Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

La falsificación del 5º Mandamiento

José Vicente Cobo
Vida Universal
lunes, 21 de mayo de 2007, 21:57 h (CET)
Dios dio a través de Moisés el Mandamiento: "No matarás". ¿Por qué se ha falseado recientemente esta parte de la Biblia con las palabras "No asesinarás?"

Las dos Iglesias que han realizado ese falseamiento están a favor de la guerra. Con la transformación del quinto Mandamiento tienen ahora una justificación bíblica para ella, pues desde su punto de vista el dar muerte a una persona en la guerra es "sólo" matar y no asesinar. Como entonces matar está permitido desde hace poco, consecuentemente se pueden hacer guerras sin mayores preocupaciones, así como también matar gente en dichas guerras.

Si consideramos en mayor profundidad las relaciones que hay en estos hechos reconoceremos también aquí la rueda de la encarnación, la reencarnación. En épocas pasadas la Iglesia católica indujo a participar en la guerra "santa", para cristianizar a la fuerza o para matar a los de otras creencias. Así por ejemplo, los ejércitos de Franconia se dirigieron en la primera Cruzada contra los judíos en el valle del Rin y en la Hungría cristiana y contra los sarracenos. Lo mismo sucedió a cientos de miles de indios en el tiempo del descubrimiento de América. Así sucedió en el siglo XX, cuando los estados balcánicos sólo debían estar habitados por "cristianos". Allí se mató y robó –y esto supuestamente en nombre de Cristo.

En las almas de los hechores de antaño, en tanto no hayan cambiado, sigue existiendo ese masivo potencial de energía negativo. El asesinar, es decir el denominado matar intencionadamente, el masacrar, ya estaba en aquel entonces subordinado al mandamiento "No matarás". ¿Qué sucedió en realidad? ¿Por qué se llevó a la muerte a millones de personas de otras creencias?

La rueda de la reencarnación gira. Las mismas almas vienen de nuevo en otros cuerpos humanos. ¿Adónde van? Allí donde las cargas del alma las atraen. Hagámonos una vez más la pregunta: ¿qué fue entonces, matar o asesinar? Y ¿qué nos gustaría más: ser matados o asesinados?

Conocida por todo es la frase: "Lo que el hombre siembre, eso cosechará". Si sembramos la muerte, matando a nuestro prójimo de forma intencionada, también cosecharemos una muerte de forma similar, a no ser que reconozcamos a tiempo nuestras causas, las purifiquemos con la ayuda y la gracia de Dios y no las volvamos a hacer más. Así nos lo ha enseñado Jesús.

Noticias relacionadas

Thanksgiving’s day

El Black Friday será una marabunta de compradores compulsivos de unas rebajas que no tengo yo muy claro que sean tales

El otro 20N

En la actualidad sigue el mismo partido y otros que mantienen el ideario antidemocrático y fascista

Estrasburgo y la exhumación de Franco. Torra y sus ínfulas

Socialistas y soberanistas catalanes quieren morder un hueso demasiado grande para sus quijadas

En cada niño nace un trozo de cielo

Un privilegio en el ocaso de nuestros andares y una gracia

Por fin

Ya era hora. Por fin han valorado el buen hacer de los malagueños
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris