Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Rusia-EEUU: no existe enemistad

Marianna Bélenkaya
Redacción
sábado, 19 de mayo de 2007, 22:17 h (CET)
Rusia y EEUU pactaron moderar la retórica pública y concentrarse en los asuntos concretos. Tal es el resultado principal del diálogo sostenido entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, en Moscú. Es lo máximo que se podría esperar.

Motivo oficial de la visita fue la necesidad de concordar la agenda del encuentro de los presidentes de la Federación Rusa y EEUU en el marco de la Cumbre del G-8 que en junio se celebrará en Alemania. Sin embargo, Rice se proponía examinar en Moscú un amplio abanico de problemas, ya que últimamente las relaciones ruso-norteamericanas alcanzaron tal tensión que los medios de comunicación llegaron a presuponer la reanudación de la “guerra fría”.

Lo que protagonizó la visita de Rice fueron las disidencias entre Rusia y EEUU relativas a la evaluación de los acontecimientos que se producen en el espacio postsoviético, particularmente en Georgia y Ucrania, las preocupaciones respecto a la política energética y el desarrollo interno de Rusia.

Moscú se muestra descontento con motivo de los planes de EEUU de instalar un escudo antimisiles en Europa, de la política norteamericana en la zona de tradicional influencia rusa: la CEI (Comunidad de Estados Independientes), y del partenariado prácticamente nulo Rusia-OTAN. Tampoco acepta las críticas de sus acciones en el espacio postsoviético y el ámbito interior, particularmente, en lo que respecta a las violaciones de los derechos humanos. Los políticos rusos califican esas críticas de competencia deshonesta y tratamiento ideologizado a la problemática internacional.

Es obvio que la propuesta de Vladímir Putin de imponer la moratoria al Tratado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa, presentada en abril pasado, también agravó la situación. Occidente interpretó las palabras de Putin como respuesta a los planes norteamericanos de emplazar un escudo antimisiles en Europa. Pero Moscú lo niega. Tampoco está de acuerdo con las declaraciones divulgadas por los medios de comunicación (rusos y extranjeros) de que las relaciones entre los dos países están al borde de una “guerra fría”.

“No creo que la postura de Moscú respecto a EEUU pueda ser calificada de retórica hostil. Sería más correcto evaluarla como invitación a entablar un diálogo más franco sobre todos los problemas, especialmente los relativos a aquellos, en que las posturas acusan divergencias”, dijo Putin comentando las negociaciones con Rice.

Al decir del Jefe de Exteriores de Rusia, las partes comprenden que les será difícil compaginar sus visiones respecto a varios problemas. Pero están orientadas a proseguir discusiones, también las referentes a las más acuciantes que ahora tienen lugar en el CS de la ONU sobre el futuro estatuto de Kosovo, al escudo antimisiles, el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa y muchas otras cuestiones. Rice espera que en lo más breve sea lograda una solución compromisoria sobre Kosovo, pero no está claro como esto será posible. En cuanto al escudo antimisiles, este otoño Estados Unidos y la Federación Rusa decidieron efectuar negociaciones al respecto en el formato de “dos por dos” (los ministros de Defensa y de Exteriores de ambos países).

Pero, según señaló Rice, las disidencias de Rusia y EEUU sobre el escudo antimisiles no pueden ser motivo para que las relaciones entre ambos paises sean agravadas. Esa manifestación puede hacerse extensiva a otros problemas, lo que no tardó en hacer Lavrov. Inevitablemente, Rusia y EEUU se verán obligados a seguir siendo socios conscientes de su responsabilidad por el futuro del mundo, recalcó el titular. No hay razones para hablar de la “guerra fría”, trataban de persuadir a los periodistas Rice y sus interlocutores rusos. Se hizo hincapié en los proyectos conjuntos.

Según el titular de Exteriores de la Rusia, existe una lista de asuntos, aprobada por los presidentes Vladímir Putin y George Bush, que ambos países cumplen de común acuerdo, entre ellos, la cooperación en materia de no proliferación de las armas de destrucción masiva, la lucha contra el terrorismo, el contrabando de drogas, el crimen organizado y la creación de métodos más eficientes y seguros de desarrollo de la energía nuclear con fines civiles. Representantes de ambos países buscan intensamente un nuevo instrumento que sea capaz de sustituir el Tratado de Reducción de las Armas Estratégicas Ofensivas cuyo plazo se extingue en 2009. Lavrov expresó el agradecimiento a EEUU que respaldó el rumbo de Rusia a integrarse en las estructuras económicas mundiales, ante todo, la OMC. Especial atención mereció la cooperación de los dos países en el marco del “Cuarteto” de intermediarios del arreglo mesoriental. Rice agregó a esa lista la participación conjunta de Rusia y EEUU en el arreglo de los “dossier nucleares” de Irán y Corea del Norte.

Por consiguiente, resultó impresionante la lista de proyectos conjuntos, en la que se debe incluir la cooperación humanitaria, científico-técnica y económica. Pero todo esto no suprime los problemas existentes entre ambas potencias. El que estos problemas no hayan encontrado solución a lo largo de muchos años, conduce a las crisis permanentes en las relaciones bilaterales. Es sintomático que las raíces de todos estos problemas se remonten fundamentalmente al pasado, al período de “guerra fría”. Sin tener en cuenta nuevos proyectos de cooperación y lo relativo a los desafíos actuales, tales como el terrorismo, frecuentemente las relaciones entre Rusia y EEU se estructuran como si esa guerra no hubiera terminado. Es un fenómeno asombroso que se mantiene pese a los numerosos contactos amistosos entre los norteamericanos y los rusos a más diversos niveles.

Sin embargo, para nadie es un secreto que esa “airada” retórica que intercambian los políticos rusos y norteamericanos, esté orientada fundamentalmente al consumo interior de ambos Estados. No es casual que Putin durante sus negociaciones con Rice haya expresado la idea de que no se puede convertir el partenariado ruso-norteamericano en rehen de las campañas electorales que comienzan en ambos países. Putin y Bush tienen por misión dejar a los nuevos inquilinos del Kremlin y de la Casa Blanca una sólida base para desarrollar la cooperación. Los altos cargos políticos están convencidos de que tal base existe.

____________________

Marianna Bélenkaya, para RIA Novosti.


Noticias relacionadas

¿Profecías de Sánchez para el 2040? Antes habrá arruinado España

“No pierda la cabeza, nada ocurre como está previsto, es lo único que nos enseña el futuro al convertirse en pasado.” Daniel Pennac

Menosprecio hacia la vida de algunos

Todos nos merecemos vivir para poder obrar y dejar constancia de lo que uno hace

Lastres y estercolero en la Sesión de Control al Gobierno

​Para el PP, la Sesión de Pleno del Congreso de los Diputados número 156 empezaba lastrada

Rajoy, Sánchez y el mito de Ícaro

“En el pasado, aquellos que locamente buscaron el poder cabalgando a lomo de un tigre acabaron dentro de él” John Fitzgerald Kennedy. 35º presidente de los Estados Unidos

El Satélite Mohammed 6 B levanta vuelo

La nación marroquí sigue su firme camino hacia la modernidad asimilando los avances tecnológicos del mundo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris