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Etiquetas:   Carta al director  

La política y la compasión

Antonio García-Palao
Redacción
sábado, 26 de mayo de 2007, 07:45 h (CET)
Afortunadamente algo está cambiando en España. Aunque los partidos mayoritarios así como las cadenas de televisión están a favor de seguir torturando animales en las plazas de toros por diversión, tradición o negocio, el Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal (PACMA) concurre a las elecciones autonómicas y municipales en Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Vitoria, Valladolid, Cantabria, Guadalajara, León y en otros muchos lugares de nuestra geografía, para recoger la sensibilidad de todos los amantes de los animales que son olvidados por los partidos nacionales en su lucha por terminar con este tipo de espectáculos crueles.

Aunque a primera vista pueda parecer que el PACMA compite contra Goliat, no debemos olvidar que la razón y la moral terminan por imponerse. No hace falta recordar que las grandes conquistas sociales empezaron con una sola voz. Gandhi, Martin L. King, Vicente Ferrer y tantos otros en todos los ámbitos de la vida y lo largo de la historia se enfrentaron a la injusticia cambiando el curso de los acontecimientos.

La compasión nunca tuvo rival porque sin ella todo pierde consistencia. Hasta la misma vida carecería de sentido. La virtud, la empatía, la bondad, la piedad, siempre iluminan el camino.

No se puede decir que se ama a los animales y gastarse casi cinco millones de euros en remozar una sola plaza de toros como se ha hecho en Madrid. No se puede decir que eres progresista mientras defiendes rancias tradiciones que denigran al ser humano por su extrema barbarie. El que vea arte o diversión en un toro vomitando sangre no puede gobernar.

Algo está cambiando en España cuando gente de distintas sensibilidades políticas se unen por una causa noble y justa que está por encima de bagatelas sectarias para ofrecer su esfuerzo en dignificar este país y librarlo de una fiesta tan maldita, como la calificó Tirso de Molina.

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