Casado pueda reflotar al PP para mayo

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.” Mahatma Gandhi

¿Está más cerca la República en España?

¿Por qué triunfó la Moción de censura contra Rajoy?

Ábalos, Organización y Fomento

¿Ferrocarril en Extremadura? No me siento responsable
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris